La cápsula de aire, un invento con más de 40 años de historia que sigue vigente en los pies del mundo

“El diseño básico del calzado no cambió demasiado en los último 40 mil años” era una idea que le rondaba por la cabeza a Phil Knight, el fundador de Nike. Durante los primeros años de la década del ’70 -en plena fiebre del running, con las zapatillas como un calzado cada vez más popular y…

La cápsula de aire, un invento con más de 40 años de historia que sigue vigente en los pies del mundo

“El diseño básico del calzado no cambió demasiado en los último 40 mil años” era una idea que le rondaba por la cabeza a Phil Knight, el fundador de Nike. Durante los primeros años de la década del ’70 -en plena fiebre del running, con las zapatillas como un calzado cada vez más popular y con cada vez más marcas disputándose su porción del mercado- Knight buscaba la manera de patear el tablero, de hacer algo diferente y que sirviera como argumento para el despegue definitivo de su empresa. Para colmo, en aquel entonces, la tecnología todavía no era un diferencial: el calzado deportivo se hacía con cuero, lona, nylon y alguna forma de goma, vulcanizada o EVA. ¿Qué había que hacer? ¿Había algo en la Tierra que pudiera ser lo suficientemente innovador como para sacar a las zapatillas de su letargo? Quizás no en la Tierra, pero sí en el espacio.

Frank Rudy era un tipo especial. De alguna forma había conseguido una reunión en las oficinas de Nike, que en ese punto de su historia era una empresa emergente que deseaba competir de igual a igual con Adidas y Puma, los gigantes alemanes. Rudy -que andaba por los 50 años, era ingeniero aeroespacial y había trabajado para la NASA en los proyectos Saturno y Apolo- había patentado un sistema de amortiguación que consistía en comprimir un gas inerte en una cápsula de poliuretano plástico. Sentado frente a la mesa chica de Nike, intentó convencerlos con teorías, explicaciones y conjeturas de un futuro diferente; pero lo que finalmente convenció a Knight fue que esta misma presentación ya había sido rechazada: Adidas había dicho que gracias, pero no. Quizás se trató de un concepto muy avanzado para la época. Y eso fue todo lo que necesitó el hombre fuerte de Nike para decirle que sí a eso que luego llamarían Air.


Fran Rudy junto a una versión gigante de las cápsulas de aire que hicieron historia

Rudy llevaba consigo las cápsulas de aire, por lo que Knight las probó ese mismo día. Las puso dentro de sus zapatillas de correr, y fue por algunas millas al costado de la ruta. Las sintió bien, y pensó que podía ser la próxima gran cosa, ese cambio rupturista que tanto buscaba. No mucho tiempo después, en 1978, Nike presentó la Tailwind, la primera zapatilla con amortiguación por aire.


Unas Nike Tailwind, las primeras que usaron una cápsula de aire como amortiguación

La Tailwind estuvo lejos de ser un éxito. El primer problema fue que con el objetivo de lucir futuristas, la zapatilla había sido pintada de plateado con una pintura que hacía que las suelas se despegaran. Y el segundo problema era que, para alojar la cápsula de aire, la entresuela era muy ancha; y a más espesor, más peso. No había demasiadas opciones en 1978, y mientras Nike resolvía sus propios problemas financieros, el Air dejó de ser prioritario. En 1982 fue introducida en la Air Force 1 -una zapatilla de básquet, de suelas robustas- y recién en 1987, cuando el diseñador Tinker Hatfield se inspiró en el Centro Pompidou de París (en el concepto de dejar a la vista estructuras que en cualquier construcción estarían ocultas), fue que la tecnología Air fue expuesta en todo su potencial. Ya no se trataba de creer que la tecnología estaba ahí: ya se la podía ver.


Un boceto de cómo sería el diseño de la zapatilla con la cápsula de aire visible

Los años -y más aún los ’90- democratizaron a las suelas con aire. Otras marcas como Converse, Champion, LA Gear y Reebok introdujeron el mismo concepto, aplicado según su conveniencia, posibilidades y costos. La idea de tener tecnología en el calzado y de caminar sobre el aire resultaba (y todavía resulta) atractiva para los consumidores. Ni siquiera los fabricantes de zapatos la dejaron pasar. Marcas locales como Ringo, Guante y Hush Puppies; fabricantes de zapatos de trabajo y hasta de plantillas introdujeron cápsulas para mejorar la comodidad.


Hoy la cápsula de aire está presente en múltiples modelos de varias marcas

Hoy, en tiempos en los que el marketing parece ser tanto o más importante que la innovación misma, la novedad pasa por resignificar modelos pasados con tecnologías pasadas, que en algunos casos ya tienen 40 años. Con el revival de los ’90 en todo su esplendor (década en la que brillaron las zapatillas grandes y aparatosas) la resignificación de la cápsula de aire pasa por hacer la más grande y más alta, como es el caso de las Airmax 720, la última versión lanzada por la marca del swoosh. Es probable que Rudy -un inventor, un hombre de ciencia que buscaba la utilidad por sobre cualquier otra cosa- jamás haya imaginado que su invento iba a terminar en una zapatilla. Mucho menos en un artículo de moda.

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