Eduardo Cruz: No saber qué hará el país con la deuda frena al inversor

Citibank se define como el principal financista de las multinacionales en el mundo, incluida América latina. En la región tiene filiales en 23 países y sólo en México, donde controla Citibanamex, opera banca minorista. En el resto de los mercados se concentra en ser líder en la provisión de servicios financieros de todo tipo y…

Eduardo Cruz: No saber qué hará el país con la deuda frena al inversor

Citibank se define como el principal financista de las multinacionales en el mundo, incluida América latina. En la región tiene filiales en 23 países y sólo en México, donde controla Citibanamex, opera banca minorista. En el resto de los mercados se concentra en ser líder en la provisión de servicios financieros de todo tipo y asesoría al universo integrado por multinacionales y grandes empresas, instituciones financieras e inversores y sector público (gobiernos, bancos centrales). En 2018, Latinoamérica aportó alrededor del 16 por ciento del total de ingresos netos del Grupo Citibank en el mundo.

La red y el nivel de operaciones en la región lo convierten en un banco de inversión líder y en un termómetro sensible para reflejar sus movimientos. En Argentina opera desde 1914 y su sucursal de Buenos Aires fue la primera de un banco norteamericano fuera de Estados Unidos. Junto a Uruguay, Chile y Paraguay, aportó alrededor del seis por ciento de sus ingresos regionales. En esta parte del mundo, México y Brasil, en ese orden, son sus principales mercados.

La Voz fue invitada por el banco, junto a periodistas de países de toda Latinoamérica, a asistir al 2019 Citibank Media Summit en Nueva York, ciudad sede del holding. Allí, altos ejecutivos del grupo trazaron un panorama del estado de situación del sector financiero, la inversión y el negocio de Citibank en la región.

Uno de ellos fue Eduardo Cruz, responsable de comandar la operación bancaria, de mercados de capital y de asesoría del banco en toda América latina. El directivo expuso sobre la mirada que los grandes inversores tienen sobre Argentina y la posibilidad o no de que se destrabe el estado de wait and see (espera y verás) que mantiene congelado en ingreso de capitales el país.

“Las transiciones de gobierno muchas veces crean incertidumbre, pero en Argentina son un poco diferentes a otros países porque son polarizadas, van de un tipo de gobierno a otro”, aclaró.

–¿Cuál es la mayor fuente de incertidumbre para el inversor que mira Argentina?

–El punto más importante que se espera es saber qué hará con su deuda, cómo la renegociará, en qué plazos y si será exitosa. La negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es muy importante porque hay muchas opiniones diferentes en los mercados y también una historia del país que genera preocupación de default. La deuda es un problema que puede resolverse, hay posibilidades de distintos acuerdos, conversaciones. Mientras persista la incertidumbre en torno a ese punto es muy difícil que los inversores tomen decisiones.

–La primera tarea del gobierno luego de las elecciones…

–Sea quien sea, se espera ver cuál será la narrativa que le pondrá al mercado y cuánta confianza va a tener el mercado sobre esa narrativa, porque los movimientos de capital son fluidos. Va a ser fundamental que muestre qué estructura va a dar a la economía y cómo va a tratar la deuda; recién allí veremos si hay chance de volver a convencer a los inversionistas de entrar a Argentina. Es un país de grandes recursos, pero en los últimos 90 años ha dado varias sorpresas y ha sido muy difícil para las compañías extranjeras entrar y tener un éxito importante.

–¿Somos el país que más “sorpresas” da en la región?

–Es importante recordar que el inversor extranjero ve toda Latinoamérica y su decisión es pensar si invierte en Brasil, en México, en Colombia, en Argentina. Hay comparación de sistemas de gobierno, confianza, seguridad. Si tenés una moneda que se está devaluando agresivamente, una inflación altísima y no sabes qué va a pasar con la deuda, eso pausa la inversión. Cuando hablamos con inversionistas, y hablamos mucho, la pregunta que casi siempre te hacen sobre Argentina es ¿por qué va a ser diferente esta vez?

–¿Para restablecer confianza se requieren medidas de austeridad del sector público?

–No quiero predecir qué pedirá el FMI, pero si te enfocas en otras discusiones similares se vuelve un tema de déficit fiscal. Diría que todas las medidas están en el rango de que el país demuestre habilidad para llegar a la estabilidad fiscal y convencer a los mercados de es que financiable. Si el nuevo gobierno, sea cual fuere, logra credibilidad veremos a inversores decir de nuevo “ok, voy de nuevo”.

–¿Inversión productiva?

–Sí, nuevo capital para el país y las compañías, al que ahora no hay acceso. Restablecimiento de capital externo ya sea para obras públicas o infraestructura. Inversiones de las empresas domésticas e internacionales.

–¿Qué sector podría arrancar primero?

–Probablemente energía, Vaca Muerta es un proyecto muy importante, una región muy interesante que se tiene que desarrollar. Para eso se necesita la política correcta.

–De nuevo, la incertidumbre…

–En este momento no estamos viendo tanta actividad de gente que quiera invertir allí porque todo el mundo está esperando saber qué va a pasar, cuál será la política de energía, si se regresará a otro esquema de tarifas.

–Y en este marco, ¿cómo está en negocio del banco en el país?

–Estamos teniendo un muy buen año, diferente al que esperábamos. La expectativa era tener más transacciones en el mercado de capital e inversión, hubo a principio de año y luego todo cambió. Pero, a la vez, nuestro negocio con las multinacionales y de mercado estuvo bastante activo, porque cuando hay volatilidad de moneda o de tasa de interés es cuando los clientes más te necesitan.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 12/10/2019 en nuestra edición impresa.

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