Para eludir la crisis, una autopartista hará casas y oficinas “metálicas”

Servicios Industriales, proveedora cordobesa de las principales automotrices del país, incursionará en un nuevo mercado: la fabricación de viviendas y de oficinas en módulos con estructura metálica, con la idea de buscar una vía de salida a la crisis que afecta a la producción de vehículos.Junto con Fumiscor y con Famma, la firma forma parte…

Para eludir la crisis, una autopartista hará casas y oficinas “metálicas”

Servicios Industriales, proveedora cordobesa de las principales automotrices del país, incursionará en un nuevo mercado: la fabricación de viviendas y de oficinas en módulos con estructura metálica, con la idea de buscar una vía de salida a la crisis que afecta a la producción de vehículos.

Junto con Fumiscor y con Famma, la firma forma parte de la tríada de empresas pertenecientes a la familia Martínez. Entre las tres, tienen 420 puestos de trabajo y, como todo el sector autopartista, sufren la caída de la actividad en el rubro automotor.

El pronóstico de la empresa es que esta situación podría extenderse a lo largo del año próximo, por lo cual ya optó por una alternativa de diversificación.

“La idea es aplicar la mentalidad de la industria automotriz a la fabricación de unidades metálicas en módulos; tenemos el conocimiento de la metalúrgica y las líneas de producción”, asegura Isabel Martínez, socia gerenta de Servicios Industriales.

Directivos de la empresa hicieron un viaje a España para conocer la tecnología que permite producir viviendas con estructuras metálicas. Luego, realizaron un estudio de mercado, tanto para delinear a los competidores y a los potenciales aliados en cada nicho como también para determinar oportunidades de crecimiento.

En Argentina, el déficit de viviendas supera el millón de unidades y el mayor fabricante de casas “metálicas” apenas produce mil por año.

Según indicó la empresaria y dirigenta industrial, la idea es fabricar los perfiles y todos los componentes en una nave de 2.700 metros cuadrados que tiene la autopartista en el predio.

La primera estimación es que allí podrá hacer el 90 por ciento de la unidad y piensan en sellar alianzas con fabricantes de muebles para entregar viviendas “llave en mano”, con todo su mobiliario.

También oficinas

Pero el plan es no centrarse sólo en casas, sino también entrar en el nicho de las oficinas móviles, sobre todo con vistas al desarrollo petrolero y minero. El déficit habitacional en zonas como Vaca Muerta, en Neuquén, abrió los ojos de muchas empresas ligadas al desarrollo inmobiliario.

De hecho, la primera unidad que fabricará será su propia oficina en el predio ubicado sobre la Circunvalación, a metros de avenida Armada Argentina.

El grupo nació con la metalúrgica que en 1979 creó Domingo Martínez Barnes: Fumiscor, que hace estampados para Peugeot, General Motors, Fiat Chrysler Automotive (FCA) y Nissan (para Frontier y la demorada Renault Alaskan, prevista, inicialmente, para este año). También provee a Magna (asientos) y a Faurecia (escapes).

Luego se creó Famma, integrada por la familia Martínez y por la italiana MA Automotive, dedicada a grandes estampados y a los conjuntos que definen la “geometría” del vehículo. El grupo se completa con Servicios Industriales, que hace los racks y los depósitos contenedores para las empresas del grupo y para Toyota, Honda, Ford y Volkswagen. También hace contenedores para residuos urbanos.

En los primeros nueve meses del año, la producción en las plantas automotrices disminuyó un 35 por ciento, según datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), mientras que el mercado de vehículos cero kilómetros se redujo 44,7 por ciento, según la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (Acara).

“La familia ya ha tomado la decisión de que nos embarquemos en este nuevo mercado. Hay que tratar de salir del atolladero en el que nos ha dejado esta crisis y buscar nuevas oportunidades de negocios”, resalta Martínez.

Impacto: alta capacidad ociosa

Proyectos como el de Servicios Industriales nacen de la necesidad de aprovechar la alta capacidad ociosa que tienen por la crisis. Según el último informe del Indec, la industria automotriz utilizó en agosto sólo 43,5 por ciento de su capacidad instalada (56,5 por ciento de ociosidad) y la metalmecánica, 47,5 por ciento (52,5 por ciento de ociosidad). Toda la industria en su conjunto usó 60,5 por ciento de su estructura productiva (39,5 por ciento de ociosidad).

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 14/10/2019 en nuestra edición impresa.

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