El segundo debate llegará con una campaña caliente

El primer debate presidencial televisado y obligatorio por ley calentó la campaña electoral, cuando faltan apenas 12 días para la elección general. Los principales candidatos presidenciales –Alberto Fernández y Mauricio Macri– salieron ayer a lanzarse más dardos, mientras continúan con recorridas y actos, y cuando preparan las estrategias discursivas para el próximo y último encuentro…

El segundo debate llegará con una campaña caliente

El primer debate presidencial televisado y obligatorio por ley calentó la campaña electoral, cuando faltan apenas 12 días para la elección general. Los principales candidatos presidenciales –Alberto Fernández y Mauricio Macri– salieron ayer a lanzarse más dardos, mientras continúan con recorridas y actos, y cuando preparan las estrategias discursivas para el próximo y último encuentro televisivo, que se realizará el domingo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Ayer, horas después del primer choque dialéctico, ambos candidatos hicieron saber que se sintieron ganadores.

Por el lado de Fernández, minutos después del debate, hubo festejo entre su equipo. “¡Alberto presidente!”, le cantaron los más cercanos. Y por el de Macri, que se volvió a Buenos Aires apenas finalizó el encuentro, dejaron trascender que estaban conformes y que creen que crecerán.

Ayer, Alberto Fernández, aún en Santa Fe, le concedió una entrevista al canal A24 en la que señaló: “La diferencia con Macri fue que yo dije la verdad”. “Él dio cifras falsas, dijo cosas muy poco consistentes y terminó con una diatriba sobre Axel (“Kicillof va a poner una ‘narcocapacitación’ en las escuelas”, dijo el Presidente), aunque lo llamó el gobernador de Buenos Aires, así que por lo menos me doy cuenta de que sabe cuál va a ser el resultado”, chicaneó.

Fernández dijo que anhela que Macri “pare con las caravanas y se meta un ratito en el despacho de Casa Rosada para gobernar”.

Sin embargo, tras el debate en la Universidad del Litoral, en la capital santafesina, Macri retomó la caravana “Sí, se puede” en Paraná, con un acto en el que destacó la “defensa de los valores” republicanos y les pidió a sus seguidores que no tuvieran miedo.

“Nos une querer cuidar nuestra democracia, querer vivir en paz, la honestidad, amar y querer vivir en libertad, respetar al otro, querer construir y no destruir. Nunca bajar los brazos y el ‘no’ a la impunidad”, aseveró el Presidente.

Macri dijo, además, que “se puede dar vuelta esta elección” y respondió la chicana de la noche anterior de Fernández. “Nuestros abuelos tienen celulares”, a través de los cuales tienen “la receta electrónica del Pami”, expresó.

“Yo no les digo desde ningún atril qué deben pensar, qué tienen que preguntar los periodistas o qué tienen que decidir los jueces. Yo los dejo vivir con libertad, porque desde ahí se crea”, aseveró el Presidente, quien convocó a marchar al Obelisco, el sábado.

Un día peronista

Fernández, por su parte, se mostró nuevamente con Omar Perotti, gobernador electo de Santa Fe, y también con Pablo Javkin, intendente electo de Rosario, donde se encargó de clausurar un foro de intendentes.

Y el jueves, en Santa Rosa, La Pampa, volverá a compartir un acto con su compañera de fórmula, Cristina Fernández de Kirchner, en el marco del Día de la Lealtad.

Al acto, que se anuncia como una suerte de cierre anticipado de campaña, asistirán también los gobernadores peronistas, en funciones y electos, y dirigentes de la primera línea del Frente de Todos.

Por su parte, el candidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna, reanudará su campaña en las ciudades de Corrientes y Resistencia.

Dardos

Tras el debate, figuras de los principales frentes electorales salieron a echar leña al fuego. El diputado nacional Felipe Solá, quien suena como posible ministro de un eventual gobierno de Fernández, se refirió en particular a cuando Macri señaló que “volvió el dedito acusador, volvió el atril, volvió la canchereada” y que “el kirchnerismo no cambió”.

“Eso forma parte de pelotulandia”, lanzó Solá, quien agregó: “Unos señalan con el dedo, otros abren la mano, otros ponen gestos sobradores, otros ponen muecas feas. Qué se yo, decir que volvió el dedito. Sí, volvió el dedito, yo uso el dedito desde que tengo cinco años. Eso sí, para acusar, nada más”.

En la vereda de enfrente, el candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Miguel Pichetto, dijo que Alberto y Cristina Kirchner mantienen vínculos con la “dictadura de narcotraficantes” de Nicolás Maduro.

“Fernández no puede decir que Venezuela es una dictadura atroz porque la que manda es Cristina”, lanzó el senador por Río Negro.

Por su parte, el jefe del interbloque Cambiemos de la Cámara Baja, el radical Mario Negri, afirmó que “Alberto Fernández dijo que no debía prepararse porque tiene 40 años de política”, lo que le pareció “arrogante”.

“Usó el dedito disciplinador, como Cristina en cadena, consagrando verdades”, señaló y agregó: “Alberto no entiende nada. Habló de fuga de capitales y olvidó que en el kirchnerismo se fugaron 100 mil millones. Lo vi con una enorme simplificación del mundo. Como cuando dijo que desconoce el acuerdo Mercosur-Unión Europea, y está escrito hasta en las paredes”.

Cruce de ideas: el domingo, otra vez

El próximo debate será el domingo, a las 21, en la Universidad de Buenos Aires, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los temas cambiarán con respecto a los de Santa Fe; ahora serán “empleo, producción e infraestructura”; “federalismo, calidad institucional y rol del Estado”; “desarrollo social, ambiente y vivienda”, y “seguridad”.

ELECCIONES 2019

Newsletter con la mejor información política, todos los lunes a la tarde.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 15/10/2019 en nuestra edición impresa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *