Mucho más que autoayuda

Es un aniversario atípico. Se cumplen 20 años del programa Luzca Bien… Siéntase Mejor, que ofrece la Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería (CAPA). Gratuito y con la colaboración de voluntarios, tiene un objetivo concreto: fortalecer la autoestima de las mujeres con cáncer y mejorar su imagen mientras llevan adelante el tratamiento…

Mucho más que autoayuda

Es un aniversario atípico. Se cumplen 20 años del programa Luzca Bien… Siéntase Mejor, que ofrece la Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería (CAPA). Gratuito y con la colaboración de voluntarios, tiene un objetivo concreto: fortalecer la autoestima de las mujeres con cáncer y mejorar su imagen mientras llevan adelante el tratamiento oncológico. Los talleres de automaquillaje buscan aumentar su confianza y dar apoyo y contención, nada menos. Aprender a usar pelucas y turbantes, disimular defectos con la ayuda del make-up y compartir su experiencia con otras pacientes son algunas de las herramientas que emplean en hospitales públicos, algunas representaciones de LALCEC y la sede central de CAPA, ubicada en Paraguay 1857. (Los centros se pueden consultar en www.luzcabien.org.ar).

“La cosmética, a través del maquillaje, nos conecta con un espacio olvidado. Nos pone en movimiento, en acción. Buscamos no sólo embellecer a las mujeres en tratamiento oncológico sino también devolverles la confianza y la sonrisa”, dice Gisella Gulli, coordinadora del programa en el país.

La versión original de Look Good… Feel Better fue desarrollada en 1989 por la fundación Personal Care Products Council (PCPC ), una organización sin fines de lucro que representa a la industria cosmética de los Estados Unidos. “Su actividad comenzó con una única paciente en 1987, cuando un médico le preguntó al presidente de la PCPC, Ed Kavanaugh, cómo conseguir maquillaje para una mujer que experimentaba los efectos colaterales de la quimioterapia. Estaba deprimida y cohibida. No se animaba a salir de su habitación en el hospital. Kavanaugh pudo proporcionarles cosméticos y un maquillador. Milagrosamente, el maquillaje transformó el aspecto de la mujer y también su actitud. Se sintió inmediatamente feliz y aliviada. Su médico atribuyó al maquillaje ese cambio emocional”, repasa Gulli.

A partir de este caso, la PCPC reconoció el papel de la industria cosmética en la recuperación de las pacientes y las compañías ofrecieron fondos y productos para el desarrollo de este programa, al cual luego se unieron la American Cancer Society y la National Cosmetology Association. Actualmente se aplica en países tan diversos como Canadá, Inglaterra, Francia, Alemania, Australia, Finlandia, Singapur e Israel, entre otros.

A la Argentina llegó en 1999. Inicialmente se llamaba 360 y cubría a una persona por día. “Ahora llegamos a atender a 1.600/ 1.700 personas por año, con un promedio de 95 talleres a nivel federal. Más de 20.000 mujeres de todo el país se han beneficiado con estos grupos, que funcionan como lugar de encuentro y aprendizaje”, agrega Gulli, quien también trabajó en multinacionales como Clinique, Revlon, L’Oréal y Estée Lauder. Firmas de belleza que tuvieron un rol muy activo durante octubre, Mes Internacional de Concientización sobre el Cáncer de Mama.

Estée Lauder, por ejemplo, continúo con la campaña de prevención a nivel mundial que realiza hace 27 años por iniciativa de Evelyn Lauder, creadora del lazo rosa insignia de la lucha contra la enfermedad, además de iluminar de rosa monumentos y edificios emblemáticos. Nivea creó una crema para “tocarse las mamas” y Fundación Avon celebró su 20° aniversario en el país con la campaña #CHEQUEATUSPECHOS y 150.000 mamografías gratuitas, realizadas por su Móvil Rosa durante dos décadas y miles de kilómetros recorridos.

Ahora para este nuevo aniversario que se celebró el pasado miércoles 6, Luzca Bien… Siéntase Mejor convocó a sus voluntarias (70 a nivel país, pilares del programa), miembros de la Cámara que contribuyen con productos y donaciones y dos artistas plásticas -María Baylac y Luna Portnoi-, que crearon once obras de arte pintadas con cosméticos. “Trabajamos con sombras, esmaltes, delineadores y labiales. Tuvimos que experimentar con los maquillajes para representar esta unión de mujeres, con flores, e incorporar este embellecer desde afuera que te ayuda a sentirte mejor desde adentro”, cuenta María, quien tuvo linfoma de Hodking y sobrellevó varias quimios.

“Conozco la situación de extremo desgano personal que provoca. Por eso me parece interesante la propuesta del programa, que te aleja del ‘dejarte estar’ para verte mejor. Eso tiene que ver con la sanación, la aceptación”, asegura. Aunque no asistió a los talleres, María entiende que sirven de incentivo para conectarse con otras mujeres que atraviesan la misma situación. “Te dan un set de maquillaje, cuentan con un banco de pelucas. Es un mimo que permite volver a conectarte y sentirte bien, con energía, en un momento en el que no tenés ganas de nada”, dice sobre estos remedios para el alma. 

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