Carlos Calvo, cómo es hoy la vida del galán que vio la muerte de cerca

“¿Qué hacés, péndex?”, “vos, fumá”, “¡es una lucha!”.Así decía Carlos Andrés Calvo, Carlín, dandy pícaro, ingenuo, casi infantil, y el programa Amigos son los amigos superaba los 50 puntos de rating. Un furor pocas veces visto. Un éxito avasallante. Empezaban los años ’90. Tiempo después, la vida del actor empezó a ser una lucha, sí, pero una lucha real,…

Carlos Calvo, cómo es hoy la vida del galán que vio la muerte de cerca

“¿Qué hacés, péndex?”, “vos, fumá”, “¡es una lucha!”.

Así decía Carlos Andrés Calvo, Carlín, dandy pícaro, ingenuo, casi infantil, y el programa Amigos son los amigos superaba los 50 puntos de rating. Un furor pocas veces visto. Un éxito avasallante. Empezaban los años ’90.

Tiempo después, la vida del actor empezó a ser una lucha, sí, pero una lucha real, contra las fragilidades del cuerpo.

Amigos son los amigos superaba los 50 puntos de rating. /Archivo Clarín

El 23 de enero de 1999, por un accidente con su auto en la autopista del Buen Ayre a la altura de Ituzaingó, una maniobra desafortunada que terminó en un vuelco, Carlín se lastimó la cabeza. 

Luego, en marzo de ese mismo año, la situación se agravó: el ex crack de los Galancitos sufrió su primer ACV. Y se le paralizó el costado izquierdo: el brazo y la pierna.  

Estuvo 11 días internado en el Instituto Argentino del Diagnóstico y viajó a Cuba pero no a tomar ron: se internó en una clínica de tratamiento médico.

Calvo sufrió un accidente cerebrovascular en el camarín del teatro donde iba hacer una función. FOTO: fabian gastiarena

Con esfuerzo, logró salir adelante. En 2001, regresó a la televisión con la miniserie El Hacker 2001. La salud del querido galán “multitarget” parecía encaminarse. Pero llegó el segundo accidente cerebrovascular.

El 8 de octubre de 2010, diez minutos antes de salir a escena con la obra Taxi, en Mar del Plata, Carlín se olvidó la letra y eso fue un malísimo presagio: enseguida, se descompuso. Y otra vez a empezar de cero. La clínica, el respirador artificial, las curaciones, el tiempo lánguido de la rehabilitación. 

Lentamente, volvió a recuperarse. Por sus dificultades para hablar, pasó cuatro años sin trabajar. Y se despidió de los escenarios en 2015, cuando protagonizó Leonas junto con Carmen Barbieri y Nazarena Vélez.

En el medio, se separó de la actriz y psicóloga Carina Gallucci, la madre de sus dos hijos, Facundo, de 20 años, y Abril, de 13.

Amigos son los amigos. En El Torreón del Monje, con el productor teatral Javier Faroni, que lo llevó. Foto: Fabián Gastiarena

¿Cómo es la vida de Carlín hoy? ¿Cuáles son sus rutinas? 

“A Carlín lo cargo con las mujeres. Le digo: ‘vos estuviste con ésta, ¿no? Y con ésta, y con ésta…’. Y él se hace el tonto, como si por sus problemas de salud no entendiera lo que le estoy diciendo. Pero entiende perfectamente. Por eso, se mata de la risa…”.

Carlín, en una pose de galán veraniego.

La que habla con Clarín es la misma Carina, el principal sostén de Calvo, pese a que ya no vive con él. Una mujer de hierro, una diosa.

“Carlín vive en su departamento de Belgrano. Sale poco y nada porque le cuesta caminar. Antes íbamos más seguido a cenar o al teatro. Ya no. Hay días en los que Carlín está mejor, y otros, en los que le cuesta conectar… Pero sigue estable. A fines del año pasado estuvo 12 días internado en el Sanatorio de los Arcos por una infección urinaria. Y en alguien como él, que sufrió dos ACV, esos 12 días fueron como dos años”, cuenta Gallucci.

“El otro día le subió la fiebre a casi 40 grados. Y yo me asusté… Enseguida, como hago siempre, llamé a la ambulancia”, profundiza sobre el estado del actor, de 66 años.

Su contacto con Carlín es, como ella lo define, “diario”. Si no lo visita, lo llama por teléfono. “Además, puse cámaras en el departamento, así puedo saber cómo está hasta cuándo duerme”, explica.

Facundo sigue los pasos de su padre en la actuación y Carlín lo apoya en su decisión. Foto: Instagram Carina Gallucci FOTO: Instagram

Entre enfermeras y enfermeros que lo asisten “las 24 horas”, al artista lo cuidan seis personas. “Y acabo de contratar a alguien que se especializa en acupuntura, para que le pueda mejorar la movilidad y el habla. Carlín es como un chico de primer grado, perdió la capacidad de leer y escribir. Solamente puede escribir su firma y su nombre”.

-¿Calvo se acuerda de todo?

-Sí, lo que no tiene es memoria inmediata. Le falta fluidez en los diálogos. Y confunde ciertas palabras. Pero se muestra cómo es, sin los prejuicios que tenía antes, cuando no quería mostrar la mano o la pierna paralizada… Hace poco se puso muy contento cuando le conté que en el Polo Audiovisual de Merlo le hicieron un homenaje: a uno de los salones le pusieron de nombre “Carlín Calvo”. Sí, fue un gran gesto. Los reconocimientos tienen que hacerse así, en vida.

Los días de Carlín son muy parecidos. “Le gusta mirar los programas de chimentos, como Intrusos, y estar al tanto de lo que pasa en el mundo de la farándula”, sigue su ex mujer.

Carlos Andrés Calvo, junto a Carina Galucci y sus hijos Abril y Facundo. Foto: Gentileza Carina Galucci

“Es que a Rial (Jorge) y Ventura (Luis) les debe mil favores… (se ríe Carina). ¿Sabés la cantidad de romances de Carlín que deben haber ocultado? Carlín tuvo suerte, porque se movió en una época en la que todavía no existían las redes sociales ni le podían sacar fotos con los teléfonos celulares… También le gusta escuchar música. Prende la tele y pone Muchmusic. Pero lo que más le gusta es volver a mirar con Facundo, nuestro hijo, y a través de YouTube, todos los capítulos de Amigos son los amigos”.

Como su papá, Facundo es actor. Es más, el año pasado, tuvo un papel en 100 días para enamorarse, la tira que fue un éxito en Telefe, una ficción en la que, entre otros, trabajó Pablo Rago, el mismo que acompañó a Carlín en Amigos son los amigos.

“Muchos me dicen que les hago acordar a mi papá por los movimientos que hago con las manos. No lo estoy copiando. Lo heredé”, suele decir Facundo. “Además, me veo parecido a él en ciertos latiguillos… Es un orgullo”.

Calvo junior, que también formó parte de la obra de teatro Convivencia obligada, dice que Carlín “entiende todo”.

Carlin Calvo y el afecto, siempre, de la gente. FOTO: fabian gastiarena

Y revela: “Tengo una relación especial con él. Como a veces no habla mucho, yo trato de sacarle palabras. Y si no, le hago chistes. Yo sé qué le hace reír… También lo cargo con algunos de sus personajes: el Doctor Porta de Mujeres de nadie, por ejemplo, era un doctor groso ¡pero nunca hizo escenas operando! A mi papá le digo que era un chanta y se ríe”.

Carlín, en realidad, se llama Carlos. Carlos Calvo. Por consejo del guionista Hugo Moser, “para que no se llamara como el nombre de una calle”, Carlos se agregó el nombre de su hermano mayor: Andrés.

Carlín Calvo,

una vida vertiginosa

1953

Nace el 21 de febrero en Buenos Aires. Su familia se muda a San Antonio de Padua, en el oeste del Gran Buenos Aires.

1974

Empieza a destacarse en el teatro. Forma parte de la obra La lección de anatomía, que incluía un desnudo.

1980

Interpreta su primer protagónico en la telenovela El Rafa, junto con Alberto de Mendoza y Alicia Bruzzo.

1990

En el papel del fletero Carlín Cantoni, y con Pablo Rago, protagoniza el mayor éxito de su carrera, Amigos son los amigos, por Telefe.

1998

Se casa con la actriz y psicóloga Carina Gallucci, con quien tuvo dos hijos, Facundo y Abril. El matrimonio duró hasta 2010.

1999

Después de un accidente en la autopista del Buen Ayre, sufre su primer ACV. Pasa 11 días internado. Y viaja a Cuba a rehabilitarse.

2001

Vuelve a la televisión con la miniserie El Hacker 2001, por Telefe.

2008

Trabaja por última vez en la pantalla chica, en Mujeres de nadie, con Luisa Kuliok, Laura Novoa y Eugenia Tobal.

2010

Sufre su segundo accidente cerebrovascular, en este caso, poco antes de salir a escena con la obra Taxi 2, en Mar del Plata.

2015

Hace su última obra de teatro, Leonas, con Carmen Barbieri y Nazarena Vélez.

De San Antonio de Padua, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, Carlín siempre tuvo dotes histriónicas.

En realidad, como él mismo se ha definido, era un “salvaje”. No por nada, lo expulsaron “de siete colegios secundarios”.

Su primera experiencia en la actuación fue en el Teatro Poético, de Padua. El director era Gabriel Milet, Cacho, el cura del barrio. A los 18 años, el que lo estimuló para que se anotara en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático fue Constantino Jury, su primer maestro “ortodoxo”.

Por aquel tiempo, también, se mudó a la Capital, “a un departamento de un ambiente y sin teléfono”, ubicado en Virrey Ceballos y Venezuela, en Monserrat.

En 1972, debutó como actor en la obra Los prójimos. Pero empezó a llamar la atención dos años más tarde, cuando formó parte de La lección de anatomía, que incluía un desnudo. A este trabajo le siguieron, entre otros, Una libra de carne y Equus.

Con su flequillo matador, no tardó mucho en llegar a la televisión. Su primera incursión en la pantalla chica fue en 1978, en La familia Superstar, de Canal 9.

Y en 1980 logró su primer protagónico en la telenovela El Rafa, junto a Alberto de Mendoza y Alicia Bruzzo.

En 1984 trabajó por primera vez con Ricardo Darín en la obra Extraña pareja. Se venía una dupla poderosa.

Carlín no sólo se destacaba como actor: también era un gran jugador de fútbol. Zurdo elegante, de técnica depurada, fue, sin dudas, una de las figuras de los Galancitos, equipo que también integraban, entre otros, Darín, Raúl Taibo, Darío Grandinetti, Pablo Codevilla y el Facha Martel.

Verano de 1981. Estadio José María Minella de Mar del Plata. Dirigidos por César Luis Menotti, que venía de ser campeón del mundo con la Selección Argentina, Los Galancitos juegan un amistoso contra un equipo de periodistas. 

Carlín, en realidad, se llama Carlos. Carlos Calvo. Por consejo del guionista Hugo Moser se agregó el Andrés, en el medio, nombre de su hermano. FOTO: martin bonetto

De camiseta roja, como si fuera el enganche de Independiente, Argentinos Juniors o directamente el Liverpool de Inglaterra, Calvo recibe la pelota de un lateral antes de cruzar la mitad de la cancha, engancha entre dos rivales, tira fantasías, sigue gambeteando a lo Diego Armando Maradona y define de derecha. Un lujo. 

¿Cómo formaría, en 2019, el principal combinado de actores? Seguramente, no deberían faltar Nicolás Cabré, Mariano Martínez, el Chino Darín, Grego Rossello (¿es actor?), Tato Quattordio, Gastón Soffritti y Luciano Castro (para evitar nuevas fotos indiscretas, es probable que se meta en la ducha sin sacarse el shorcito). La dupla técnica la formarían Adrián Suar y Pablo Codevilla, que serían algo así como una versión mejorada de Sampaoli y Beccacece.

En tiempos de empoderamiento femenino, es cierto, también se podría armar un equipo de actrices. Y ahí, jugarían Celeste Cid, Carla Quevedo, las hermanas Griselda y Leticia Siciliani…

“Empecé a estudiar teatro para conocer chicas”, contó mil veces Carlín. Mal no le fue.

Carlos Calvo y Ricardo Darín, la dupla fuerte de los galancitos.

Entre otros romances, estuvo en pareja con un verdadero Dream Team del mundo del espectáculo: Luisina Brando, Julieta Ortega, Patricia Echegoyen, Marisa Mondino, Cecilia Cenci…

“Teníamos el dato de que Carlín se había casado con Carina Gallucci. Entonces lo llamé por teléfono. Y Carlín me atendió desde el mismo lugar en el que estaba celebrando la boda con su mujer. ¿Y sabés qué? ¡Me decía que no, que era mentira que se había casado!”, recuerda un periodista de larga trayectoria. “Un picaflor empedernido, él quería seguir manteniendo su imagen de soltero”, agrega.

“El éxito y la soledad me llevaron a cometer los más grandes excesos. Cuando me detectaron que era hipertenso, paré. Pero ya era tarde, mi cuerpo estaba muy baqueteado. Recién cuando dejé las drogas, el alcohol y las mujeres, aprendí a ser feliz“, declaró Carlín en una entrevista con la revista Gente en 2005.

En sus años de carrera, Carlín también hizo muchos amigos. Y conoció a figuras internacionales. En 1994, durante la ceremonia de entrega de los Premios Golden Globes, en Los Ángeles, se sacó una foto con Leonardo DiCaprio.

Un productor tomó la imagen en 1994, en plena entrega de los Globos de Oro, en los Estados Unidos. Calvo por entonces era “Carlín”, figura del momento. “¿Este rubio quién es?”, preguntó Calvo al momento de la foto junto a Leonardo DiCaprio.

Los más compinches de Carlín son, entre otros, Javier Faroni, Diego Pérez, Carna, Matías Santoianni, Carlos Olivieri, Fabián Gianola y Fabio Cuggini, que se encarga de cortarle el pelo… Este año, el 20 de julio, para el Día del amigo, se juntaron a almorzar. Fue una de las pocas veces que Calvo salió de su departamento.

“Carlín la pasó muy bien y se rió mucho”, contó Santoianni, que en su cuenta en Instagram publicó imágenes del encuentro. “Fue un momento muy lindo”.

“En WhatsApp tenemos un grupo de unos 15 amigos que se llama ‘Carlín’. Sí, no somos muy creativos…”, se divierte Diego Pérez. “También está, por ejemplo, Baby Etchecopar. Aprovechamos la tecnología y grabamos saludos de otros actores para Carlín… Estamos todo el tiempo en contacto. Y, para saber cómo anda Carlín, también nos mandamos audios con sus enfermeras”, suma. 

“Antes íbamos a cenar a Damblee, cuando Carlín quería comer mariscos, o a Arturito, si prefería pastas. Ahora, que Carlín sale poco, lo vamos a visitar a su casa”, sigue Pérez, el actor que, entre otros roles, hizo el sketch de “El insoportable” en VideoMatch. “Según la hora, llevamos facturas o armamos alguna picada. Y ponemos música. Le hacemos escuchar Friends will be Friends, de Queen, que era la cortina de Amigos son los amigos; Oh, Darling, de Los Beatles, un tema que él siempre ponía en sus obras de teatro; o alguna canción de Frank Sinatra, otro de sus preferidos. Lo hacemos reír, lo estimulamos, le tiramos buena onda para que no se bajonee… Carlín se ríe y llora al mismo tiempo. Le encanta cuando recordamos la anécdota de la vez que habían sacado miles de fotos de los personajes de Amigos son los amigos para vender en el teatro y no vendieron ni una…”.

-¿Por qué no vendieron ni una?

-Qué sé yo… ¡Porque eran muy caras! (se ríe). Además, habían hecho más fotos que la cantidad de espectadores que tenía el teatro… También, a Carlín le gusta cuando le recordamos que se peleaba con Darín (Carlín le decía “Bicho”) y se reconciliaban sobre el escenario.

Carlin en el teatro, en la obra “Extraña pareja”, que protagonizó con Ricardo Darín.

“A Carlín lo conocí cuando yo tenía 12 años, en 1982”, cuenta Faroni, productor de teatro. “En Mar del Plata, él estaba haciendo la obra Engañemos a mi mujer, con Alberto de Mendoza, Silvia Montanari, Marta Bianchi y Zulma Faiad. A la salida del teatro, mi abuela, que admiraba a Carlín de verlo siempre en El Rafa, le pidió un autógrafo. Y yo aproveché para pedirle una entrada para ir a ver la obra al día siguiente. Le dije que quería ver la función, pero desde la parte de atrás del escenario. Carlín, que siempre fue muy amable con sus seguidores, aceptó. Y lo fui a ver. Y me encantó haber vivido esa experiencia. Entonces empecé a ir todos los días. De a poco me fui convirtiendo en su asistente: le iba a comprar cigarrillos, Coca Cola… Con el tiempo, me dediqué a la producción de espectáculos. Y me hice amigo íntimo de Carlín. O más que eso: a esta altura somos como hermanos”.

-¿Cómo se lleva Carlín con Pablo Rago?

-Con Rago se peleó, se amigó… Tienen una gran relación. Rago está muy al tanto de la salud de Carlín. Y lo llama seguido.

-¿Carlín sigue mirando los partidos de Boca?

-Sí, pero en los últimos tiempos no la ha pasado nada bien… Sobre todo, en los partidos de la Copa Libertadores…

-¿Sos de River?

-Sí, claro, soy Gallina, y a Carlín lo vuelvo loco.

WD

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