A 25 años del debut de Friends, ¿por qué queremos tanto a Rachel?

Los turistas se sacan fotos frente al departamento de la serie Friends, en Nueva York, día tras día. ¿A dónde? En la esquina de 90 Bedford Street y Grove Street, en el Greenwich Village. Días atrás, un argentino de más de 40 le dijo a su esposa: “¿Acá es donde Rachel se bancaba todos los…

A 25 años del debut de Friends, ¿por qué queremos tanto a Rachel?

Los turistas se sacan fotos frente al departamento de la serie Friends, en Nueva York, día tras día. ¿A dónde? En la esquina de 90 Bedford Street y Grove Street, en el Greenwich Village. Días atrás, un argentino de más de 40 le dijo a su esposa: “¿Acá es donde Rachel se bancaba todos los días al pesado de Ross? ¿Vos pensás que él era tan machista, por cómo la controlaba?”. Y dos chicas de menos de 20 buscaron poses elegantes para el celular. “Te dije, éste era el lugar. ¡Saquémonos una selfie con actitud de Rachel!”.

En septiembre se cumplieron 25 años del estreno de la mítica sitcom, disponible hoy en Netflix (y con repeticiones por Warner Channel). Y una certeza es unánime en distintas generaciones. Friends resistió el paso del tiempo, a diferencia de otras comedias con recurrentes clichés sobre lo femenino que ya no pasan un archivo.

Una de las magias de esta vigencia está en Rachel Green, el personaje de Jennifer Aniston. Ella sentó las bases para una nueva visión de la mujer en las series y se empoderó persiguiendo sus sueños.

Rachel y Ross, un vínculo con muchas idas y vueltas.

Rachel rebatió el mote de “frívola” que buscaron imprimirle. Lidió con los celos posesivos de Ross Geller (David Schwimmer), disimulados en su amor y en su inseguridad emocional. Ella, además, esquivó las miradas lascivas de los hombres que se le acercaban. Rompió con el mandato conservador y financiero de sus padres ricos. Y se abrió paso en el mundo de la moda no sólo por su belleza: con su trabajo y su carisma. Así la concibieron los productores Martha Kauffman y David Crane.

Hace un cuarto de siglo, Friends comenzó a ofrecer planteos de avanzada sobre las amistades, la familia, el sexo y la confianza entre hombres y mujeres. Por eso trascendió a otras comedias, como Sex and the City (también ambientada en Nueva York), que exponía a mujeres con holgadas billeteras, obsesionadas por la aprobación masculina. Nada más lejos de Rachel Green.

Primera ecografía: Rachel y Ross, en una de las escenas claves.

Detrás de su aura materialista hubo y habrá una mujer de varios planos dramáticos y cómicos. Rachel era tan despistada como empática; tan ambiciosa como solidaria. Y su desenfado es tan legendario como su estilo. Sus cortes de pelo marcaron los años ’90 y sus looks distintivos inspiraron hasta una reciente colección de Ralph Lauren (Wear to Work), en homenaje a los 25 años de Friends. Rachel les hizo entender a todos que podía amar la ropa carísima y no por ello resignar su poder femenino.

Así como es bueno leer a la luz de los ’90 muchas escenas de machismo evidente, es clave vigorizar los novedosos enfoques de género que brindó Friends. Fue Monica Geller (Courteney Cox) la que congeló sus óvulos tras separarse de un novio que no quería ser padre. La futura esposa de Chandler Bing (Matthew Perry), con dos gemelos adoptados, entendió que la maternidad sería deseada o no iba a ser. Y fue Phoebe (Lisa Kudrow) quien aceptó quedar embarazada por subrogación de vientre, para ayudar a su hermano y a su esposa mucho mayor: tuvieron trillizos. Algo de avanzada hasta hoy.

¿Y Rachel? Fue madre soltera de Emma Geller-Green y luego se fue a vivir con Ross. Como ya no salían, la criaron como amigos. Faltaba mucho para que volvieran a ser pareja. Aunque Ross la quería tanto como la hacía sentir culpable de sus propias elecciones. Sin olvidar su rechazo a que Ben, su primer hijo, jugara con muñecas; que tuviera un niñero, o las palabras horribles con que Ross se refería a Carol, su ex mujer, por haberse asumido lesbiana.

Rachel a punto de ser mamá de Emma.

Algo se notará enseguida al regresar a Friends una y otra vez. El modelo de amistad femenina de la serie fue transgresor y anticipatorio, porque rebatió el preconcepto machista de que “muchas mujeres juntas se sacan el cuero, se odian y no saben trabajar en equipo”. Rachel, Monica y Phoebe se contuvieron entre ellas, respetaron sus búsquedas y sus elecciones amorosas. Aún no se hablaba de sororidad, pero las tres trazaron el ejemplo.

Joey, Phoebe, Rachel, Ross, Chandler y Monica, amigos que tal vez vuelvan en 2020.

Claro que Rachel pasó por diversas etapas para empoderarse. Vale retrotraerse al principio de Friends, cuando plantó en el altar a su novio odontólogo, que le auguraba un aburrido futuro como ama de casa. Y apareció empapada por la lluvia en el café Central Perk con su vestido de novia, buscando a Monica, su compañera de secundaria. Se fue a vivir con ella, conoció a Ross y así se disparó la química entre los seis amigos de Manhattan. Entre el café y el famoso departamento en el selecto Greenwich Village.

Rachel, la que siempre supo manifestar lo que sentía. Agitadora del afecto.

Chandler y Joey (Matt LeBlanc) jamás subestimaron a Rachel. En vez de burlarse de sus gestos más superficiales, la acompañaron en sus procesos emocionales y profesionales. Crecieron junto a ella. “Sí, me voy a independizar”, prometía Rachel en la primera temporada. Luego aparecía con unas botas nuevas, carísimas. “¿Cómo las compraste, Rachel?”. “Con la tarjeta de crédito”. Ellos dudaban. “¿Quién paga tus tarjetas?”. Y ella dijo: “¿Quién va a ser? ¡Mi papá!”.

Con el empuje de los cinco, Rachel les dio un tijeretazo a las tarjetas de crédito de papá y se hizo cargo de sí misma. Primero se empleó de moza en Central Perk. Ya en la tercera temporada se volcó de lleno al ambiente de la moda en Fortunata Fashions. Tiempo después fue asistente de compras en la tienda de lujo Bloomingdale’s. Ross no la apoyó demasiado. Rachel tuvo ilusiones, decepciones, romances, y consiguió un puesto en Ralph Lauren, a quien llegó a impresionar. Arrancó como coordinadora de la colección de mujeres y fue ascendida a gerente de comercialización.

Rachel en el departamento que alguna vez compartió con Joey.

Hace 15 años, el final de Friends dejaba un regusto amargo para los fanáticos de la evolución de Rachel: debió resignar su sueño profesional en París para quedarse con Ross. Es una larga historia. Su jefe en Ralph Lauren la había despedido tras enterarse de su entrevista de trabajo en Gucci (su marca preferida). El destino y su talento mejorarían la oferta. Volaría a París para ser parte de Louis Vuitton.

¿Qué hizo Ross? Intentó sobornar a su ex jefe para que la recontratara por más dinero y no la dejara irse. “Yo me voy a París”, despejó ella. Aunque cuando estaba por embarcar apareció Ross para decirle que la amaba. Y ella se bajó del avión. ¡Adieu, Louis Vuitton! Aun así, ello no enturbia la potencia del personaje de Aniston en cada escena desopilante, emotiva o trivial, entre 1994 y 2004. “¿Cuál es la mayor virtud de Rachel?”, debaten los fans en Facebook. El consenso es universal: su capacidad de reírse de sí misma.

Al final de la séptima temporada había quedado embarazada de Ross. Ya no eran pareja: tuvieron sexo una noche y sus reacciones fueron hilarantes. Cuando fueron a hacerse la ecografía, Rachel no paraba de llorar y Ross le habló con tono sobreprotector. “El bebé es alucinante, ¿no?”. Y ella se lamentó: “¡No veo al bebé!”.

Ross se extrañó. “Pero si recién le contaste a la médica que lo veías”. Y Rachel ofreció su corazón. “Se lo dije para que no pensara que soy una madre tan horrible que no logra ver a su hijo”. Se fijó de nuevo y habló con placidez: “Oh, ahora lo veo. Es precioso”. Ross se calmó. “¿Lo ves de verdad?”. Rachel remató: “¡No, no lo veo!”. Así era ella: su ternura provocaba carcajadas de este lado de la pantalla.

-Los amigos no se van: vuelven para Navidad y ¿en 2020?

Adam Sandler y Jennifer Aniston en la ceremonia de los “People’s Icon Award 2019.

El domingo 10 de noviembre Jennifer Aniston ganó el premio “People’s Icon Award 2019” en los People’s Choice Awards. Por su presencia como actriz, por su rol de productora (y protagonista) de la serie The Morning Show en la flamante plataforma on-demand Apple TV+, por ser una referente mundial de la moda y, sobre todo, por Rachel Green.

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Dos días después, NBC y Warner (dueñas de Friends) anunciaron que trabajan en un especial de no ficción que reunirá a los seis amigos, a estrenarse en 2020 a través del futuro servicio de streaming HBO Max.

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“Nos encantaría hacer algo, pero no sabemos qué es ese algo. Lo estamos estudiando”, había dicho Aniston en octubre. Las negociaciones (y los números finales) siguen en marcha. En tanto, ahí están las diez temporadas de Friends en Netflix. Y también en el cable habrá varias opciones para volver a la sitcom sin nostalgia: con placer actual. Durante todo diciembre, Warner Channel repetirá episodios de las temporadas 1a, 2a, 3a, 4a, 5a, 8a ,9a y 10a. Y habrá una “Maratón Navidad con Friends”, todo el 25 de diciembre, desde el mediodía.

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