Los monotributistas, a la espera de un salvavidas

Entre los múltiples sectores que esperan definiciones tributarias del gobierno de Alberto Fernández, que comenzará su gestión la semana próxima, uno de los más urgidos es el de los pequeños contribuyentes del régimen simplificado.Varios temas mantienen en alerta a los monotributistas, pero uno de los más importantes es el riesgo de quedar fuera de este…

Los monotributistas, a la espera de un salvavidas

Entre los múltiples sectores que esperan definiciones tributarias del gobierno de Alberto Fernández, que comenzará su gestión la semana próxima, uno de los más urgidos es el de los pequeños contribuyentes del régimen simplificado.

Varios temas mantienen en alerta a los monotributistas, pero uno de los más importantes es el riesgo de quedar fuera de este sistema. A principios de octubre, la Afip decidió suspender hasta fines de febrero de 2020 la exclusión de oficio.

Pero la espada de Damocles sigue sobre la cabeza de quienes superaron en estos meses los topes máximos de facturación (o algún otro parámetro) del Monotributo. La decisión fue no excluirlos durante este período, pero la definición de qué hacer con ellos quedará para quienes asuman el 10 de diciembre.

El tema cobra gran relevancia cuando se piensa que la actualización automática de los parámetros de este régimen simplificado (ligada a la movilidad previsional) fue de sólo 28,5 por ciento, luego de que la inflación en 2018 superó el 47% y sume otro 42,2% en los 10 primeros meses de 2019.

Aun cuando la facturación del monotributista no se haya actualizado al ritmo inflacionario o su actividad haya sido menor, es muy probable que quienes estaban en las últimas categorías se encuentren en el límite para ser enviados al oneroso régimen general. En enero, los topes máximos vuelven a subir, esta vez, un 51,1%, pero queda la duda sobre lo que pasará con quienes se hayan excedido en este último trimestre del año.

El camino de crecer

Una cuestión relacionada con lo anterior, pero que probablemente demore más en tener definiciones, es la implementación de un régimen de transición para evitar el enorme salto que supone pasar del Monotributo al régimen general. En este, además de tributar por separado IVA y Ganancias y pagar aportes como autónomos, hay una carga administrativa importante en declaraciones juradas y complicaciones, al quedar dentro de regímenes de retención y percepción.

El gobierno saliente elevó al Congreso, a fines de octubre, varios proyectos que profundizaban los beneficios de la Ley Pyme de 2017. Entre otras iniciativas, se incluía el Monotributo Plus, un sistema intermedio de transición, muy esperado por contribuyentes y por asesores tributarios.

Pero, más allá de que se tome este texto o se lo modifique por otro, sería muy importante que se apruebe una iniciativa de este tipo. Es que la exclusión del Monotributo muchas veces implica para el pequeño contribuyente pasar directamente a la informalidad.

Por último, los monotributistas, al igual que otros empresarios pyme, esperan la decisión de las nuevas autoridades sobre los embargos por incumplimientos fiscales. Hoy rige una suspensión temporaria, que acaba de ser extendida hasta el 31 de diciembre próximo, pero no son pocos quienes esperan una suerte de amnistía y una oportunidad de regularizar su situación.

En este aspecto, acaba de finalizar la adhesión al plan de pagos de hasta 120 meses que estuvo vigente desde las Paso, y varias organizaciones pidieron al presidente electo una moratoria y un régimen de facilidades mucho más benévolo para poder ponerse al día y evitar sanciones.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 3/12/2019 en nuestra edición impresa.

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