“Grooming”: un colectivero acosaba a tres adolescentes en Río Tercero

La fiscalía a cargo de Alejandro Carballo acumula pruebas por un nuevo caso de grooming en Río Tercero.Esta vez, se trata de un chofer de ómnibus de una línea de transporte interurbano de pasajeros. Las víctimas son tres varones de 15 años.El grooming es el acoso sexual por parte de un adulto a menores de edad…

“Grooming”: un colectivero acosaba a tres adolescentes en Río Tercero

La fiscalía a cargo de Alejandro Carballo acumula pruebas por un nuevo caso de grooming en Río Tercero.

Esta vez, se trata de un chofer de ómnibus de una línea de transporte interurbano de pasajeros. Las víctimas son tres varones de 15 años.

El grooming es el acoso sexual por parte de un adulto a menores de edad a través de internet, de medios electrónicos o de redes sociales. Esta acusación se concentra en un intercambio a través de mensajes por teléfonos celulares.

El hombre de 55 años, de Río Tercero, está detenido y con dictamen de prisión preventiva. Está imputado por grooming, tenencia de pornografía infantil y promoción a la prostitución de menores, según se confirmó desde la fiscalía.

Fueron los familiares de las tres víctimas quienes lo dejaron en evidencia. Uno de los adolescentes usaba el teléfono celular de su abuelo. Así fue como se descubrieron los mensajes de supuesta índole sexual.

La indignación invadió a las familias involucradas, que rápidamente se pusieron en contacto por lo padecido por sus hijos.

La madre de uno de los chicos se hizo pasar por su hijo y acordó un encuentro con el ahora detenido. A ese lugar arribó no sólo el chico, sino su madre y su tía. En ese encuentro se desató el escándalo en plena calle.

Finalmente, el operativo familiar terminó con la detención policial del sospechoso.

Este llamativo suceso se registró en cercanías de un concurrido supermercado de la ciudad, en la vía pública, en barrio Cabero, a pasos del centro.

En el momento del operativo, el sospechoso llevaba algunos elementos que lo incriminarían, según confió una fuente judicial.

En esa línea, una fuente con acceso a la causa confió que se pudieron incautar los celulares con los mensajes “subidos de tono” –señaló– que el sospechoso habría mandado a los menores.

Pruebas comprometedoras

Se analizan, en ese marco, las supuestas propuestas que el acusado habría elevado a los adolescentes.

Una fuente con acceso a la causa confió a este diario que, entre las pruebas que lo incriminarían, aparecen prendas de lencería femenina que se habrían intentado usar en algunos de esos encuentros.

La causa acumula numerosas pruebas que ya se han secuestrado. Además, cobra relevancia en el material probatorio el relato en primera persona de las víctimas, todas menores de edad.

Se analiza en la causa cuánto tiempo las víctimas fueron supuestamente sometidas a este tipo de prácticas delictivas.

Un dato que complicaría más aún al acusado: la sospecha apunta a que el chofer habría invitado a las víctimas al interior del ómnibus una vez completado el recorrido habitual para poder avanzar en sus propósitos supuestamente sexuales.

Una vez concluida la feria judicial de enero, el fiscal analizará las conclusiones de los peritajes psicológicos realizados recientemente. Estas pruebas alcanzaron a todos los involucrados en una complicada historia de versiones encontradas. Hasta intervinieron equipos especialistas de Policía Judicial de Córdoba para fortalecer la pesquisa o bien colaborar con los operativos locales.

Este diario se reserva las identidades de los involucrados, como así también otros datos del reprochable suceso, para preservar a las víctimas.

Condenas por el mismo delito en la provincia

Hay antecedentes de abordaje judicial de este delito en la provincia.

En 2016, Marcos Dávila, de 36 años, fue sentenciado a nueve años de prisión por acosar desde su cuenta de Facebook a una adolescente de 14 años.

En marzo de 2018, el estadounidense David Poplin, de 31 años, recibió tres años de cárcel. Las víctimas eran dos adolescentes de 13 años a las que contactó por Instagram.

En mayo, en Villa María, la Justicia condenó a José Premet, de 21 años, a tres años de prisión. Amenazaba con subir a Facebook y a WhatsApp fotos íntimas de una joven menor de edad.

El 14 de agosto pasado, en San Francisco, Daniel Brandán, de 42 años, fue condenado a cuatro años de prisión. Acosaba a una menor de 10 años por WhatsApp. La madre de la víctima se hizo pasar por su hija para atraparlo.

El 24 de septiembre, en Río Tercero, se condenó por primera vez a un profesor en la provincia por un caso de grooming. Patricio Pereyra, de 57 años, dictaba clases en colegios secundarios de Río Tercero y e Los Cóndores. Fue sentenciado a cinco años y tres meses de prisión y a “tratamiento psicoterapéutico por la problemática que presenta”, recalcó el tribunal riotercerense. Las víctimas fueron tres varones: dos de 13 años y otro de 17 años.

*Corresponsalía

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 14/01/2020 en nuestra edición impresa.

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