Cómo funciona el circuito de picadas clandestinas en los médanos de Villa Gesell

“Faltan 3 días, 19 horas y 45 minutos”, arenga la web oficial de la 27° edición de Enduro del Verano (EDV), la concurrida competencia de motocross en la playa que nació en Pinamar en 1992 y que desde hace años se hace en Villa Gesell, el último fin de semana de febrero. Pero mientras ese…

Cómo funciona el circuito de picadas clandestinas en los médanos de Villa Gesell

Faltan 3 días, 19 horas y 45 minutos”, arenga la web oficial de la 27° edición de Enduro del Verano (EDV), la concurrida competencia de motocross en la playa que nació en Pinamar en 1992 y que desde hace años se hace en Villa Gesell, el último fin de semana de febrero. Pero mientras ese es un certamen autorizado, legal, en los médanos circundantes ocurre una suerte de “contra-encuentro” paralelo, en el que cientos de adeptos a las “picadas” organizan en forma ilegal sus propias carreras. De una de ellas organizada de este domingo se habla por estas horas, ya que provocó la muerte un joven 21 años y que otras tres personas resultaran heridas. La pregunta obvia y recurrente es por qué se arman estas movidas y por qué, además, nadie las frena.

“Hay circuitos establecidos y control permanente. Hay comunicación en todos los medios y el esfuerzo de las autoridades es visible. Pero si alguien decide internarse en lugares remotos y eludir los controles no es posible preverlo”, fue la respuesta que dieron a Clarín fuentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

En tanto, desde el Ministerio de Seguridad bonaerense informaron que “la Policía de la provincia de Buenos Aires intensificará los controles preventivos para evitar este tipo de situaciones”.

Alejandro Radetic tiene 39 años, es doble de riesgo y corredor de “picadas” desde los 16. Habló con este medio, movido por su interés en difundir un mensaje proactivo respecto de esta práctica. Así, apuntó a los obstáculos en el acceso a los circuitos legales de carreras, sea en el ámbito porteño como en la provincia de Buenos Aires.

Carreras de motocross

en Villa Gesell



Infografía: Clarín

“Un track day, o sea, un día de pista en el Autódromo cuesta cerca de 10.000 pesos para dar un máximo de 10 vueltas. Esto sin contar la nafta, obviamente. Las picadas nocturnas son más baratas, pero ir a correr el viernes a la noche, en un plan en que te dejan acelerar 400 metros en línea recta, cuesta 3.000 pesos. Súmale a eso los gastos que te representa y que después puede estar afuera la Policía para decirte que te falta una luz o que hiciste una maniobra temeraria. Todo para que les des algo. Siempre fue así, no importa quién gobierne”, apuntó.

En Gesell, no obstante, se manejan otros montos. “Todo se hace en una zona que se llama La Olla (altura kilómetro 408 de la ruta 11), al lado del Enduro del Verano, que es una carrera muy importante y muy cara. Sólo para tener la ropa… la indumentaria que te exigen para competir, hay que pagar 150.000 pesos. Eso sí, se corre en una pista 100% legal, en las dunas, y es un evento multitudinario, de gran recaudación para el Municipio”, describió.

El problema no es ahí sino en los alrededores: “Con esos valores, hay muchos pibes que tienen una motito que usan en la ciudad, se van a la costa y ven ese mundo hermoso al que todos quieren entrar, pero no todos pueden acceder. ¿Qué hacen? Van a La Olla a correr 400 metros en línea recta y se largan entre ellos”.

Según Radetic, la concurrencia “puede llegar a las 5.000 personas, sin contar los que compiten”. El día más fuerte es el domingo del fin de semana del Enduro, pero “durante todo el verano se pueden ver competencias”. Puntualmente, afirmó, “un 100% concurre los domingos; diría que un 70%, los sábados; y un 20% o 30%, los días de semana. Siempre después del mediodía”.

Mirá también

¿Con qué tipo de vehículos? De todo, dijo: “Cualquier cosa que entra a la arena, corre. Pueden ser autos con cuerdas en las ruedas para no enterrarse, motos, cuatriciclos, 4×4… entre los amateurs y alguno profesional que aparece empieza el agite. Que ‘eh… ¿no andás?’, o ‘no tenés huevos’, o ‘sos un pecho frío’, y así empiezan las competencias”.

Para él, se vislumbra una grieta entre los corredores. “No suele haber apuestas sino que se corre por una cuestión de orgullo”, explicó, y dijo: “Ahora está de moda hablar de los rugbiers (responsables de la muerte de Fernando Báez Sosa) y plantear una separación social. En este ambiente se ve. Si aparece uno tipo rugbier con su novia, en una 4×4 y viene otro más ‘popular’ en su motito. Alguno le dice algo al otro y enseguida terminan en la pista. Digamos que se sacan las ganas”.

Mirá también

Pero estos encuentros quedarían casi desactivados si hubiera circuitos legales accesibles, insistió: “Porque cuando interviene la Policía no sirve: el caos que generan las picadas ilegales se traslada a otro lugar. Es un negocio y a nadie le interesa si hay más muertos. Teniendo lugares accesibles, los accidentes bajarían un 95%”.

“El tema es la adrenalina… tenés un problema con tu novia o un tema familiar o laboral, y así como uno podría caer en el alcohol, la timba o cualquier otro vicio, correr segrega adrenalina, una droga en nuestro cuerpo. Ahora, ¿quién te contiene?” Él mismo lo respondió: “No hay lugares de asistencia para quienes tienen la necesidad de correr carreras. Lo lógico sería controlar la práctica, hacerla viable y no prohibirla”.

DD

Mirá también

Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *