Compras futuras, una estrategia para “salvar a tu bar favorito”

“Tu visita nos sustenta. En este momento difícil para los comercios pequeños como el nuestro, tu grano de arena ayuda mucho más. Por eso, ofrecemos combos especiales para que compres hoy y retires cuando volvamos a funcionar”. Mensajes como este pueden encontrarse por estos días en las cuentas de las redes sociales de los más…

Compras futuras, una estrategia para “salvar a tu bar favorito”

“Tu visita nos sustenta. En este momento difícil para los comercios pequeños como el nuestro, tu grano de arena ayuda mucho más. Por eso, ofrecemos combos especiales para que compres hoy y retires cuando volvamos a funcionar”. Mensajes como este pueden encontrarse por estos días en las cuentas de las redes sociales de los más diversos comercios de Córdoba y de distintos puntos del país, como una novedosa alternativa para enfrentar los efectos paralizantes que la cuarentena total provoca sobre la actividad económica.

El nexo de los comercios que adoptaron esta modalidad de venta con persianas bajas es el hashtag #comprasfuturasparaayudaralaspymes, que circula especialmente por Instagram y por Twitter.

Desde peluquerías hasta bares, desde tiendas de ropa hasta librerías y talleres mecánicos, la cuarentena alcanzó una amplia gama de rubros que hoy encontraron un lugar común en las redes para pasar el mal trance.

Peluquerías ofrecen pagar ahora y cortarse el pelo después. (La Voz / Archivo)

La idea de las compras futuras tiene como base el aprovechamiento de los sistemas de pago on line. Al menos la crisis del coronavirus llegó cuando las sociedades tienen como aliadas a las nuevas tecnologías desarrolladas a partir de internet, hecho que hoy puede ser la tabla de salvación de muchos emprendimientos comerciales que, por sus características, hasta aquí trabajaban preferentemente con ventas tradicionales cara a cara.  

El sistema de compras futuras comenzó a expandirse en los últimos días. Una librería santafesina, por ejemplo, ofrece en Facebook la posibilidad de una compra futura por 200 pesos en fotocopias e impresiones o 200 pesos en artículos de librería. El cliente debe escanear el código QR generado a través del sistema de pago on line (Mercado Pago) y, al finalizar la cuarentena, podrá pasar por el local con el comprobante para buscar su artículo.

En Córdoba, una conocida peluquería del Cerro de las Rosas ofrece cortes a futuro, con promociones especiales para los clientes que acepten esperar hasta el final de la cuarentena para acomodar su cabellera y lucir nuevos peinados. Una cervecería porteña sale por las redes a ofrecer compras futuras bajo la consigna “mañana es mejor”.

A esta altura es difícil determinar la paternidad de la idea que comienza a imponerse a medida que pasan los días de letargo.

La Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came) informa en Twitter que “se creó una plataforma 100 por ciento gratuita para mitigar los efectos económicos de la cuarentena con la consigna ‘comprá ahora, llevá después’”. Además de descuentos, los comercios ofrecen vouchers de compra dos por uno.

Talleres mecánicos se adhieren a la tendencia de la compra futura. (Ramiro Pereyra / Archivo)

La plataforma a la que alude Came es comprafutura.com, que ofrece su servicio en forma totalmente gratuita para los comercios afectados por la crisis del coronavirus. En su presentación, los responsables del sitio explican que son un grupo de emprendedores digitales que decidieron actuar al ver lo que está sucediendo con las pequeñas empresas.   

La alternativa que ofrece comprafutura.com son “vouchers de compra digitales” para que puedan ser administrados por cualquier dueño de un pequeño negocio.

Ya se puede encontrar una interminable nómina de negocios adheridos (pocos aún de Córdoba), con una curiosidad: también hay negocios adheridos de Colombia y de México.

Otra de las iniciativas de compra futura con sello propio, aunque siempre con la misma modalidad, fue lanzada entre comercios de Concepción del Uruguay, en este caso bajo la tutela de la Dirección de Producción del municipio de esa ciudad y con el asesoramiento de los economistas Victoria Giarrizzo y Eduardo Levi Yeyati. El nombre adoptado por esta experiencia es “cupón Concepción”.

En la mayoría de los casos se trata de negocios con no más de dos o tres empleados. Ante la dificultad para subsistir sin poder funcionar u obtener liquidez por vía bancaria, el sistema funciona como una suerte de crédito a tasa cero de los consumidores hacia los comercios. 

En otras partes del mundo también se lanzaron iniciativas de las mismas características.

En Estados Unidos, el fundador de Instagram, Myke Krieger, lanzó hace dos semanas SaveOurFaves, un directorio de restaurantes que ofrecen gift cards, o tarjetas que se cargan con dinero para usar a futuro. 

Como el sector gastronómico resulta ser el más afectado en todos los países sumidos en cuarentenas, en este rubro las compras futuras con la consigna “salva a tu bar o restaurante favorito” adquieren especial relevancia. En México, por ejemplo, este sector comercial lanzó los “bonos gastronómicos”, por un valor de entre 500 y mil pesos.

Por efecto del coronavirus, el futuro parece haber “llegado” al sistema capitalista. Habrá que ver si, una vez que pase la cuarentena, este novedoso sistema creado por necesidad logra sobrevivir. O si es útil para que sobrevivan a la crisis sanitaria los comercios que se atreven a aplicarlo.

* Periodista y politólogo

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