Calu Rivero lanza un libro autobiográfico y relata cómo vivió el acoso de Juan Darthés

Actriz, modelo, activista ambiental, influencer y ahora también autora de un libro. La multifacética Calu Rivero (31) lanzará a la venta este viernes una suerte de autobiografía sin título (la tapa muestra una línea para completar y dice textualmente “Poner título aquí”) y “sin pretensiones literarias”, según ella misma explica en las primeras páginas. “En este…

Calu Rivero lanza un libro autobiográfico y relata cómo vivió el acoso de Juan Darthés

Actriz, modelo, activista ambiental, influencer y ahora también autora de un libro. La multifacética Calu Rivero (31) lanzará a la venta este viernes una suerte de autobiografía sin título (la tapa muestra una línea para completar y dice textualmente “Poner título aquí”) y “sin pretensiones literarias”, según ella misma explica en las primeras páginas. “En este libro no hay filtros ni reparos, no hay intermediarios, ni símbolos estandarizados (…) Quiero ser lo que ves cuando realmente mirás, la Calu íntima“, continúa.

La tapa del libro autobiográfico de Calu Rivero (Editorial Planeta).

A lo largo de 303 páginas, la publicación recoge apuntes, fotos familiares y producciones profesionales, textos de diversos estilos y temáticas, propios y ajenos, como el del prólogo, cargo de su papá, Guillermo Rivero, o el que sumó el músico Emmanuel Horvilleur, su ex pareja.

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Pese a que no es una biografía lineal en sentido estricto, Calu repasa distintos momentos de su vida, como su infancia en Recreo, Catamarca, la relación entrañable con Gustavo, su abuelo materno, con sus padres, con su hermana Marou, su temprana vocación por el diseño, los hitos de su carrera profesional.

En su libro, Calu Rivero habla del gran amor por su hermana Marou.

Aunque antes de la presentación ella misma advierta que el libro es “mucho más” que el relato del doloroso episodio que vivió junto al actor Juan Darthés, el capítulo sobre el tema es, inevitablemente, uno de los fragmentos del libro que genera mayor atención.

Multifacética, Calu Rivero se anima ahora a publicar un libro de su autoría (Foto: Fernando de la Orden)

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“No era ficción, me estaba sucediendo en realidad”

Con este título comienza la narración en primera persona de la situación que la actriz atravesó en 2012, mientras grababa la telenovela Dulce amor. El texto, fechado el 4 de abril de 2017, revela el tiempo que le llevó procesar los hechos y poder expresarlos por escrito.

“Necesito que salga el dolor, con el deseo de que no regrese nunca más. Necesito hablar”, comienza. El siguiente es un fragmento textual del relato en el que habla, sin nombrarlo, de Juan Darthés.

Era todavía más joven de lo que soy ahora y, por cierto, mucho más ingenua. Vivía la actuación como una aventura, un juego, más que como una profesión. Era una actriz-esponja que todo lo absorbía y lo hacía carne, y eso me volvía especialmente vulnerable.

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Mi personaje en aquella tira televisiva encarnaba una lista de estereotipos femeninos: la bella, la seductora, la histérica, la calculadora, la sensual peligrosa. Del otro lado estaba el galán, el arrogante, el macho proveedor, viril, desmesurado. Era una historia de pasiones y de amor, pero un amor también estereotipado.

Él era un actor ya consagrado, varón y mucho más grande que yo, en edad y en contextura. Era su enésimo protagónico. Entre nosotros había una situación claramente asimétrica, tanto en experiencia como en poder y en relaciones con el medio en el que trabajábamos.

Juan Darthés y Calu Rivero en “Dulce amor”, ficción que emitió Telefe en 2012. (Foto: Néstor García)

Escena tras escena, yo interpretaba a la seductora e histérica que me señalaba el guión. Eran escenas jugadas y comprometidas desde lo actoral, lo emocional y, fundamentalmente, desde lo físico. Era el primer rol protagónico de mi carrera, una oportunidad de demostrar mi talento, mi voluntad de transmitir, mi compromiso de aprender. Toda mi ilusión, todo mi desea de hacer de la actuación una forma de vida se expresaba sin filtro. Era un momento de entrega total.

Fue entonces, durante ese trabajo con las interpretaciones, las representaciones y los estereotipos, que recuerdo la primera acción que me paralizó ante el exceso. Intenté justificarlo, comprenderlo como un impulso de seducción que mi compañero no podía controlar. Traté de distraerme, de pensar en otra cosa, pero la angustia, el vacío y el dolor se instalaron en mí y se hicieron cada vez más intensos.

En 2012, cuando protagonizaron “Dulce amor”, Juan Darthes tenía 48 años y Calu Rivero, 26 (Néstor García)

Expresé a mi compañero mi incomodidad, lo hablé… Pero nada cambiaba. Escena tras escena, el exceso se repetía. El malestar y la angustia crecían en mí y mientras más crecían, más paralizada me quedaba. Era una sensación de vértigo constante, de miedo y espanto, pero al mismo tiempo de no querer soltar ni alejarme de eso a lo que me había comprometido, eso que me había prometido ser mi sueño, mi oportunidad, mi lugar, mi forma de vida. Dolorosamente comprobaba que lo que invisibilizaba ese exceso -a para mí ya tan evidente como doloroso- a los ojos de los demás, eran esas realidades paralelas tejidas en torno a los personajes y adjudicadas a la persona de los actores.

En su libro, Calu Rivero tituló “No era ficción, me estaba sucediendo en realidad” al capítulo en el que relata su relación con Juan Darthés. (Foto: Fernando de la Orden)

Sobre el final, la actriz recuerda cómo vivió el momento en que decidió renunciar a la tira, y la desolación posterior.

“La presencia valiosa y contenedora de la gente cercana, el amor propio y la ayuda profesional hicieron que fuera apareciendo en mi menta la pregunta que me sacaría del infierno: ¿y qué pasa si te vas? Por fin dije BASTA y una bola de nieve me amasó. Lo que siguió fue la burla, la incomprensión y la soledad. En la mayoría de los medios escuché opiniones que me atribuían a mí las características del personaje que representaba y para el que me habían contratado. Mientras, comprobaba azorada que, en el caso de mi partenaire, el límite entre su persona y los atributos de su personaje estaba claro, no se confundía. Nadie, o casi nadie, parecía advertir que era justamente valiéndose de esos atributos, escudándose en ellos, que justificaba sus excesos. Era él quien estaba confundido, o más bien fundido con su personaje. Pero esa fusión lo hacía un monstruo opresor para mí, Calu, no para mi personaje”.

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“Mi verdad”

En otro capítulo, titulado “Mi verdad”, Calu repasa cómo vivió los años posteriores a la traumática experiencia, y cómo el haber hablado resultó un acto catártico que, finalmente, la fortaleció.

“Después de cinco años tomé coraje y hablé. Hoy estoy aliviada y orgullosa de haber podido hacerlo, de haberme sacado ese malestar insoportable de adentro, y de ayudar a que chicas y mujeres que pasaron por situaciones similares se animen a hablar también”

Y, en otro apunte, tomado en Nueva York en enero de 2018, evoca nuevamente la figura de su abuelo Gustavo, su gran inspirador: “Vomitar, sacármelo de adentro (…) Sacar hasta quedar liviana de justicia. Recuerdo aquel texto de mi abuelo: ‘papeles enmudecidos, testigos de mis derechos defraudados’. Eso no me va a suceder, para eso tengo voz, coraje, fuerza y verdad”.

“Poner título aquí”​, de Calu Rivero (Editorial Planeta) sale a la venta al público el viernes 1° de marzo.

CE



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