“La fiscal Adriana Giannoni ordenó no interrumpir el embarazo”, dijo la ministra de Salud de Tucumán

La ministra de Salud de Tucumán, Rossana Chahla, afirmó que fue una fiscal la que dio la orden de que no se interrumpiera el embarazo de la nena de 11 años que había sido violada por la pareja de su abuela. La niña y su madre habían pedido que se practica un aborto, ya que…

“La fiscal Adriana Giannoni ordenó no interrumpir el embarazo”, dijo la ministra de Salud de Tucumán

La ministra de Salud de Tucumán, Rossana Chahla, afirmó que fue una fiscal la que dio la orden de que no se interrumpiera el embarazo de la nena de 11 años que había sido violada por la pareja de su abuela. La niña y su madre habían pedido que se practica un aborto, ya que el abuso de una menor es uno de los causales contemplados por el Código Penal desde 1921. Finalmente le realizaron una cesárea.

“La fiscal Adriana Giannoni (a cargo de la Fiscalía Especializada en Homicidios ) dio la orden de no interrumpir el embarazo, está todo documentado“, señaló Chahla esta mañana a la web del diario La Gaceta. Aseguró que “no fue una medida pedida por el Ministerio de Salud”, luego de las duras críticas que recibió la cartera sanitaria provincial por su actuación en el caso.

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Chahla también explicó cuáles fueron los motivos por los que los médicos finalmente decidieron practicar una microcesárea a la menor que llevaba 23 semanas de gestación. “Era imposible realizar un aborto por vía vaginal. Era necesaria una microcesárea. El cuello del útero no estaba desarrollado y el riesgo de hacer una práctica vaginal era riesgoso. Esto no cambia si era a las 18, 20 o a las 24 semanas”, explicó Chahla, quien luego aseguró que la decisión fue tomada por un grupo de expertos que decidió que la práctica era la más adecuada para no poner en riesgo la vida de “Lucía”, nombre ficticio escogido para proteger la identidad de la niña.

Rossana Chahla, Ministra de Salud Pública de Tucumán. (Foto: Fernando de la Orden)

“Quiero asegurar que si esto hubiera ocurrido en tres o cuatro semanas anteriores, [la intervención] hubiera sido por vía alta. Ahora, si era una persona con sus órganos desarrollados la práctica era por vía baja”, agregó la funcionaria que también se refirió a la salud del bebé que dio a luz la niña que fue víctima de una violación intrafamiliar. “Sus probabilidades de vida son muy bajas debido a que nació con una inmadurez extrema”.

Protesta para pedir que se aplique la interrupción legal del embarazo (ILE).

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También habló José Gijena, el médico que realizó la cesárea, quien aseguró que la nena tenía “sus genitales inmaduros y, por eso, no iba a ser posible el parto”, comentó.

El médico recordó que lo convocaron alrededor de las 21 del lunes. Cuando llegó a la habitación, encontró a la menor junto a su madre: “La vimos jugar con juguetitos de plásticos y, al vernos a nosotros, se asustó. Nos dijo que quería hacerlo, pero que le tenía miedo a las agujas. Todo el tiempo se abrazaba con la mamá”.

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El problema ocurrió después. Gijena cuestionó la decisión de quienes tenían que asistir en la operación y que dejaron sus puestos. “Cuando logramos el contacto con la niña decidimos la vía de terminación del embarazo y fuimos al quirófano. Ahí nos dimos cuenta que las instrumentadoras declararon la objeción de conciencia y se fueron. Sentimos una soledad tremenda, pero no podíamos dar un paso atrás”, comentó.

Junto a él también estaba su mujer, Cecilia Ousset, que fue hasta el lugar como ginecóloga pero solo para hacer acompañamiento debido a la situación dramática que había. “Mi mujer iba solo a acompañar. Cuando las enfermeras se van, ella se convirtió en una instrumentadora quirúrgica para terminar con la tortura de la nena”, reveló.

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Acerca de la situación previa, Gijena dijo que “hubo un hermetismo exagerado” y que no le dieron información sobre el proceso de tratamiento psicológico que tuvo la chica hasta el momento de la cesárea.

“Es como esta niña hubiera estado bajo custodia. La actitud que tuvieron los profesionales que estaban ahí fue de espectadores. Colaboraron parcialmente. Fuimos tres personas en soledad asistiendo a la nena. Había que respetar el derecho de la niña y de la madre, que había manifestado la interrupción legal del embarazo, contemplado por la ley”, concluyó.

DD