Video: La standupera que fue abucheada en Viña del Mar y debió pedir ayuda para irse

El Festival de Viña del Mar es conocido por la importancia de los artistas que visitan su escenario y por su exigente público. Se lo ha bautizado como “El Monstruo” por la gran cantidad de músicos y humoristas que sufrieron su abucheo y que terminaron llorando o escapando de su show ante la crítica letal…

Video: La standupera que fue abucheada en Viña del Mar y debió pedir ayuda para irse

El Festival de Viña del Mar es conocido por la importancia de los artistas que visitan su escenario y por su exigente público. Se lo ha bautizado como “El Monstruo” por la gran cantidad de músicos y humoristas que sufrieron su abucheo y que terminaron llorando o escapando de su show ante la crítica letal de los asistentes.

Xuxa, Enrique Iglesias, o el humorista argentino José Luis Gioia son sólo algunos nombres de las decenas de figuras que la pasaron mal en el gran evento de Chile. Sin embargo lo que sucedió esta semana supera todo lo ocurrido hasta ahora.

Jani Dueñas es una standupera chilena, con una extensa trayectoria de 15 años en los medios chilenos como locutora, comediante y actriz, que en 2018 logró la trascendencia por la que tanto trabajó. Su rutina llegó a Netflix y fue destacada (por la revista Time) como una de las mejores presentaciones humorísticas del año, al mismo tiempo que su figura ganó respeto en todo su país por su defensa y militancia por los derechos de la mujer. 

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Jani Dueñas: Se esforzó al máximo para hacer quedar muy mal a la mujer chilena, por su vulgaridad, su falta de recursos y su persistencia en quedarse, pese a los silbidos y rechiflas del público del Festival, hasta que los animadores la hecharon. Qué vergüenza! pic.twitter.com/ffFdEnBwhx

— Luis Ernesto Chacón (@Exploradoruno) February 27, 2019

Por todo eso había sido elegida como la única exponente femenina del humor en la grilla de Viña del Mar, aunque ya en la previa temía que tal vez las cosas no podrían llegar a salir como esperaba: “No sé si quiero ir, la verdad. A mí me gustaría ir a los 58 años, cuando ya nadie me esté poniendo a prueba. Y me gustaría ir cuando vayan tres o cuatro mujeres, no una”, había declarado al sitio The Clinic. 

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El martes 26 de febrero fue su cita con El Monstruo y las cosas salieron mal. Le tocó un lugar incómodo en la grilla: su presentación venía antes de David Bisbal y el público estaba ansioso por verlo, además su show definitivamente no es para estadios. Nunca conectó con la gente y con el correr de los minutos la situación se fue haciendo más difícil.

El diario La Tercera definió lo ocurrido como “uno de los momentos más difíciles y angustiantes vividos en la Quinta en años, quizás sólo parecido al bochorno de Ricardo Meruane en su doblete en el lugar, en 2011 y 2016″. 

“El ‘Monstruo’ despertó como nunca, hizo valer ese mote algo adormecido con los años y quiso sangre: Dueñas, antecedida por elogios internacionales y por ser una de las cabecillas de la generación femenina del stand up, no tuvo jamás química con el público. Tropezó desde un principio, no logró soltar risas y sólo se hundió con una rutina que partió apelando a su figura algo desconocida para la audiencia masiva, al paso de los años, a sus vivencias como mujer, a sus amigas animalistas… nada resultó, pese a la insistencia de la comediante por continuar su actuación, apelando a recursos de última hora como la sororidad y la presencia de mujeres feministas”, definió el periódico local.

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Jani probó y probó, movió la estructura de su show para buscar los momentos más atractivos ante un público que sólo decía que “no”. En su último intentó apeló a una anécdota con una persona que conoció en Tinder, pero la gente no la quiso escuchar y entonces bajó los brazos. “Nadie me está viniendo a salvar aquí”, señaló esperando la ayuda de los conductores del evento. Al escuchar su súplica ingresaron, pero ya las cartas estaban echadas.

En las redes sociales las críticas y los memes se multiplicaban y aunque una parte de los comentarios eran positivos, la gran mayoría coincidía en que sus chistes no eran buenos.

Finalmente. Jani se retiró. Admitió que el público no quería su show y, entre críticas y abucheos, abandonó el escenario con la cabeza gacha, tratando de asimilar el duro golpe que jamás olvidará.

SP