Buscan mejorar el sistema de visitas para las reclusas

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, junto al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, resolvió ayer articular los trabajos de distintos equipos que tienen a su cargo, a fin de garantizar que las mujeres privadas de su libertad puedan recibir la visita de sus hijas e hijos de manera más ágil y eficiente. Principalmente…

Buscan mejorar el sistema de visitas para las reclusas

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, junto al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, resolvió ayer articular los trabajos de distintos equipos que tienen a su cargo, a fin de garantizar que las mujeres privadas de su libertad puedan recibir la visita de sus hijas e hijos de manera más ágil y eficiente.

Principalmente se atenderán aquellos casos en los que las niñas y niños no son llevados por los tutores a visitar a sus madres alojadas en la penitenciaría de Bouwer. En una reunión celebrada en el Palacio de Justicia y presidida por su titular, María Marta Cáceres de Bolatti, se coincidió en la necesidad de eficientizar las visitas a las internas y se acordó ampliar la atención de la Unidad de Defensa Pública que funciona en Bouwer, que no sólo será para condenadas sino también para procesadas.

A propósito, el ministro de Justicia, Martín Farfán dictó una resolución que determina la intervención en función del interés superior de los niños y niñas, y brinda recomendaciones para cumplir con el derecho de los menores de ver a su madre, u otro vínculo que los relacione.

La autopsia de la interna

La autopsia realizada a Janet López, la interna de 30 años que apareció ahorcada en su celda de la cárcel de Bouwer, tras permancer detenida durante dos meses por hurto simple, indica que la joven madre de una niña de seis años murió asfixiada por el ahorcamiento.

El fiscal a cargo de la investigación, Guillermo González, indicó que “La autopsia dice sin dudas que la causa eficiente de la muerte es la asfixia por ahorcamiento. La experiencia forense nos dice que cuando es así se trata de un suicidio, ya que si alguien quisiera obligarte o ahorcarte siempre hay huellas defensivas en el resto del cuerpo, en los brazos, por ejemplo. Porque nadie se queda quieto, ni permite que se lo hagan, salvo casos excepcionales en los que la persona esté sedada, drogada, o completamente dormida, pero no es el caso por cómo están dado los surcos en el cuello”.

Ahora resta esperar los exámenes de laboratorio para completar las conclusiones forenses. Los familiares y organizaciones de derechos humanos manifestaron su desconfianza frente al informe.

01 Marzo 2019