Con su discurso más enfático, Macri dijo que la Argentina está mejor que en 2015

Macri inauguró las sesiones ordinarias del Congreso Fuente: LA NACION – Crédito: Ricardo Pristupluk Con la campaña electoral como telón de fondo y la reelección como objetivo prioritario, Mauricio Macri mostró su tono más enfático y, por veces enardecido, a la hora de defender su gestión de gobierno. “Hoy podemos decir que la Argentina está…

Con su discurso más enfático, Macri dijo que la Argentina está mejor que en 2015

Macri inauguró las sesiones ordinarias del Congreso Fuente: LA NACION – Crédito: Ricardo Pristupluk

Con la campaña electoral como telón de fondo y la reelección como objetivo prioritario, Mauricio Macri mostró
su tono más enfático y, por veces enardecido, a la hora de defender su gestión de gobierno. “Hoy podemos decir que la Argentina está hoy mejor parada que en 2015”, exaltó este mediodía el presidente

Mauricio Macri

en el Congreso, al dejar inaugurado el 137° período de sesiones ordinarias.

Fue uno de los
discursos más enérgicos que se le escucharon al Presidente en el Congreso desde que asumió en 2015. También, uno de los más difíciles que le tocó pronunciar: las burlas y los abucheos que se gritaban desde las bancas opositoras eran incesantes y por veces Macri se mostró nervioso y crispado.

“¡Sus insultos no hablan de mí, hablan de ustedes!”, les retrucó, visiblemente enojado. Fue el pasaje más tenso de la sesión. El Presidente se refería a la marcha de la economía y había señalado que, durante los dos primeros años en que se aplicó el “gradualismo”, habían crecido la economía y el empleo, mientras que la inflación y la pobreza habían bajado.

La oposición reaccionó con burlas y ironías. Graciela Camaño y Marco Lavagna, del Frente Renovador, se pusieron de pie y aplaudieron a rabiar. Otros legisladores los imitaron, entre risas.

Como pocas veces, la “grieta” entre el oficialismo y el kirchnerismo quedó plenamente en evidencia en el recinto. Esta vez -a diferencia de anteriores oportunidades- el Presidente arremetió duro contra la corrupción de la anterior gestión. Uno de los pasajes más fuertes fue cuando se refirió al decreto sobre extinción de dominio que dictó en enero pasado y que la oposición quiere derogar por una ley. “Queremos recuperar los bienes de las mafias, el narcotráfico y la corrupción, y que cada quien que se oponga diga dónde está parado y a quién quiere proteger. Porque se acabó el tiempo en que los delincuentes se salgan con la suya mientras la enorme mayoría trabajamos para sacar este país adelante”, exclamó, lo que desató una ovación en el oficialismo.

“Es un estado que combate las mafias y previene la corrupción. La ley del arrepentido se convirtió en una pieza clave para el avance de las causas judiciales”, enfatizó, ante la algarabía oficialista y el silencio de la oposición.

No fue el único golpe al kirchnerismo: también les reprochó que en la anterior gestión haya condecorado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hoy acusado de no respetar las libertades ni los derechos humanos de los venezolanos. “¿Cómo puede ser que hayamos condecorado de Maduro cuando hace rato no respetaba las libertades?”, acicateó.

Sorprendió, también, que el Presidente admitiera que no alcanzó, en sus tres años de mandato, algunas de sus promesas de campaña. “Lamentablemente la pobreza ha vuelto a los niveles de antes”, dijo, y que no faltarán quienes le recuerden que el año pasado había señalado erróneamente que “lo peor ya pasó”. “Y tienen razón -admitió-. Pero también les quiero decir que lo que estamos logrando los argentinos es enorme, enorme; porque estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas, muy arraigadas que seguían beneficiando a los de siempre”.

Ese fue el tono con el que recorrió su discurso: sobrevoló fugazmente sobre algunos déficits de su gestión, como la economía, pero sobreabundó en los logros obtenidos en los primeros tres años de gestión, con la mirada puesta en el futuro. Hablaba en como un Presidente en campaña electoral que ya está apostando a un segundo mandato.

“Juntos estamos construyendo los cimientos más profundos”, enfatizó, enumerando a continuación hechos realizados. “Los cambios profundos requieren paciencia”, insistió y se despidió con una arenga a continuar en la misma senda.

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