“Los más preocupante no son los trastornos, sino que así los chicos no aprenden”

La falta de clases por huelgas, protestas o inconvenientes de infraestructura edilicia provocan trastornos en la organización familiar y también son un gasto extra para Carolina Pogonza (43): “Cuando veo que los chicos se retrasan; o me dicen ‘mamá, no entiendo’, tengo que salir a buscar profesor particular. Me dicen que este año, la hora cuesta…

“Los más preocupante no son los trastornos, sino que así los chicos no aprenden”

La falta de clases por huelgas, protestas o inconvenientes de infraestructura edilicia provocan trastornos en la organización familiar y también son un gasto extra para Carolina Pogonza (43): “Cuando veo que los chicos se retrasan; o me dicen ‘mamá, no entiendo’, tengo que salir a buscar profesor particular. Me dicen que este año, la hora cuesta 150 pesos”, lamenta la mujer.

Carolina tiene tres hijos en secundaria y dos en primaria. Una de las nenas es una sobrina que llegó desde lejos a vivir en La Plata. Y el más chico es un “hijo del corazón”. “A mi no me cuesta tenerlos en casa. Ese no es el problema. Trabajo acá y disfruto de ellos. No soy como otras madres que protestan cuando no van a la escuela”, cuenta a Clarín, mientras prepara algunas tortas y dulces que vende en el barrio Villa Elvira, al sur de la capital provincial.

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“Lo más preocupante es que con los paros y otros problemas que hay en las escuelas, ellos no aprenden. Y eso me pone mal. Porque yo no los puedo ayudar y tengo que contratar particulares. Eso ocurrió todo el año pasado“, describe Carolina.

Probó todas las variantes que están a su alcance. Franco (11), Wanda (11, la sobrina) y Demian (6) asisten a la Primaria 121, que está en 72 entre 5 y 6. “Estos últimos años fueron muy conflictivos. Se perdieron muchos días”, reconoció. Entonces, hace un tiempo decidió enviar a Nahuel (12) y a Aron (5) a un colegio parroquial, cerca de su casa: el Santa María de los Angeles, de 82 entre 8 y 9.

El viernes pasado hubo una reunión con los padres de la 121 y les dijeron que les avisarían si adhieren a las medidas de fuerza o si se pospone el arranque del ciclo lectivo. Los mayores -que empiezan la secundaria- deberían comenzar este miércoles. Pero ya avisaron que no habrá docentes.

En el colegio parroquial también tuvo complicaciones el año pasado. “Sobre fin de año, también adherían en el San María”, lamentó Carolina.

“Estoy de acuerdo con el reclamo. Creo que este gobierno y el anterior no tienen a la educación como prioridad. Pero los docentes tampoco tienen vocación. Cuando hay clases me parece que no se comprometen como antes, cuando íbamos nosotros a la escuela”, es la conclusión de Pogonza. 

La perspectiva parece no ser muy diferente a la del ciclo anterior. Por las dudas, Carolina está lista para seguir con los chicos en casa: mucha tele, juegos de celular y algo de play, para tenerlos contenidos. 

GS

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