“Si en la docencia trabajás por dinero, perdoname pero le pifiaste fiero”

Dubai. Enviado EspecialDice que no le interesa la plata, que recién en Dubai se enteró de que ser elegido “mejor maestro del mundo” depara un millón de dólares pagaderos en diez cuotas. Que no se le pasa por la cabeza vincular el dinero con la educación, que “son incompatibles, pero de algo tenemos que vivir”,…

“Si en la docencia trabajás por dinero, perdoname pero le pifiaste fiero”

Dubai. Enviado Especial

Dice que no le interesa la plata, que recién en Dubai se enteró de que ser elegido “mejor maestro del mundo” depara un millón de dólares pagaderos en diez cuotas. Que no se le pasa por la cabeza vincular el dinero con la educación, que “son incompatibles, pero de algo tenemos que vivir”, reflexiona con cierta resignación Martín Salvetti, el primer argentino finalista del “Global Teacher Prize”, que se estregará el domingo en esta exótica y suntuosa ciudad de Emiratos Arabes.

Nunca le sedujo la plata, ni se le ocurre pensar qué haría con ese montón de billetes… Apela al romanticismo y a que el premio más suculento es estar aquí en Dubai, en esta instancia y junto a su mujer e hijos. “Me dediqué a la docencia, no está en mi pensamiento la plata. Docencia y plata van por caminos distintos, Unos trabaja por satisfacción personal, o por dinero. Si en la docencia trabajás por dinero, perdoname, pero le pifiaste fiero”.

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No cree que sea el lugar para hablar de tema paritarias ni de paros, sólo enfatiza que “yo hoy acá en Dubai represento a todos los docentes argentinos que se merecen la mejor retribución del mundo. Esto servirá para que la Argentina, de una vez por todas, crezca como país”.

Habla de sueños Salvetti, de esforzarse cada día para realizar conquistas. Por momentos suena idílico, pero así, a base de sueños tan sólo, es cómo llegó hasta la elite de la educación mundial este hombre humilde, que trabajó toda su vida en la Escuela Técnica de Temperley. “Extraño a mis alumnos, extraño estar en clase, aunque parezca medio pollerudo”.

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Cuenta que los alumnos de su escuela le escriben en todo momento para desearle la mejor. “Buscan acercarse brindándome su apoyo y, de paso, cantarme las actividades que están desarrollando”. Hace saber que no le fue sencillo construir este ida y vuelta con el alumno, “estrategia clave para conocer sus necesidades e inquietudes”.

Salvetti habla con la brasileña Débora Garofalo, con la norteamericana Melissa Salguero, también se le acerca la holandesa Daisy Merten, “rivales y contrincantes” con los que competirá el argentino, pero él cautiva porque insiste en “los sueños, el compromiso y la perseverancia”. Lo observan por su vocación y su carisma, “No sé ustedes qué pensarán -les dice-, pero el horizonte es el chico, el alumno, por él tenemos que trabajar”, arenga.

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Está convencido de que proyectos -los suyos- como la creación de una radio o ese otro bajo el slogan “un carro por un caballo”, son innovadores, piensan en la comunidad, disminuyó notablemente la deserción escolar y se replicaron en otras escuelas, lo que dimensiona la labor de este profesor que “ya se siente satisfecho”.

Le cuenta a Clarín que pudo recorrer algunas escuelas de Dubai, que no pudo interactuar con colegas sobre aspectos académicos, pero sí recorrer instalaciones. “La verdad es que me sorprendieron por la inversión que han hecho en los edificios, que lucen sólidos, también me parecieron iluminadas y me llamó la atención el trabajo artístico que realizan en las paredes de las aulas los propios alumnos, algo que quiero remarcar porque se trata de arte”, describe el oriundo de Temperley.

De Temperley a la mezquita de Dubai. “Estoy viviendo una experiencia sensacional, que jamás se me cruzó por la vida”, expresa el maestro Salvetti.

Sin entrar en comparaciones ni paralelos, porque para Salvetti “somos los mejores del mundo”, el profe insiste en que “el arte es fundamental, es vital como eje integrador para trabajar dentro del diseño curricular”.

No quiere caer en lugares comunes, pero que estar con “ellos” -por los otros nueve candidatos- es un triunfo, es un orgullo, “porque aquí están mi mujer y mis hijos, que me vinieron a apoyar, que pude traerlos con esfuerzo, endeudándome y teniendo la confianza de los demás, que me prestaron la plata para estar aquí en Dubai”.

“Todos somos uno”. Es el pensamiento unánime de los diez maestros finalistas del premio organizado por la Fundación Varkey,i

En el encuentro con sus colegas de Asia, Europa, América, Africa y Asia, “todos estamos en la misma tónica, pensamos en la innovación como figura sine quanon, es lo que nos desvela a todos. ¿Innovación? Generar nuevas estrategias para que los chicos alcancen el conocimiento deseado”. Y amplía: “Algunos con mejor respaldo socioeconómico que otros y con otras realidades, pero coincidimos en el mismo perfil hacia adonde apuntamos: pensamos que la educación es el futuro y hacia allí vamos unidos”.

Cuando Salvetti habla de “otras realidades”, se refiere a que “en algunas partes del mundo los docentes trabajan con conflictos bélicos, nosotros, en Latinoamérica y en Argentina, especialmente, tenemos problemas de desigualdad, que es un flagelo que proporciona infinidad de problemas”.

un “cacho” de cultura. Salvetti visitó el único Museo de Dubai, alojado en la Fortaleza Al Fahidi, un edificio defensivo construido en 1787.

¿Se plantearon desafíos? “Seguir trabajando ahora más que nunca, porque la educación es la única herramienta que servirá para cambiar los problemas que aquejan al ser humano. Sin educación no podés conseguir trabajo, no podés tener salud, ni cuidar el medio ambiente ni combatir la inseguridad. La educación es lo indispensable”.

Lo dice mirando a los ojos, no parpadea. Pero se los refriega casi como un gesto de incredulidad, ése que lo viene acompañando hace un tiempo, cuando fue sorteando imposibles vallas hasta llegar a estar en el top 10, después de ser uno entre diez mil. “No miro más allá de lo que me corresponde. Pienso en volver la semana que viene a clase y diagramar proyectos a futuro que tengan que ver con el cuidado del medio ambiente, como será el diseño de juegos para plazas que trabajen con energía solar”.

Organizado por la Fundación Varkey, el “Global Teacher Prize” tendrá su ganador el día domingo. Hasta ahora no hay especulaciones, ya que todo es muy hermético, pero bien vale saber que en las cuatro ediciones anteriores ganaron mujeres, que “un hombre -son cinco nominados- sería bien recibido” y que Sudamérica, donde hay dos candidatos -una mujer-  es mirada con buenos ojos. Quien te dice…

LC

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