“Me reprocho no haber terminado el colegio y lo sufrí para moverme por el mundo”

“Yo no terminé la secundaria, pero en la escuela que hay en Estudiantes de La Plata, sólo para futbolistas, el lema es clarito: ‘el que no estudia, no juega’. Es así de simple, y también va para mí. No puede ser que no haya terminado de estudiar”.La Bruja Juan Sebastián Verón habla con Clarín mientras…

“Me reprocho no haber terminado el colegio y lo sufrí para moverme por el mundo”

“Yo no terminé la secundaria, pero en la escuela que hay en Estudiantes de La Plata, sólo para futbolistas, el lema es clarito: ‘el que no estudia, no juega‘. Es así de simple, y también va para mí. No puede ser que no haya terminado de estudiar”.

La Bruja Juan Sebastián Verón habla con Clarín mientras camina por la playa y observa fijo las aguas del Golfo Arábigo. Le viene un lapsus y recuerda que se están por cumplir diez años de su última vez aquí en Dubai. Fue como futbolista, cuando recorrió estas latitudes y su Estudiantes caía en la final del Mundial de Clubes ante el Barcelona de Messi. “Pese a la tristeza, es un gran recuerdo”, dice paradójico.

“El que no estudia no juega”, repite como un mantra Verón, quien baja esa línea desde que es presidente del club pincharrata y sobre todo desde 2015, cuando se inauguró la escuela Pelusa Bedogni -en homenaje al futbolista Rubén Bedogni, compañero de la Bruja Verón padre-, sólo para deportistas de las divisiones inferiores y, también, para profesionales. “Es el primer bachillerato obligatorio para futbolistas“, remarca el ex jugador de la Selección.

Contra las adversidades. Se juntaron en Dubai Verón y el maestro Martín Salvetti. “Es nuestro foco, el modelo a seguir, el que pudo llegar pese a todo”, afirma la Brujita.

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Invitado por la Fundación Varkey, este domingo al mediodía la Brujita realizará una ponencia sobre el rol imprescindible de la educación en el mundo del fútbol. “Es muy difícil llegar a Primera, firmar un contrato, sólo lo hace la minoría, un diez por ciento. Pero la mayoría de los que hacen las divisiones inferiores largan todo apostando a que lo lograrán… Y se quedan sin fútbol y sin estudios”, analiza Verón (44). “Por eso implementamos en el club esta modalidad, bah, es una necesidad, que se cumple a rajatabla”.

Pese a los 35 grados reinantes, Verón luce impoluto, camisa, chupines y zapatos. Se acercan curiosos que lo reconocen y le roban una selfie. Sin embargo, no pierde su eje. “Hacemos énfasis en los chicos que no llegan a ser futbolistas para que terminen la escuela y tengan posibilidades de vivir con sus propias herramientas”.

Está muy comprometido con el tema educación y se lo nota empapado en la escuela, a la que va tres veces por semana, funciona en City Bell, tiene capacidad para 160 alumnos y si bien tiene una orientación hacia a la Educación Física, “cuenta con una currícula estándar, con todas las materias, pero que con el aval del Ministerio de Educación establecimos que el secundario dure cuatro años”.

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Hay jugadores de la primera de Estudiantes que están en la etapa final del bachillerato, caso Iván Gómez, Franco Sivetti y Pablo Lugüercio, entre otros. “Hay que estarles cerca, incentivarlos, para que estudian y no dejen colgadas las materias que les quedan. Y si bien tengo una columna vertebral que maneja la escuela, intento estimular desde mi lugar como presidente del club”.

No llama la atención la manera sabia en la que se expresa, casi de la misma manera que sus inolvidabes pinceladas dentro del campo de juego, pero sí que haya abandonado la secundaria en tercer año. “La verdad es que no me perdono no haber terminado el colegio, pero confío que lo voy a hacer pronto, me están presionando en casa -sonríe-, pero también el propio colegio. Necesito completarlo por mí, pero también para refrendar todo lo que digo”.

Verón reconoce haber padecido esa carencia educativa. “En varios pasajes de mi vida, sobre todo cuando jugaba en Europa, me di cuenta de la falta de herramientas que tenía para moverme por el mundo. En serio, lo sufrí, y me lo reproché. Y eso que tuve la increíble suerte de ser parte de una minoría que vivió del fútbol”.

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La Brujita desea que, de una vez por todas, se rompa con el paradigma de ver al fútbol y al estudio como polos opuestos. Y va por el buen camino, porque a partir del riguroso eslogan (Si no estudiás, no jugás), “la deserción que hasta 2017 era del 80 por ciento, el año pasado bajo a cero, lo que da produce un enorme orgullo”. 

“El faro”. La Brujita dice que hay que seguir a Martín Salvetti, un guía, pero no porque ahora está aquíen Dubai, sino por todo lo que hizo para llegar”.

En el final de la charla con Clarín, aparece Martín Salvetti, el maestro que está entre los diez nominados a ser elegido el mejor del mundo. Abrazo fraternal y firma de camiseta, casi un protocolo. “Es un fenómeno, un faro para los alumnos -grafica Verón-. Ahora todos sabemos quién es, dónde está, pero es muy importante que los chicos sepan de su esfuerzo, de su sacrificio para llegar hasta acá. Hay que conocer el trayecto de las personas para llegar a ser un maestro como Martín. Hay que esforzarse, no queda otra”.

Cree que hay un paralelo entre maestros y directores técnicos, y a Verón le aparecen docentes en el fútbol que lo han ayudado a cubrir ciertas falencias personales. “En mi vida fueron claves Alejandro Sabella, Carlos Bilardo, Eduardo Manera y Miguel Russo. Pero no quiero olvidarme de una maestra de escuela de primaria, Susana Aguirre, que se empeñaba para explicarme personalmente y la única que me acomodaba el guardapolvo”. 

Dubai. Enviado Especial

LC



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