Tenso cruce de acusaciones al obtener dictamen el proyecto de financiamiento electoral

Hubo forcejeos entre diputados oficialistas y kirchneristas durante el debate sobre el proyecto que blanquea los aportes a las campañas Crédito: Captura de TV Con una mayoría contundente, el oficialismo en la Cámara de Diputados se alzó este mediodía con el dictamen que le permitirá sancionar, el 8 de mayo próximo, un nuevo régimen de…

Tenso cruce de acusaciones al obtener dictamen el proyecto de financiamiento electoral

Hubo forcejeos entre diputados oficialistas y kirchneristas durante el debate sobre el proyecto que blanquea los aportes a las campañas Crédito: Captura de TV

Con una mayoría contundente, el oficialismo en la Cámara de Diputados se alzó este mediodía con el dictamen que le permitirá sancionar, el 8 de mayo próximo, un nuevo régimen de financiamiento de los partidos políticos. La iniciativa, que tuvo media sanción del Senado la semana pasada, habilita el financiamiento privado de los partidos políticos y sus campañas hasta un 2% de los gastos totales; obliga a la bancarización de los aportes y fortalece las atribuciones de la Justicia Electoral en materia de control y penalización.

El oficialismo alcanzó hoy la mayoría en la Comisión de Asuntos Constitucionales gracias al aporte del peronismo no kirchnerista agrupado en Alternativa Federal. En cambio, el Frente para la Victoria (FPV) y los bloques de izquierda rechazaron la iniciativa: están en desacuerdo con el financiamiento privado de los partidos políticos. El dato saliente y paradójico es que con este mismo argumento la Coalición Cívica, que lidera

Elisa Carrió

, también firmó en disidencia total el dictamen.

Más allá de los consensos generales en torno de la iniciativa, el debate tuvo momentos de tensión con palabras subidas de tono que casi derivan en forcejeos entre los diputados del FPV y de Cambiemos. La diputada Emilia Soria (FPV) fue quien arrojó la primera piedra: al fundamentar el rechazo de su bloque al proyecto, enfatizó que con esta iniciativa el Gobierno pretendía blanquear el aporte de “empresarios amigos” a la campaña oficialista; además, le achacó al oficialismo la causa judicial sobre los “aportantes truchos” en 2017, por la que quedó bajo sospecha la campaña legislativa bonaerense.

“Los aportes privados para la campaña de Cambiemos fue de 41 millones de pesos, un 700 por ciento más alto que los aportes que recibió Unidad Ciudadana. Esos aportes fueron las únicas inversiones que trajeron los de Cambiemos”, agitó Soria.

“¿Por qué no le preguntan al juez (Claudio) Bonadio por la causa de los cuadernos?”, retrucó Eduardo Amadeo (Cambiemos). El kirchnerista Carlos Castagneto, indignado, le pidió respeto a Amadeo.

“Callate, Castagneto”, replicó el diputado oficialista Fernando Iglesias. Castagneto se levantó como un resorte y se acercó, hecho una furia, al lugar donde se sentaba Iglesias. Pudieron contenerlo antes de que amenazara con pegarle una trompada. Iglesias no se quedó callado.

“A mí me gustaría saber cuál fue el aporte que recibió el Frente para la Victoria de los traficantes de efedrina en 20017”, insistió.

“¡No digas pelotudeces!”, retrucó Horacio Pietragalla, del Frente para la Victoria.

La batahola duró unos instantes, pero no llegó a mayores. Finalmente, y tras un debate breve, el oficialismo se alzó con el dictamen.

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.