Exfuncionarios K deberán responder por el motín policial

El juez federal N° 3 de Córdoba, Hugo Vaca Narvaja, deberá llamar a indagatoria a tres exfuncionarios del gobierno de Cristina Fernández tras la imputación por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público, debido a sus acciones del 3 y del 4 de diciembre de 2013, durante el motín policial.Concretamente, se les imputa al…

Exfuncionarios K deberán responder por el motín policial

El juez federal N° 3 de Córdoba, Hugo Vaca Narvaja, deberá llamar a indagatoria a tres exfuncionarios del gobierno de Cristina Fernández tras la imputación por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público, debido a sus acciones del 3 y del 4 de diciembre de 2013, durante el motín policial.

Concretamente, se les imputa al exsecretario de Seguridad Sergio Berni, a la entonces ministra de esa cartera, Cecilia Rodríguez, y al exjefe de Gabinete, Jorge Milton Capitanich, no haber asistido a la provincia ante la crisis de seguridad.

Una carta del exgobernador José Manuel de la Sota se sumó a las pruebas (ver La carta de De la sota…).

La implicación judicial de estos exfuncionarios comenzó en abril del año pasado en el juicio a los policías que se amotinaron.

En ese entonces, el presidente provisional de la Legislatura, Oscar González, declaró en Tribunales II por su función de jefe de ministros de José Manuel de la Sota, cargo que ocupó durante el amotinamiento policial.

Allí contó que los funcionarios nacionales no atendieron los llamados de auxilio.

A pedido del defensor de los policías, el abogado Miguel Ortiz Pellegrini, se elevó a la Justicia Federal la declaración de González para que se investigue el posible delito por el que deberán venir a Córdoba Berni, Capitanich y Rodríguez.

Imputación

La fiscal federal N° 3, Graciela López de Filoñuk, explicó que la imputación es “una promoción de acción penal” a raíz de que los por entonces funcionarios nacionales “no habrían respondido a los llamados que les hicieron en esos días tan aciagos desde el Gobierno de Córdoba”.

El motín policial se inició en la madrugada del 3 de diciembre en reclamo por mejoras salariales.

De la Sota se encontraba de viaje y fueron la ministra de Seguridad provincial, Alejandra Monteoliva, y el propio Oscar González quienes encararon las negociaciones con los policías, representados por el mismo Ortiz Pellegrini.

En la tarde de esa jornada, con una diezmada fuerza policial que en su mayoría se plegó a la huelga, comenzaron los saqueos.

Las tropas de Gendarmería y Berni llegaron recién el 6 de diciembre.

Delito

Luego de la indagatoria, el juez deberá determinar si hubo delito. El Código Penal expresa que los funcionarios pueden ser penados con multas e inhabilitación por un año para ejercer cargos públicos.

González, presidente de la Unicameral, al ser consultado opinó que está “convencido de que hubo incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

“Pero yo no soy juez. No debo opinar sobre una decisión de una fiscal federal”, dijo.

“Sólo espero que la Justicia aclare la situación que vivimos los cordobeses y que tanto daño nos hizo en aquella época”, agregó el legislador. Además solicitó que, “si hay responsables, estos reciban una sanción”.

La carta de De la Sota a Capitanich

En el expediente de la acción penal contra los exfuncionarios nacionales hay una carta que el exgobernador José Manuel de la sota envió el 4 de diciembre por vía postal ordinaria al exjefe de Gabinete de Cristina Fernández Jorge Capitanich pidiendo “auxilio de la Gendarmería Nacional”.

En ella detalló todos los intentos frustrados de contacto a los teléfonos de Sergio Berni, de Cecilia Rodríguez y del propio Capitanich.

La misiva, aportada por fuentes ligadas a ese expediente, lleva la firma de De la Sota y describe la situación provincial de aquellos días, que dejó a los cordobeses “expuestos al accionar de grupos de delincuentes que de manera muy organizada realizan robos y actos vandálicos”.

La carta fue una opción a las vías telefónicas, presuntamente, cerradas. En el escrito, el exgobernador contó que dio órdenes al jefe de Gabinete, Oscar González, a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y a su secretario privado, Rodolfo Iparraguirre, de contactar a las autoridades competentes, pero que ni siquiera les devolvieron las llamadas.

En primer lugar, González llamó desde las 21 del día 3 de diciembre a Rodríguez, “pero no fue atendido”. A la misma hora llamó a Capitanich, que tampoco atendió. Luego a las 22 logró comunicarse con “Analía”, que De la Sota nombra como la secretaria privada de Capitanich. Hubo dos llamados.

“Respondió que de inmediato le avisaba a Ud. para que devolviera la llamada y que seguramente lo haría rápidamente, pero nunca hubo respuesta de su parte”, escribió De la Sota.

Mientras que, según describió el exgobernador, la misma noche del motín, Monteoliva llamó en tres oportunidades a Rodríguez y en dos oportunidades a Berni.

“A las 23, aproximadamente, el último funcionario mencionado salió en un programa en vivo por AM24 manifestando que no había recibido ningún requerimiento desde Córdoba de la fuerza de Gendarmería, desconociendo los hechos que sucedían en la provincia”, contó el exmandatario.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 16/05/2019 en nuestra edición impresa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *