“El problema en el Everest es que la gente piensa que es cumbre o muerte”

“El problema no es que el tráfico en el Everest estuvo matando gente. Esa no es la realidad. Si bien un tráfico de gente muy grande es un inconveniente, la verdad de lo que pasa es que hay quienes van a escalar el Everest sin la preparación necesaria, contratan sherpas (nativos de la zona y…

“El problema en el Everest es que la gente piensa que es cumbre o muerte”

“El problema no es que el tráfico en el Everest estuvo matando gente. Esa no es la realidad. Si bien un tráfico de gente muy grande es un inconveniente, la verdad de lo que pasa es que hay quienes van a escalar el Everest sin la preparación necesaria, contratan sherpas (nativos de la zona y guías) muy baratos y hay una gran falta de control. Cuando va gente así piensan que el tema es “cumbre o muerte”. Y la cosa no es así. Cuando alguien no da más, siente que el cuerpo no le responde tiene que bajar. No hay otra”, le dijo a Clarín Willi Benegas, un experto escalador nacido en la ciudad chubutense de Puerto Madryn pero que reside en la ciudad de Utah, Estados Unidos.

Atascos en el Everest esta semana

Benengas es palabra autorizada. Junto a su hermano gemelo Damián hicieron 13 cumbres del Everest. Lleva 30 años en la actividad y 20 cumbres en total de más de 8.000 metros. Willi no fue este año a Nepal. “Me tomé un año sabático respecto al Everest. El 2018 fue muy duro”.

. Los hermanos Damián y Willie Benegas, en una de sus aventuras en el Everest.

En 2012, Willi y Damián Benegas alcanzaron en una misma expedición los tres picos de la Herradura del Khumbu, como se conoce al trío de gigantes, compuesto por el monte Everest, de 8848 metros, el Lhotse, de 8516 metros y el Nuptse, de 7861, por primera vez en la historia del montañismo. Iban con otros cinco escaladores.

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Contó que su hermano Damián, con otros tres alpinitas (un canadiense, una inglesa y un argentino) hizo cumbre el 23 de mayo. “Tuvieron algunos problemas por la cantidad de gente, pero ellos se separaron del “atascamiento” y pudieron llegar a arriba. Mañana sábado estarán en el campamento base, limpiarán la basura y desarmarán las carpas antes de volver”.

Respecto a esto, Benegas dio otro dato: “Al Everest lo están destruyendo, lo están dejando lleno de basura por todos lados. Hasta carpas y sobretechos dejan. Porque el sherpa que pagan gana una miseria y no le pagan para hacer limpieza”.

El camino hacia la cumbre del Everest

Agregó que “hay muchas empresas que no le piden al cliente la más mínima experiencia. Y hay gente que se cree que porque corrió diez kilómetros y subió un cerro está capacitado para escalar este tipo de montañas. Y la costa no es así. Uno tiene que estar bien preparado, tener un buen guía y entender que cuando a cierta altura el cuerpo no puede más, hay que bajar. El sherpa nunca le va a decir a uno que baje. Es una decisión personal. Si no se llega una vez, bien que se intente otra”.

El atasco histórico de esta semana.

Respecto al argentino Ricargo Birn, quien estuvo a punto de morir en su intento de llegar a la cima, dijo que “yo no voy a decir que no estaba preparado. El creo que lo había intentado en 2014. Pero el suyo no fue un problema de la cantidad de gente. Porque cuando hay mucha, las cuerdas solo sirven para guiar el camino. Debió separarse y seguir por otro lado. Además, este tipo de problemas el guía si tiene una buena experiencia lo tiene que ver antes. Como dije para muchos la cuestión es cumbre o muerte. Hay quien paga menos y por unos centavos pone su vida en riesgo”.

 “Claro que hacer fila con 30 grados bajo cero es la muerte. Por eso digo que hay que evitarlo. Y eso se evita con mucha experiencia. La del guía y la de uno mismo. Tal vez Ricardo no midió las consecuencias en ese momento”, dijo Benegas en alusión al caso de Ricardo Birn

En cuanto al rescate, dijo que “los helicópteros están preparados para llegar a determinada altura. Eso todo el mundo lo sabe. No pueden ir más alto es imposible. Por eso cuando pasan este tipo de cosas hay que bajar. Así se evitan riesgos y muertes. No le echemos la culpa al Everest por lo que pasó. Hay mercados emergentes como el chino y el hindú que tienen cero experiencia. Pero sin embargo llevan escaladores. Y con la mentalidad de “llegar a la cumbre o morir”.

Por último Benegas (a punto de viajar a Escocia para seguir con sus aventuras) comparó la altura con las profundidades del mar. “Si un barco se hunde y queda a 200 metros debajo del mar es imposible que un buzo llegue con dos tanques de oxígeno para el rescate. Esto pasa también en la montaña cuando alguien no sabe dimensionar el peligro que corre”. Y dejó una sentencia: “Las cosas en el Everest no van a mejorar. Al contrario van a empeorar”.