Apuntes sobre el regreso de Jessica Jones, ya disponible en Netflix

“Alguien que no se caga en todo y hace algo al respecto. Así definía mi madre a un héroe. Ella creía que yo tenía esas cualidades, pero yo no estoy tan segura”, dice Jessica Jones –tomando un whisky– en el inicio de la tercera temporada de la serie que lleva su nombre.La historia se retoma…

Apuntes sobre el regreso de Jessica Jones, ya disponible en Netflix

“Alguien que no se caga en todo y hace algo al respecto. Así definía mi madre a un héroe. Ella creía que yo tenía esas cualidades, pero yo no estoy tan segura”, dice Jessica Jones –tomando un whisky– en el inicio de la tercera temporada de la serie que lleva su nombre.

La historia se retoma donde quedó al final de la segunda temporada, con todo el universo de Jessica desintegrado, y ella más deprimida y antisocial que nunca.

Con la misma estética noir que explotó en su primera temporada, con una gran fotografía cuidada y ciertamente oscura, recreando climas de clásicos del género de detectives; con el relato en off de Jessica narrando lo que piensa del mundo y de sí misma, acentuando aquello que se ve pero dándole otra dimensión.

El primer episodio de la tercera es muy interesante, y ojalá que pueda recuperarse de ciertas incongruencias de guion que tuvo la segunda, especialmente hacia el final.

Los diálogos siguen siendo buenos (aún abusando de lo que ya conocemos de Jessica), en sintonía con los de Daredevil o The Punisher, muy alejados del brillo y la espectacularidad del universo Marvel que conquistó el cine.

Un muy buen momento tienen Jessica con Jeri Hogarth (Carrie Ann-Moss), sin sobreactuaciones. Y luego, la inesperada desaparición de Trish, las pistas que fue dejando que obligan a un encuentro indeseado.

El cierre del episodio prepara el terreno para el nuevo villano de la historia, que será clave.

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El texto original de este artículo fue publicado el 14/06/2019 en nuestra edición impresa.