La saga de las sagas, Capítulo I

No fue mientras veía Hombres de negro MIB Internacional que me di cuenta de que en lo que va de este año las sagas cinematográficas empiezan, no sé si a cansar, pero sí a languidecer.Como que si no se les da un último golpe de horno, un giro casi copernicano, terminan haciéndonos sentir todo lo…

La saga de las sagas, Capítulo I

No fue mientras veía Hombres de negro MIB Internacional que me di cuenta de que en lo que va de este año las sagas cinematográficas empiezan, no sé si a cansar, pero sí a languidecer.

Como que si no se les da un último golpe de horno, un giro casi copernicano, terminan haciéndonos sentir todo lo contrario de lo que uno disfrutaba cuando aparecieron, cuando partieron de una idea original. O de un cómic, bah, que no es ciertamente lo mismo, pero es lo que hay últimamente.

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Es como una historia de amor, o menos, un romance en el que ya nada conmueve, uno ve la foto de la película antes que la película. Y ya se sabe cómo termina el asunto si no se es fanático de una dinastía de filmes.

Porque a diferencia del deporte, en el que el corazón de un auténtico hincha es inmodificable, y estará siempre apoyando, alentando y sintiéndose comprometido con los colores, en la oscuridad del cine la relación simbiótica con lo que viene desde la pantalla y los parlantes sí entiende de razones más allá de la pasión que alguna vez se nos despertó por tal o cual personaje, relación o trama.

Es como una historia de amor, o menos, un romance en el que ya nada conmueve, uno ve la foto de la película antes que la película. Y ya se sabe cómo termina el asunto si no se es fanático de una dinastía de filmes.

Y pensé: hay pocas sagas en las que, al menos yo, haya esperado que llegara el siguiente capítulo con ansiedad. El Señor de los Anillos, La guerra de las galaxias, Toy Story. Me debo olvidar de alguna -no cuentan las que van por una sola secuela, tipo Buscando a Nemo-, y hasta Tom Cruise logra con su Misión: Imposible sorprender película tras película.

Porque pensemos que hasta a James Bond los años lo pasan por arriba, no sólo en temática -y temática de género- sino por la imprescindible necesidad de cambiar al actor que lo interprete por una cuestión etaria.

Vayamos a las sagas que estrenaron capítulos en lo que va de este primer semestre del año.

Wifi Ralph es primera secuela, así que no cuenta (aunque el final…).

Tessa Thompson y Chris Hemsworth son nuevitos en la saga “Hombres de negro”, y depende cuánto recaude la película en este primer fin de semana en Norteamérica, se sabrá si fue debut y despedida o si seguirán recorriendo su camino cuidando alienígenas.

Cómo entrenar a tu dragón 3 hizo lloriquear a más de uno con su desenlace. Pero aquí tenemos un eje: es una trilogía, y nos deja con ganas de más. A menos de que se arrepientan…

Glass también marca el cierre de una trilogía (no sabíamos que lo era hasta el final de la muy buena Fragmentado). Pero menos mal que terminó, ¿no?

John Wick 3 sigue fascinando a sus fanáticos, con su dosis de violencia y un Keanu Reeves recargado.

Godzilla II: El rey de los monstruos zafa de que hablemos de ella (es como los seriales de los años ’50, pero le hubieran agregado el toque pop) porque es secuela. Estarían retrasando el estreno de Kong vs. Godzilla debido a lo flojo de su desempeño en la taquilla.

Salvemos a Avengers. Sabíamos que Endgame era el final de la reunión de los superhéroes de Marvel. Que alguno iba a quedar en el camino. Y que salvo alguna desaparición sorpresiva, más de un actor estaba pidiendo pista de despegue, de salida. Igual, Endgame no llegó a estar a la altura de Infinity War. Me da más la razón.

X-Men: Dark Phoenix es el cierre casi obligado de la franquicia en manos de Fox, porque la compró Disney, es cierto, pero más cierto es que así no daba para más esta serie de precuelas. Tuvo el peor arranque histórico en venta de entradas en Norteamérica, y eso determina el juego.

Sólo La Era de hielo se banca(ba) porque recaudaba más afuera de América del Norte, y la ecuación costo beneficio cierra o cerraba, porque no se habla de una sexta película.

En Hombres de negro, esta Internacional que estrenó esta semana es más un spin-off o derivado que una secuela. Hay un solo personaje en común con MIB 3 (el de Emma Thompson), y no es precisamente un protagónico ni mucho menos. Tessa Thompson (sin parentesco con la actriz inglesa) y Chris Hemsworth son nuevitos en la saga, y depende cuánto recaude la película en este primer fin de semana en Norteamérica, se sabrá si fue debut y despedida o si seguirán recorriendo su camino cuidando alienígenas.

Pero la falta de humor, más que la presencia de Will Smith, primero, y del infumable Tommy Lee Jones, después, hace que el interés por los trajeados disminuya.

Y el jueves llega Toy Story 4. El final de la tercera nos dejaba con la boca abierta. Chau Andy, ¿hola Bonnie? ¿Y si siguen despidiendo personajes, qué hacemos?