Por un alerta del FBI, cayó en San Martín un hombre que distribuía pornografía infantil

Maximiliano Olmedo, de 36 años, fue detenido este jueves en la localidad bonaerense de San Martín. Está acusado de captar menores de edad a través de redes sociales para producir pornografía infantil. Las imágenes eran distribuidas en una sala de chat privada, de la cual participaban usuarios de Estados Unidos, Brasil, Nueva Zelanda y Argentina.Según contó a…

Por un alerta del FBI, cayó en San Martín un hombre que distribuía pornografía infantil

Maximiliano Olmedo, de 36 años, fue detenido este jueves en la localidad bonaerense de San Martín. Está acusado de captar menores de edad a través de redes sociales para producir pornografía infantil. Las imágenes eran distribuidas en una sala de chat privada, de la cual participaban usuarios de Estados Unidos, Brasil, Nueva Zelanda y Argentina.

Según contó a Clarín el jefe de la Policía Federal Néstor Roncaglia, la búsqueda de este hombre había comenzado en 2018, a raíz de un procedimiento de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en la ciudad de Detroit contra un grupo de nueve pedófilos.

A partir de la declaración de un “arrepentido” estadounidense, se pudo determinar que uno de los administradores de la plataforma operaba desde nuestro país.

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Tras una investigación de varios meses, la División Delitos Cibernéticos contra la Niñez y Adolescencia de la Policía Federal (especializada en ciberpatrullaje, análisis de redes y deep web) logró identificar al involucrado. El hombre trabaja para una consultora especializada en diseño gráfico y software.

Algunos de los elementos secuestrados.

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Olmedo coordinaba una sala de chat conformada por al menos 10 individuos, que consumían y generaban material de menores de edad. Según informó Roncaglia, por ahora constituye el único argentino involucrado en la causa.

El implicado no tenía contacto directo con las menores, que oscilan entre los 10 y 14 años. En cambio, tenía un chat paralelo, donde atría a chicas de distintas nacionalidades, haciéndose pasar él mismo como menor. Es decir, estaba vinculado con la producción del material pornográfico

Su modus operandi consistía en acercarse a las víctimas vía web y pedirles que realicen actos sexuales, mientras grababa y lo transmitía en vivo. Para eso, las extorsionaba y amenazaba con lastimar a sus familias.

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El FBI había localizado a Olmedo en la casa de sus padres, mediante su dirección IP (la cual identifica la interfaz en red de dispositivos electrónicos). Como no tenía redes sociales y se había mudado -probablemente enterado de la intervención de la Justicia-, se demoró su hallazgo.

Finalmente, fue localizado este jueves en su nueva vivienda, ubicada en la calle Bolivia 3200 del barrio de San Andrés (San Martín). Aún no emitió declaraciones. La Policía se topó con una suerte de “estudio”, compuesto de dos CPU, dos tablets, dos netbooks, cinco módems, discos rígidos y pendrives. Estos y otros elementos de interés para la causa fueron allanados. “Todo este material va a ser sometido a estudio en los próximos días. También en los Estados Unidos se están analizando las imágenes que surgieron del chat”, afirmó Roncaglia.

El jefe de la PFA agregó que “en los próximos días va a haber una reunión con las autoridades del FBI de Detroit para evaluar la eventual extradición de esta persona para enviarla a los Estados Unidos. Pero primero tenemos que investigar los delitos cometidos acá”. En particular, se refiere a los delitos contemplados por los artículos 128 del Código Penal (difusión y publicación de imágenes de sexo explícito de menores), 210 (asociación ilícita), 131 (grooming o acoso virtual) y 55 (concurso real de sumatoria).

Intervienen en los hechos el Juzgado de Garantías N° 5, a cargo del Dr. Nicolás Schiavo y la UFI N° 14, a cargo de la Dra. Vanesa Leggio, ambas autoridades judiciales de la Departamental de San Martín.

“Esto es también una advertencia a los padres, para que tengan en cuenta cuando sus hijos menores agarran el teléfono”, concluyó Roncaglia. Todavía resta contactar a las víctimas y sus familias, con el fin de realizar la contención psicológica y legal correspondiente.