Argentina-Colombia: el primer capítulo de una Copa América que vale oro

En Salvador de Bahía ya suena el “Brasil, decime qué se siente”. En las playas hay banderas celestes y blancas, en el Pelourinho (sitio mítico de la ciudad) van y vienen las camisetas de Lionel Messi. Se siente clima de partido groso en este centro urbano de cuatro millones de personas.Se palpa el fuego por…

Argentina-Colombia: el primer capítulo de una Copa América que vale oro

En Salvador de Bahía ya suena el “Brasil, decime qué se siente”. En las playas hay banderas celestes y blancas, en el Pelourinho (sitio mítico de la ciudad) van y vienen las camisetas de Lionel Messi. Se siente clima de partido groso en este centro urbano de cuatro millones de personas.

Se palpa el fuego por la selección nacional entre los argentinos, como si la memoria colectiva del futbolero quisiera sacarse de la cabeza lo sucedido en Rusia. Como si nunca hubiera pasado lo que pasó y cómo pasó.

Porque se renovó la fe. Porque el/la hincha cree que el equipo puede ganar esta Copa América, que vale oro. Después de 26 años sin ganar un título, después “de mil” partidos de Messi con cara larga… esta Copa América puede ser refundacional para el seleccionado.

El primer paso hacia esa conquista salvadora es hoy, a las 19, en el imponente Arena Fonte Nova, un estadio para más de 50 mil personas. El primer rival es Colombia, no un cuco, sí un peligro. Luego vendrán la renovada Paraguay (en Belo Horizonte, el miércoles) y la súper joven Qatar (en Porto Alegre, el domingo 23).

Lo refundacional de la selección sí tiene hechos en el armado del plantel: hay “apenas” tres históricos, tres que estuvieron en las últimas tres finales perdidas y también en la eliminación en octavos en el último mundial. Son Messi, “Kun” Agüero y Ángel Di María. Son los tres estelares. Si el funcionamiento colectivo no viene al rescate, a alguno de ellos se les pedirá un rescate.

Por sus condiciones, por su talento, por su experiencia, por sus ansias de revanchas, son los que soportan el peso de una presión que el DT Lionel Scaloni intentó desactivar en la conferencia de prensa previa. Son tan grandes sus figuras que opacan al resto. Es que el resto del plantel combinado no llega a alcanzar el número de partidos que reúnen los “tres de arriba”.

Entre esos “nuevos”, está el cordobés Renzo Saravia. El lateral de 25 años, formado en la Liga Cordobesa con pasos por Instituto, Las Palmas y Belgrano. Fue uno de los que cautivó la atención del entrenador Lionel Scaloni desde que inició su ciclo como interino hasta la confirmación en el cargo. Renzo viene de un temporadón en el Racing campeón de la Superliga y, gracias a eso, fue transferido al Porto de Portugal.

Los otros cordobeses van al banco. El delantero Matías Suárez, el mimado de Scaloni, puede ser recambio para cualquiera de los de arriba. El ex Belgrano, hoy figura de River, encaja en todos los escenarios: con tres delanteros, con dos y hasta siendo media punta.

Paulo Dybala, el otro cordobés en cuestión, en cambio no aparece como opción de recambio más allá del cambio que nadie querrá hacer: la salida de Messi. El ex Instituto, hoy en Juventus, está en el lugar de sólo entrar si Messi sale.

¿A qué juega Argentina? Scaloni nunca repitió formación, será el tercer partido de Messi con los “nuevos”, el entrenador dice que los esquemas son flexibles y sobra bla bla. Como sea y pese a lo que sea, Argentina es Argentina y por eso en Salvador de Bahía se canta el “Brasil, decime qué se siente…”. Es que esta Copa “vale” lo que un Mundial.

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El texto original de este artículo fue publicado el 15/06/2019 en nuestra edición impresa.