La jueza del caso Monzón, 30 años después: “Sólo las mujeres salvamos a las mujeres”

“Hoy Monzón hubiera sido condenado por femicidio, claro, pero entonces no se hablaba de femicidios. En su momento la condena fue muy justa. De hecho la sociedad estuvo muy dividida con la sentencia, muchos no podían creer que se condenara a alguien tan famoso”. Alicia Ramos Fondeville fue la presidenta del tribunal que el 3…

La jueza del caso Monzón, 30 años después: “Sólo las mujeres salvamos a las mujeres”

“Hoy Monzón hubiera sido condenado por femicidio, claro, pero entonces no se hablaba de femicidios. En su momento la condena fue muy justa. De hecho la sociedad estuvo muy dividida con la sentencia, muchos no podían creer que se condenara a alguien tan famoso”. Alicia Ramos Fondeville fue la presidenta del tribunal que el 3 de julio de 1989 condenó a Carlos Monzón a once años de prisión por homicidio simple. Desde 2012, el Código Penal establece la pena de reclusión o prisión perpetua en los asesinatos cometidos por violencia de género. 

La jueza habla con Clarín desde su casa de Mar del Plata. No le gustan los celulares, la charla es por la línea del teléfono fijo. Recuerda cada detalle de aquel caso, de aquel juicio que marcó su carrera y le dio una gran exposición en los medios, a la vez que temor. “Tuve mucho miedo, recibí amenazas. Monzón tenía barrabravas que nos seguían“.

Ramos Fondeville, en su casa. Detrás, portarretratos con fotos de ella en el estrado. (Christian Heit)

En la mañana del 14 de febrero de 1988, Alicia Muñiz fue encontrada en el piso, boca abajo, casi desnuda, muerta. Monzón dijo que habían discutido y que ella corrió y saltó del balcón del chalet en el que estaban. También aseguró que él se había tirado tras ella para rescatarla, y que por eso tenía su brazo fracturado. Pero las pruebas mostradas durante el juicio fueron contundentes y confirmaron que la modelo ya estaba inconsciente antes de caer.

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Se comprobó que Carlos Monzón golpeó, estranguló y tiró del balcón a Muñiz, su ex pareja, la madre de su hijo. El boxeador, una gloria que se había retirado hacía un tiempo, era un ídolo popular. Y de esa manera fue tratado en los medios de comunicación de la época, que hicieron hincapié en los celos y publicaron sus intentos de exculparse.

La jueza y el ex campeón. Ramos Fondeville, presidiendo el tribunal, durante una de las audiencias del juicio a Carlos Monzón. (Archivo Clarín)

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Alicia Muñiz y Carlos Monzón se habían conocido diez años antes, en 1978. Ella era una actriz y modelo uruguaya de 23 años. El tenía 37 y acababa de dejar las peleas en el ring. Pero seguía ejerciendo su violencia en el hogar. Alicia era una mujer golpeada. Monzón le pegaba, como había hecho con otras parejas anteriores.

“Estaban separados y él aparecía en el departamento de ella a los gritos en la madrugada, decía que quería ver al hijo a esas horas. Ella lo denunció varias veces. Los vecinos fueron sus testigos”, cuenta Fondeville a Clarín.

Aquel verano del 88, Monzón había ido de vacaciones a Mar del Plata a la casa de su amigo el actor Adrián “Facha” Martel. Los dos estaban con sus hijos. Muñiz viajó a Mar del Plata para ver al niño. La noche del 13 de febrero, fueron juntos al cumpleaños del conductor televisivo Sergio Velasco Ferrero. Monzón terminó borracho y en ese estado llevó a Muñiz al chalet, donde discutieron y ella terminó muerta.

“Yo soy un prototipo de la discriminación de las mujeres”, dice Alicia Ramos Fondeville. (Christian Heit)

El juicio fue un año después. Duró una semana. Para entonces, Fondeville había logrado lo que tanto ansiaba y por lo que había peleado durante años: ser jueza penal. “Mi carrera fue dura. Soy un prototipo de la discriminación de las mujeres. Yo siempre quise ser jueza, pero era un territorio reservado para los señores. ¿Si era feminista entonces? No sé. No lo pensaba así. Yo peleé por mis derechos. Había cada mequetrefe que llegaba a juez sólo por tener pantalones… yo sólo los veía pasar, a mí nunca me tocaba ningún cargo”.

En 1984 -ya en democracia- su marido le dio una idea: escribirle una carta a la vicegobernadora bonaerense, la radical Elva Roulet. “Me levanté a las seis de la mañana y le escribí. Mandé la carta y dio resultado. Ella lo fue a ver el ministro de Justicia y le preguntó qué pasaba conmigo. Ahí me di cuenta de que sólo las mujeres salvamos a las mujeres”. Fondeville fue nombrada defensora oficial de menores y ausentes y luego pasó a la Cámara Penal. Ese cargo ocupaba cuando llegó el “caso Monzón/Muñiz”.

Alicia Muñiz, ex pareja de Carlos Monzón. Lo había denunciado varias veces. (Archivo)

“La tesis de la defensa era que ella había saltado del balcón, y que él se tiró atrás a salvarla. Pero las pericias confirmaron lesiones en el cuello de tal magnitud que ya ella estaba inconsciente antes de caer. El le había roto todo el cuello”, recuerda Fondeville.

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-¿Se consideró un agravante que fuera boxeador?

-No. En realidad se consideró como atenuante que él había sido un niño criado en un contexto de violencia. En un lugar muy pobre. La violencia marcó su vida: fue lo que lo llevó a la fama, a matarla, a vivir con violencia y a morir también. Se mató él mismo, en la ruta.

El 8 de enero de 1995 Monzón estrelló su auto en la ruta provincial 1 en Santa Fe. Entonces, ya gozaba del beneficio de las salidas transitorias de la cárcel de Las Flores, en esa provincia.

Carlos Monzón murió en un accidente de tránsito en 1995. (Archivo)

-¿Monzón también había sido violento con otras parejas?

-Sabemos que ejerció violencia sobre una persona muy famosa, pero ella nunca lo denunció. Sabemos que el día de la sentencia ella dijo ‘Podría haber sido yo’.

Fondeville no la nombra, pero habla de Susana Giménez. Monzón y Giménez filmaron La Mary, y entonces comenzó una relación que duró cuatro años, entre 1974 y 1978.

-¿No cree que la condena de 11 años fue muy baja?

-No. Yo no tolero la impunidad, pero tampoco estoy de acuerdo con las penas muy altas. Las cárceles no son centros de rehabilitación, sino lugares donde se bestializa más a las personas.

-¿Si el juicio fuera hoy actuaría igual?

-Hoy claramente hablaríamos de femicidio. De hecho fue el primer femicidio que sin tener ese rótulo tuvo tanto revuelo tanto a nivel local como internacional. A mí me molestaba cómo se trataba el tema en los medios y la sociedad, no era un show, pero así se mostraba. Y lo positivo es que dio pie para hablar de estos temas.

Ramos Fondeville y su colega Andrés Barbieri en 2004, cuando fue abogada de las familias de unas nenas abusadas en un colegio. (Archivo Clarín)

Después del “caso” Monzón, se crearon las comisarías de las Mujeres, y se empezó a hablar de violencia de género. Se desterró la idea del crimen pasional y la justificación de los celos como atenuantes. Se entendió que la violencia doméstica no era un tema privado sino público. Y que los medios de comunicación y la Justicia deben tener perspectiva de género.

A 30 años de aquella sentencia, Space presenta la serie Monzón. Se estrena este lunes. La dirección es de Jesús Braseras. Jorge Román y Mauricio Paniagua caracterizan a Monzón en dos etapas de su vida. También actúan Celeste Cid, Soledad Silveyra, Diego Cremonesi, Gustavo Garzón, Florencia Raggi y Carla Quevedo. La serie, de 13 episodios, es producida por Disney Media Distribution Latin America y Pampa Films.