Schiaretti: una abstención que favorece a Macri

El gobernador Juan Schiaretti decidió mantenerse al margen de la campaña nacional y liberó a los intendentes del PJ cordobés para que apoyen a la fórmula presidencial que prefieran. Aunque esta prescindencia tiene condiciones y un beneficiario aparente: Mauricio Macri.Las encuestas marcan algo que admiten macristas y schiarettistas: en Córdoba, el presidente de la Nación…

Schiaretti: una abstención que favorece a Macri

El gobernador Juan Schiaretti decidió mantenerse al margen de la campaña nacional y liberó a los intendentes del PJ cordobés para que apoyen a la fórmula presidencial que prefieran. Aunque esta prescindencia tiene condiciones y un beneficiario aparente: Mauricio Macri.

Las encuestas marcan algo que admiten macristas y schiarettistas: en Córdoba, el presidente de la Nación y el gobernador comparten una porción del electorado.

Si Schiaretti –que el 12 de mayo pasado sacó más del 57 por ciento de los votos– resolvió mantenerse alejado de la pulseada nacional, en esa decisión hay un guiño hacia la Casa Rosada.

A las condiciones las expusieron los principales funcionarios políticos del Gobierno provincial, en una reunión con los intendentes peronistas del interior, el miércoles pasado.

“Habrá boleta corta con nuestros candidatos y cada uno podrá elegir al candidato presidencial que prefiera. Pero les pedimos que tengan memoria y recuerden la discriminación que sufrió Córdoba cuando el kirchnerismo estuvo en el poder”, fue el mensaje que bajaron los schiarettistas.

Los más de 200 intendentes peronistas que los escucharon abandonaron el salón de convenciones del hotel Quórum con una sensación política clara: Schiaretti prefiere que siga Macri.

El lema principal de campaña del gobernador y de sus candidatos será la defensa de Córdoba. Este mensaje lleva implícita una conclusión sin matices, con base en datos de la realidad: mientras Cristina Fernández estuvo en el poder, la Provincia fue discriminada en el reparto de fondos federales. Lo opuesto a lo que sucedió en los últimos tres años y medio de gestión macrista.

Si hace falta abonar esta teoría, vale una simple gacetilla de prensa emitida el jueves pasado por el Ministerio de Hacienda de la Nación. En el escrito se informa que la Nación avaló un préstamo por 60 millones de dólares que un fondo de inversión de origen árabe le otorgó a Córdoba para financiar obras de saneamiento.

“El trabajo coordinado de la Nación y de la Provincia permitió conseguir este financiamiento para obras de infraestructura de Córdoba”, señaló el escrito, que informó de la garantía de Macri al endeudamiento que gestionó el gobernador.

Los funcionarios schiarettistas memoriosos recuerdan que en el período 2007-2011, en el cual Schiaretti compartió poder con Cristina Fernández, se cayó un préstamo por 240 millones de dólares que un banco estatal brasileño (Bndes) le otorgó a Córdoba para el primer proyecto de los gasoductos troncales. La entonces Presidenta nunca autorizó aquel endeudamiento.

En diciembre pasado, el Gobierno provincial terminó los gasoductos –con una inversión de casi 900 millones de dólares– financiados con colocación de deuda en el exterior, avalada por la administración macrista.

“‘El Gringo’ (Schiaretti) es más peronista que los dos Fernández (Alberto y Cristina) juntos, pero no come vidrio. Con el cristinismo en el poder volverían la ideologización, el aislamiento del mundo y los problemas para conseguir fondos para obras. El gobernador ya lo dijo de manera pública: ‘Volver al pasado sería retroceder’”, argumentó un funcionario peronista que conoce de cerca el pensamiento del mandatario.

Schiaretti será cauto en los mensajes públicos, pero sus acciones estarán dirigidas a un convencimiento personal y político: no quiere volver a convivir otros cuatro años en el poder con ninguna forma de cristinismo.

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El texto original de este artículo fue publicado el 15/06/2019 en nuestra edición impresa.