Un ballet al alcance de la infancia

Bailarín del Colón, promotor entusiasta de los eventos Danzar por la Paz, coreógrafo desde hace casi una década del ciclo Vamos al Ballet en el Konex, maestro de danza clásica del Ballet Contemporáneo del San Martín, padre de dos niños: esta sería una sintética manera de describir a Leonardo Reale. Pero ahora se trata principalmente de…

Un ballet al alcance de la infancia

Bailarín del Colón, promotor entusiasta de los eventos Danzar por la Paz, coreógrafo desde hace casi una década del ciclo Vamos al Ballet en el Konex, maestro de danza clásica del Ballet Contemporáneo del San Martín, padre de dos niños: esta sería una sintética manera de describir a Leonardo Reale.

Pero ahora se trata principalmente de hablar de Swanilda y Coppelia porque forma parte del ciclo que muy exitosamente viene ofreciéndose en el Konex y que propone una manera de acercar los chicos al ballet. Hasta el día de hoy son todos títulos del repertorio tradicional los que se han dado, en versiones especialmente pensadas para el público infantil.

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-¿Cuándo empezó exactamente el ciclo “Vamos al ballet”?

-Empezó hace nueve años en el Konex y el primer título fue un “Cascanueces”; tuvo tanto éxito que lo llevamos al Luna Park y después al Teatro del Lago en Chile. Esto nos dio confianza para seguir con estas adaptaciones de los clásicos; hicimos después “El lago de los cisnes”, “La bella durmiente”, “Pinocho y Coppelia” y “Swanilda y Coppelia”; en general mantenemos el mismo título durante dos temporadas.

-En cada obra la adaptación es de Juan Lavanga y la coreografía es tuya. ¿Cómo las elaboran?

-Lo primero que hacemos es discutir el guión. Después se trata de reducir la partitura original a la duración que necesitamos; Marcelo Contreras y Silvina Rouco son muy experimentados en estos trabajos con las partituras. Pensá que cada obra, en estas versiones, dura poco más de una hora, lo que sería una tercera parte de la música original. Pero lo más importante es que Juan y yo nos divertimos mucho. De pronto le digo, “¡todo esto que escribiste tendría que darle forma en quince minutos de danza, que es una eternidad!”. O él, que no es bailarín, baila para hacerme entender lo que quiere.

Leonardo Reale y su particular versión de “Swanilda y Coppelia”. Foto: Fernando de la Orden

-¿Por qué el título de “Swanilda y Coppelia” cuando el original es sólo “Coppelia”? (nota: Coppelia es una muñeca animada construida por un inventor medio chiflado).

-Juan tenía desde hace tiempo la idea de hacer este ballet porque le entusiasmaba trabajar con dos gemelas formadas en el Instituto del Colón, tan idénticas que hasta hoy no logro distinguirlas. Ese parecido nos permite aprovechar la confusión que se establece entre la muñeca Coppelia y la protagonista Swanilda. Es una puesta coreográfica pero también teatral; hay mucha elaboración de los personajes y también algunos textos. Y también humor, que pruebo antes con mis hijos para ver si funciona.

-¿Qué fueron aprendiendo a lo largo del tiempo y de seis versiones?

Lograr mejores síntesis y que al mismo tiempo la obra fluya.

-¿Podrías hacer una referencia breve a “Danzar por la Paz”?

-Empecé en 2014 con este proyecto respaldado por UNICEF que hicimos en Buenos Aires, Miami, Chile y este año en Brasil y en cuatro ciudades de la Argentina. Es mi gran motor, algo que quiero que sea nacional e internacional. Pero también quiero que me trascienda, que no sea el “proyecto Leonardo Reale”. No me interesa que quede en el hecho de una gala donde participan bailarines y compañías a beneficio de UNICEF sino algo que convoque a coreógrafos para crear conjuntamente sobre las temáticas de los niños que sufren en el mundo.

“Swanilda y Coppelia” puede verse todos los domingos a las 11 de la mañana en la Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131. Hasta el 14 de julio.

JB​