Santa Fe: una disputa muy pareja en una provincia con incidencia clave

Omar Perotti Fuente: Archivo El peronista Omar Perotti fue el más votado en las PASO, pero es desafiado por Bonfatti, que busca retener el poder en manos socialistas, y el radical Corral; Rosario, otro foco de atención Con una ansiedad alimentada por la incertidumbre en el resultado, debido a la supuesta paridad que marcan las…

Santa Fe: una disputa muy pareja en una provincia con incidencia clave

Omar Perotti Fuente: Archivo

El peronista Omar Perotti fue el más votado en las PASO, pero es desafiado por Bonfatti, que busca retener el poder en manos socialistas, y el radical Corral; Rosario, otro foco de atención

Con una ansiedad alimentada por la incertidumbre en el resultado, debido a la supuesta paridad que marcan las encuestas, 2.675.157 santafesinos serán quienes terminen con el misterio y definan en la elección de hoy quién será el nuevo gobernador: si el peronista Omar Perotti (Juntos), el exgobernador Antonio Bonfatti (Frente Progresista) o el radical José Corral (Cambiemos).

Se prevé que recién a la medianoche haya una tendencia en el escrutinio que aporte indicios de un triunfador, algo que despertó esta semana críticas contra el gobierno de Santa Fe desde el peronismo y Cambiemos, tras la experiencia del lento recuento en las PASO del 28 de abril, sobre todo en las mesas de Rosario, que se contaron a la madrugada.

El socialismo y el PJ coincidieron en los últimos días en que la elección se va a polarizar entre esas dos fuerzas, una estrategia para desestimar el supuesto ascenso en las encuestas de Corral en las dos semanas previas a los comicios, tras quedar en tercer puesto en las PASO, cuando obtuvo 322.935 sufragios. Cambiemos espera que sea un escenario de tres tercios.

El socialismo se juega en estas elecciones la permanencia en el poder tanto en la provincia, donde gobierna desde hace 12 años, como en Rosario, bastión de esa fuerza que ocupa la intendencia desde 1989. A contramano de su propia historia, donde sí tiene asegurada una victoria -según los sondeos- es en la intendencia de Santa Fe, con un extrapartidario, el periodista Emilio Jatón, como candidato.

En las PASO del 28 de abril pasado, Bonfatti fue a nivel individual el candidato más votado, al sumar 510.445 votos. El exgobernador no obtuvo un buen resultado en Rosario, ciudad en que, a pesar de ser un punto de referencia histórico del socialismo, es ahora donde más le cuesta ganar, sobre todo por los problemas de inseguridad y violencia.

En los spots publicitarios de los últimos días, Bonfatti centró su apuesta en que durante la gestión del socialismo se desarticuló a los principales grupos criminales, como a la banda Los Monos. El socialista prefiere no hablar de la temática que más interés despierta.

En el departamento de Rosario, el distrito con mayor peso electoral, el candidato del Frente Progresista obtuvo en las PASO 159.174 votos. Bonfatti ganó en su ciudad a nivel individual, pero los dos candidatos de Juntos, Perotti y María Eugenia Bielsa, lo superaron por casi 100.000 sufragios.

Si el senador rafaelino logra blindar en la provincia los votos que obtuvo su contrincante en la interna -118.336 sufragios sumó Bielsa- y evitar que se vayan a los otros dos candidatos, tiene chances de recuperar la provincia, después de que el peronismo, con Rafael Bielsa como postulante, perdió las elecciones en 2007 frente a Hermes Binner.

Perotti basó su campaña en la seguridad, pero sin atacar al socialismo por este tema ni tampoco a Cambiemos por la crisis económica. Transitó un camino proselitista con el lema “paz y orden”, fiel a su perfil moderado y ascético, que le sirvió también para despegarse en todo momento de las últimas maniobras políticas del peronismo, con presencia en los tres frentes electorales que competirán en octubre.

Perotti lidera el frente Juntos, donde confluyeron todos los sectores del PJ en Santa Fe, y el resultado de los comicios presidenciales va a condicionar su gestión si logra un triunfo hoy, sobre todo por la convivencia con el sector del kirchnerismo, que tiene peso en ese frente.

Corral tiene menos presión sobre su espalda que sus competidores, porque arrancó desde un principio desde atrás, con escaso nivel de conocimiento en la provincia, y también porque su apuesta es a futuro. Es su debut como candidato a gobernador, con otro atenuante que es el peor momento de Cambiemos.

El duelo por la intendencia de Rosario se plantea también con paridad. El candidato radical del Frente Progresista, Pablo Javkin, quien ganó en abril una ajustada interna, en la que el socialismo perdió pese a poner todo el aparato estatal a favor de la candidata Verónica Irizar, debe conservar el caudal electoral para imponerse a Roberto Sukerman, de Juntos, quien se pegó a Perotti en la última etapa de campaña.

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