La Casa Rosada buscó darles una lectura positiva a los resultados provinciales

Interpretaron la derrota socialista como un golpe a Lavagna; elogios a Poggi Fuente: Archivo – Crédito: AFP En una jornada en la que buena parte de la atención oficial estuvo puesta en el megaapagón que afectó al país, el gobierno de Mauricio Macri evaluó con habituales dosis de optimismo los resultados de las elecciones en…

La Casa Rosada buscó darles una lectura positiva a los resultados provinciales

Interpretaron la derrota socialista como un golpe a Lavagna; elogios a Poggi Fuente: Archivo – Crédito: AFP

En una jornada en la que buena parte de la atención oficial estuvo puesta en el
megaapagón que afectó al país, el gobierno de

Mauricio Macri

evaluó con habituales dosis de optimismo los resultados de las elecciones en cuatro provincias.

Y más allá de sostener hasta el final sus esperanzas en un “batacazo” de Claudio Poggi ante
Alberto Rodríguez Saá en San Luis, la Casa Rosada evaluó de manera positiva
el triunfo del peronista Omar Perotti en los comicios a gobernador de Santa Fe, en los que terminó con doce años de gobierno socialista, a su vez aliado de Roberto Lavagna.

“Tenemos muy buen diálogo y relación con Perotti. Desde su identidad, ha acompañado varios proyectos desde el Senado. Y mantiene una excelente relación con [Miguel] Pichetto”, afirmó a
LA NACION un vocero del Gobierno. “Sin dudas hay votantes del interior santafesino que votaron por Omar y en la elección nacional van a estar con nosotros, van a votar la fórmula Macri-Pichetto”, afirmaron las fuentes, y evaluaron los 18 puntos y el tercer puesto obtenidos por el candidato de Cambiemos, José Corral, como “esperable”, ya que “sostuvo los números que sacó en las PASO”, razonaban desde el partido encabezado por Humberto Schiavoni y Francisco Quintana.

Otro alto dirigente partidario recordó que “de haber ganado el socialismo, esto iba a envalentonar a Lavagna, porque era de las pocas gobernaciones que lo apoyan”, evaluaron desde Pro.

En San Luis, la “muy competitiva” actuación de Poggi -que encabezaba el frente San Luis Unido- ya era motivo de satisfacción en el Gobierno. Fue, en realidad, el único de los cuatro comicios en los que la Casa Rosada pudo mostrar resultados cercanos al triunfo.

En Formosa, el candidato peronista en Cambiemos Adrián Bogado obtenía cerca de 25 puntos porcentuales, y a pesar de perder de manera contundente con el gobernador Gildo Insfrán, “nos da un buen aliciente para la elección a diputados”, afirmaban en el oficialismo, pensando en renovar el acuerdo entre Bogado y los radicales Luis Naidenoff y Ricardo Buryaile.

Y en Tierra del Fuego el oficialismo también veía con simpatía la confluencia encabezada por Gustavo Melella, radical progresista e intendente de Río Grande. “Si le termina ganando, va a ser un golpe para una gobernadora que jugó muy fuerte para Cristina”, evaluaban en Balcarce 50, soslayando la pobre actuación de la alianza Ser Fueguino, que incluía a radicales y macristas, en la primera vuelta de la provincia más austral del país.

El Gobierno, en tanto, se prepara para definir el jueves sus listas para candidatos a diputados y senadores nacionales.

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