Le dieron perpetua por asesinar de tres balazos a un médico frente a su esposa e hijos

Un hombre fue condenado a prisión perpetua luego de que un jurado popular lo declarara “culpable” y absolviera a otro, por el crimen de un médico cometido en septiembre de 2013 en la ciudad de Mendoza, informaron hoy fuentes judiciales.Se trata de Jonathan Morales (32), quien fue encontrado coautor de “tentativa de robo con arma…

Le dieron perpetua por asesinar de tres balazos a un médico frente a su esposa e hijos

Un hombre fue condenado a prisión perpetua luego de que un jurado popular lo declarara “culpable” y absolviera a otro, por el crimen de un médico cometido en septiembre de 2013 en la ciudad de Mendoza, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Jonathan Morales (32), quien fue encontrado coautor de “tentativa de robo con arma de fuego y homicidio criminis causa” (que es aquel que se comete para intentar ocultar otro delito, en este caso el robo) del médico traumatólogo Sebastián Prado (36).

En tanto, al segundo acusado, Andrés Merlo (32), el jurado lo encontró “no culpable” de los mismos delitos.

Tras el veredicto por unanimidad del jurado, integrado por doce personas, el juez Mateo Bermejo, que condujo el debate, sentenció a Morales a la pena máxima y ordenó la inmediata liberación de Merlo.

La sentencia fue dada a conocer cerca de las 23 de ayer, luego de que el jurado deliberara por varias horas tras escuchar los alegatos de las partes.

Una vez dictada la sentencia, el abogado de Morales planteó recursos respecto de la condena, adujo que la misma se contrapone con diversos tratados de derechos humanos y pidió su inconstitucionalidad, pero esto fue rechazado por la fiscalía.

El juez también descartó el pedido y señaló que el tribunal va a dar a conocer los fundamentos de la pena en los próximos cinco días hábiles, durante una audiencia oral.

Durante su alegato, el fiscal de Homicidios, Fernando Guzzo, había solicitado que los acusados sean declarados culpables de “homicidio criminis causa” en perjuicio de Prado.

Guzzo explicó al jurado que “un homicidio es tan simple como causar la muerte de otro, que sea criminis causa quiere decir que hay una relación de medio a fin, es decir, fueron a lo de Prado, intentaron robarle la camioneta y como no pudieron, lo terminaron matando”.

“Es por eso que le pedimos, en definitiva, justicia, no solo por Sebastián Prado, sino también por todos nosotros, y la participación del pueblo en la administración de justicia evita que nosotros seamos una justicia pobre, ingenua, parcial e ideologizada”, concluyó el fiscal.

Por su parte, el abogado de Merlo, Cristian Vaira Leyton, dijo que “no hay una sola prueba, una huella de Ismael Merlo” y explicó al jurado que para poder declarar culpable a una persona, “el delito debe ser probado”.

“Si tienen razones para dudar, ustedes deben declararlo no culpable”, les dijo el defensor, que logró convercerlos.

En tanto, la defensa oficial de Morales, representada por Víctor Banco, aseguró a los ciudadanos que “en la franja horaria del crimen, los mensajes del teléfono peritado mostraron que Morales envió varios mensajes en un minuto y medio”.

En ese sentido, preguntó al jurado: “¿Quién de ustedes puede disparar un arma y mandar mensaje? El teléfono de Morales no estuvo en el lugar del hecho”, pero el jurado popular no aceptó esa explicación.

El crimen ocurrió la noche del 6 de septiembre de 2013, cuando Prado, quien se desempeñaba como jefe de Traumatología del hospital Central, estaba en la puerta de su vivienda, ubicada en Perú y López de Gomara, en la sexta sección de la ciudad de Mendoza, junto a su esposa y sus dos hijos.

El médico fue sorprendido por dos delincuentes con intenciones de robo cuando intentaba subir a su Renault Duster, en el cual ya se encontraban su familia.

En ese momento, el médico se resistió y uno de los asaltantes, con el rostro cubierto, disparó con un arma de fuego y le dio tres balazos, lo que le provocó la muerte horas después en el hospital Lagomaggiore.