Crashing y Fleabag, las dos series de la chica del momento: Phoebe Waller-Bridge

¿Uno es? O ¿Uno es cuando el otro se da cuenta que uno existe? La pregunta no tiene más pretensión que la de ir hasta el caso de Phoebe Waller-Bridge, una brillante comediante londinense que -entre muchas otras cosas- creó dos series muy potentes en 2016. Ése fue realmente su momento. Sin embargo, a cuento…

Crashing y Fleabag, las dos series de la chica del momento: Phoebe Waller-Bridge

¿Uno es? O ¿Uno es cuando el otro se da cuenta que uno existe? La pregunta no tiene más pretensión que la de ir hasta el caso de Phoebe Waller-Bridge, una brillante comediante londinense que -entre muchas otras cosas- creó dos series muy potentes en 2016. Ése fue realmente su momento. Sin embargo, a cuento de los cuatro Emmy que cosechó Fleabag -una de esas dos- el domingo, para la mayoría de los argentinos lo de Phoebe recién empieza.

Error. Nacida hace 34 años, tiene un largo recorrido entre la escritura, la creación y la actuación. Es una usina de la que salen proyectos propios y unos cuantos ajenos, porque también sabe trabajar a pedido. Pero “lo más Phoebe de todo” es cuando lo imagina, lo piensa, lo moldea, lo escribe y le pone el cuerpo. Como en Fleabag y Crashing, las dos estrenadas el mismo año, las dos resignificadas ahora gracias al streaming disponible en la Argentina.

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Y lo mejor que tienen es que no se parecen ni un poco. Y eso que las dos se amparan en el registro de la comedia, con el humor inglés a flor de piel. Si alguien es capaz de generar piezas televisivas que gustan y ganan, una a la par de la otra, y de darle a cada una una impronta particular, ese alguien merece una noche como la que Waller-Bridge tuvo el domingo en Los Angeles, durante la ceremonia de los Emmy, que encabezó con cuatro estatuillas.

De las dos, Fleabag es la más redonda. Cuenta las penurias de Fleabag (como se llama su personaje) rumbo a una felicidad que se le vuelve esquiva. Tampoco es que la persigue, tipo obsesión. Pero se intuye que le gustaría conocerla. No es, sin embargo, una chica infeliz, pero en ese chocar contra las frustraciones aparece su encanto. Tiene un humor ácido, con un toque “british” en el estilo, un relato ágil y un hilván de situaciones que permiten ir descubriendo el alma que se refugia en ese cuerpo que se presenta torpe y causa tanta gracia como compasión.

En “Crashing”, disponible en Netflix, compone a un chica irreverente, que le encanta caminar sobre la cornisa del desenfado y la provocación.

A Fleabag, la treintañera a la que le cuesta el amor, pero no el sexo, se la quiere de entrada. Si no, se impone el zapping. No es un personaje que se mueva por la tibieza: se la toma o se la deja. Y la puesta en pantalla que diseñó para esta comedia que está disponible en el catálogo de Amazon Prime Video (dos temporadas) tiene guiños a una puesta teatral: lo que en una sala se llama la cuarta pared, ella lo derriba de un plumazo, para encontrar en esa maravillosa galería gestual que maneja una complicidad incondicional con el espectador.

Phoebe Waller-Bridge en su gran noche de gloria, el domingo pasado, en Los Angeles.

Lo de Crashing es distinto. Lo “british” le cede espacio a lo exagerado, en busca de la irreverencia. Sin ser Friends -la emblemática comedia estadounidense que está cumpliendo 25 años-, la serie muestra a un grupo de amigos que, por distintos motivos, termina conviviendo en un hospital abandonado de Londres. Ahí llega Lulu (Waller-Bridge), con su estilo compulsivo, su provocación, su incontenible capacidad para desubicarse, su desenfado y su carisma.

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Su llegada a esa suerte de hostel sanitario -en el que ya vivían Sam, Kate y Anthony, entre otros- rompe con la armonía que habían conseguido, porque se produce el reencuentro entre ella y su viejo amigo de la adolescencia, Anthony, un vínculo que tiene reprimido el deseo desde hace años. La aparición de Lulu es lo peor que le podía pasar a Kate (la novia de él) y lo mejor que le podía pasar a la serie, cuya única temporada está disponible en Netflix.

En “Fleabag” le sabe sacar buen jugo al recurso de derribar la cuarta pared. Atraviesa la pantalla para “mirarnos”.

Y como si esos dos títulos no fueran suficientes para conocer a la gran Phoebe, este viernes 28 a las 23 llegará a Paramount (y luego estará en Flow) la segunda temporada de Killing Eve -con Sandra Oh y la flamante ganadora del Emmy Jodie Comer-, cuyos libros escribió nuestra chica de… todos los momentos.

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