El congelamiento de los créditos UVA se termina en octubre y hay incertidumbre porque muchos no podrán pagar

“Hay mucho miedo, mucho temor, mucha incertidumbre. Lo que pase con el descongelamiento de las cuotas de los créditos impactará en familias en las que, por la pandemia, tal vez hubo despidos, suspensiones o simplemente se mantuvo y hasta se profundizó el desfasaje entre los ingresos y lo que sale el crédito, que indexa según…

El congelamiento de los créditos UVA se termina en octubre y hay incertidumbre porque muchos no podrán pagar

“Hay mucho miedo, mucho temor, mucha incertidumbre. Lo que pase con el descongelamiento de las cuotas de los créditos impactará en familias en las que, por la pandemia, tal vez hubo despidos, suspensiones o simplemente se mantuvo y hasta se profundizó el desfasaje entre los ingresos y lo que sale el crédito, que indexa según la inflación”. Marcelo Mercere es una de las casi 105.000 personas que accedieron a un crédito hipotecario UVA en los últimos años. De no haber prórrogas, se descongelarán las cuotas que, por decreto, habían quedado fijadas en marzo de este año: ese aumento, el acumulado de lo que no se pagó durante un semestre y un desfasaje cada vez mayor entre ingresos y la inflación que sirve para actualizar el valor de cada cuota preocupan a los hipotecados, cada vez más agobiados.

“Una persona que en 2017 sacó un crédito en el Banco Hipotecario por 2 millones de pesos pagaba en ese momento 17.000 pesos mensuales de cuota. En marzo de este año esa cuota ya ascendía a 47.000 pesos por mes y, sin congelamiento, rondaría los 52.000 pesos. A la vez, esa persona que contrajo una deuda de 2 millones de pesos ahora debe entre 5 y 5,5 millones de pesos, porque el valor de la UVA, que indexa casi igual que la inflación, no para de aumentar”, describe Mercere. Y agrega: “Los salarios, salvo en 2017, siempre perdieron frente a la inflación. Y ahora más que nunca: las paritarias están frenadas, hubo quien se quedó sin trabajo, y muchos autónomos que ni siquiera pueden negociar una mejora colectivamente”.

En rigor, un Decreto de Necesidad y Urgencia emitido por el Poder Ejecutivo apenas empezada la cuarentena obligatoria congeló la cuota de los créditos UVA en el valor vigente en marzo 2020: ese decreto está vigente hasta el 30 de septiembre. Los aumentos que, por indexación, deberían haberse aplicado, se cobrarán cuando llegue el descongelamiento. “Si no hay prórrogas, habrá dos opciones para pagar esos aumentos que se fueron acumulando: en tres cuotas una vez que el decreto ya no esté vigente, o podrán diferirse al final del crédito que cada persona haya tomado”, describe Mercere. Fuentes del Banco Nación y del Banco Ciudad, entre otras entidades que otorgaron miles de créditos hipotecarios UVA, confirman esta modalidad.

“Necesitamos que se revise la manera en la que se actualiza la cuota del crédito. Es tan cierto que nosotros firmamos un acuerdo como que ese acuerdo implica un desequilibrio de fuerzas entre los bancos y los hipotecados. El índice de morosidad -que según Mercere ronda el 0,6% del total de personas que accedieron al crédito- es opaco: los bancos notifican hasta nueve meses tarde esa demora, y la familia se endeuda por otros canales, con amigos, con familiares, con créditos personales, pagando el mínimo de la tarjeta de crédito”, sostiene Perla Figueroa. Es parte de Hipotecados UVA La Plata. “Entre 2017 y ahora la UVA, que es la unidad a partir de la cual se fija la cuota, aumentó 200%. Se indexan por inflación no sólo los intereses sino también el capital. Estamos en una mesa de diálogo con el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, pero necesitamos que se siente el actor económico de la negociación, que es el Banco Central. Lo que hace falta en principio es generar una nueva manera de que se calcule la cuota”, suma Figueroa.

Quienes tienen créditos UVA piden la intervención del Gobierno y el Banco Central porque no se sabe cuántos podrán seguir pagando una vez que en octubre descongelen las cuotas.

Desde el ministerio que encabeza María Eugenia Bielsa confirmaron a Clarín que efectivamente hay reuniones (virtuales, aislamiento mediante) entre la cartera y los hipotecados. Según fuentes de Desarrollo Territorial, se los está acompañando, aunque los diferimientos de las cuotas y el congelamiento de las cuotas dependen del Banco Central. Desde esa entidad financiera explicaron que la postergación del congelamiento de cuotas depende de si el Poder Ejecutivo o no prorroga el DNU que rige hasta el 30 de septiembre.

El Banco Ciudad ya emitió y mandó cartas para sus clientes en las que explica las dos modalidades en las que se podrá pagar el saldo acumulado durante la cuarentena, aunque para poder diferir ese saldo al final del crédito no deben adeudarse cuotas entre abril y septiembre.

“Con estos índices seguimos endeudándonos sin límite. Es necesario frenar la indexación del capital y que la cuota se establezca de otra manera”, señala Figueroa. “Ahora mismo hay un canal de diálogo abierto con el ministerio, pero necesitamos definiciones respecto no sólo de qué va a pasar con lo ocurrido en meses en los que los ingresos de muchos fueron menores, sino en general, en un escenario en el que esos ingresos cada vez se alejan más del índice que nos ajusta la cuota para pagar nuestra casa. Y como en todas las deudas, sobre qué hacer cuando no podés pagar las toma sólo el acreedor”, reflexiona Mercere.

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SC

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