Cómo es Amor y anarquía, la comedia sueca que hace reír con una receta diferente

Debajo de la avalancha de comedias, empujadas aún más ante la demanda por la pandemia, se puede encontrar una carta todavía diferente. Si bien los catálogos de streaming parecieran ser como un jean elastizado, siempre aparece algo que los acota: podría ser la repetición de las fórmulas, las recetas para seguir un camino que garantice…

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Debajo de la avalancha de comedias, empujadas aún más ante la demanda por la pandemia, se puede encontrar una carta todavía diferente. Si bien los catálogos de streaming parecieran ser como un jean elastizado, siempre aparece algo que los acota: podría ser la repetición de las fórmulas, las recetas para seguir un camino que garantice la risa o cierta previsión en el tejido de los vínculos. Pues Amor y anarquía se mete en el género por una ventana diferente. Y se convierte en una perlita, simple, pero rendidora, de Netflix.

Ganemos tiempo: no es una perla brillante ni una pieza preciosa. Es un buen entretenimiento, ideal para maratonear los primeros cuatro capítulos, pero luego sí conviene ver el resto de los episodios de a uno, porque se termina comiendo su propia cola: esta divertida comedia sueca es distinta a las demás, pero luego se parece demasiado a sí misma.

¿Eso, acaso, es malo? No necesariamente, porque por un lado le da identidad, pero en la repetición del esquema narrativo entra a tallar la falta de sorpresa.

La mujer casada y el jovencito soltero no caen, en esta ágil serie sueca, en los lugares comunes de la comedia romántica.

Estamos en presencia de una serie buena. Y distinta. No es mal combinación para estos tiempos pandémicos.

Estructurada en ocho episodios que rondan la media hora (el más largo es el inicial, con 34 minutos), Amor y anarquía comienza con la supuesta vida armónica y conyugal de Sofie (Ida Engvoli), que es contratada por una pequeña editorial de Estocolmo que quiere reinventarse en medio de la modernidad. Y la contratan como consultora.

Llega, divina, y se topa con dos obstáculos de distinto tenor: un grupo de trabajadores arraigados en el pasado y un joven tecnológico, el informático de la empresa, que tiene un taladro al que no le da tregua. Entre el ruido y el tedio de su entorno, Sofie intenta hacer de su primer día de trabajo un movimiento de cambio.

Porque se supone que ése es su objetivo: transformar la editorial. Que tal vez lo logre. Lo que sí vemos de entrada es que, tal vez sin proponérselo, lo que va transformando es su propia vida, que no era tan perfecta como creía. Y a partir de una escena sexual en solitario, en su despacho, sin aparentes testigos, su universo cotidiano pega un salto en el agite y la diversión.

Sin ánimo de spoilear, teje con Max (Björn Mosten), el especialista en informática que espió su intimidad, un juego de desafíos secretos que sólo entendemos ellos y nosotros, pero no el interesante puñado de personajes periféricos. Sus caras de incomprensión cuando la ven caminar a ella todo el día hacia atrás, por ejemplo, suben la vara.

Muy buena química entre Ida Engvoli (Sofie) y Björn Mosten (Max).

Así, en cada episodio se ve a cada uno haciendo lo imposible por cumplir la prueba que le planteó el otro, algunas arriesgadas y otras desopilantes. Queda claro de arranque que entre Sofie y Max no tardará en asomar el amor, porque, finalmente, se trata de un juego de objetivos, atravesados por la seducción. Pero eso no impide que veamos a dos contrincantes que compiten a ver quién corre más lejos su límite, y eso se convierte conceptualmente en un partido con muchos goles.

El asunto es que pasada la primera mitad de episodios, uno ya queda demasiado pendiente de la prueba siguiente, como si se tratara más de un torneo que de un cuento.

La química entre los dos actores y la belleza arquitectónica de Estocolmo son los dos pilares de esta serie, que demuestra que se puede hacer una digna comedia romántica sin caer en el cliché del género.

A la salida de este viaje en ascensor, él propone y ella dispone: tiene que pasar todo el día caminando hacia atrás.

Ficha

Calificación: Buena

Comedia romántica Protagonistas: Ida Engvoli y Björn Mosten Creadora: Lisa Langseth Guionistas: Lisa Langseth y Alex Haridi Emisión: ocho episodios en Netflix.

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