George Clooney, o cómo envejecer con onda

Es un bromista crónico, y una de las personas más generosas en Hollywood, ésa es la fama que precede a George Clooney. Sus amigos, a quien les ha regalado valijas con un millón de dólares en efectivo, pueden atestiguar ambas cosas, aunque a partir de mayo se le empiece a complicar mantener la fama de “enfant…

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Es un bromista crónico, y una de las personas más generosas en Hollywood, ésa es la fama que precede a George Clooney. Sus amigos, a quien les ha regalado valijas con un millón de dólares en efectivo, pueden atestiguar ambas cosas, aunque a partir de mayo se le empiece a complicar mantener la fama de “enfant terrible” a los 60.

Como ejemplo, George acaba de asegurar en TV que su rol en criar a sus mellizos de 3 años, Elle y Alexander, es hacerles hacer cosas terribles que escandalicen a su esposa, la abogada Amal Alamuddin.

Su gracia más preciada es hacerlos masticar banana, pedirles que la guarden en una servilleta y luego fingir que estornudan, llevarse la servilleta a la cara y comerse “los mocos”. Estar casado le suma, especialmente en pandemia, dice que Amal y los chicos lo calman y que él y su esposa son un equipo desde el primer día.

Juntos tienen una Fundación en la que trabajan para que que se respeten los derechos humanos en el mundo.


Amal y George Clooney, por mayo de 2018. REUTERS

Un accidente en moto en Cerdeña, en 2018, le dio un buen susto y tuvo que prometerle a su esposa que ya no se seguiría comportando irresponsablemente como cuando era soltero. El año pasado le operaron el cuello, un efecto residual del accidente, y eso le hizo ver que la edad no viene sola.

Premiado

Este domingo 28 de marzo, en PBS, se va a televisar la gala donde AARP le otorga un premio a su trayectoria artística. La organización que agrupa a estadounidenses retirados o al menos mayores de 50 años venía tratando de ponerlo en la tapa de su revista, para sus 38 millones de suscriptores, desde que Clooney cumplió los 50.

“Me imaginé el título, el hombre más sexy todavía vivo” bromea el actor, quien no les aceptó el convite hasta ahora. Dos veces fue tapa en la revista People como “el hombre más sexy vivo”, de ahí el chiste.

“Aunque ahora, a los 60, ya no es tan divertido pensar en títulos” aclara. La revista le puso “George Clooney está empezando a sentir su edad” y también que “es un maestro en envejecer con mucha gracia”.

Entre que hizo esa nota y este jueves 26, donde promocionó en un show televisivo con una entrevista en Zoom la entrega de premios del domingo -también van a recibir los suyos como mejores actores del año Sofía Loren y Sir Anthony Hopkins-, parece haber cambiado de idea.


En “Cielo de medianoche”, que dirigió y protagonizó. Está en Netflix.

Los 60 ya no le pegan tan mal. “Me siento joven, pero sé que los 70 me van a fastidiar” abre el paraguas.

Es probable que George haya heredado el gen del buen humor de su padre, que tiene 87 y le pregunta, “¿cuántos conocés de 120?” cada vez que lo escucha decir que él está “en la mediana edad”.

Hablando de edad, se hizo famoso a los 33 como el Dr. Doug Ross de la serie E.R., ganó dos Oscar, uno como productor de la película del año y otro como actor de reparto.

Sigue activo, pasó toda su cuarentena 2020 en su mansión de Lauren Canyon, en Los Angeles, post produciendo su película Cielo de medianoche, donde actuó y dirigió y que estrenó a fin de año en Netflix.

Ahí interpreta a un septuagenario enfermo terminal de cáncer que le busca el sentido a la vida. No iba a ser tan existencialista, asegura, pero el aislamiento lo obligó a repensar el guion en esos términos.


La pareja llega a la gala del Metropolitan Museum of Art Costume Institute, hace tres años. FOTO: REUTERS

Aprovechó también para pintar la casa y algunos muebles y para sumar como mascota a una perra San Bernardo.

El, que supo tener un cerdo durmiendo en su cama de soltero.

En la nota de NBC le preguntan cuál es la última foto que sacó y muestra en su teléfono una en la que está posando para una selfie abrazado a la perra, Rosie. “Tener hijos me dio tanto amor incondicional, creía que se podía ser feliz solo con una buena carrera y una mascota, pero esto es mucho mejor”.

No le gustan mucho las computadoras ni la Internet, vive el día a día y guarda su fortuna en el banco o en bienes raíces. “Jugar en la bolsa es riesgoso -aconseja-, es como estar en Las Vegas, pero sin el vaso de tequila”.

POS

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