El abogado de Víctor Saldaño pidió que EE.UU. lo indemnice con 10 millones de dólares

El abogado del cordobés Víctor Hugo Saldaño, sentenciado en Estados Unidos y que hace más de dos décadas espera el cumplimiento de su condena a muerte, pidió que lo indemnicen con 10 millones de dólares. El pedido lo hizo el jueves Juan Carlos Vega, el abogado que representa a Saldaño y a su madre, en…

el-abogado-de-victor-saldano-pidio-que-eeuu.-lo-indemnice-con-10-millones-de-dolares

El abogado del cordobés Víctor Hugo Saldaño, sentenciado en Estados Unidos y que hace más de dos décadas espera el cumplimiento de su condena a muerte, pidió que lo indemnicen con 10 millones de dólares.

El pedido lo hizo el jueves Juan Carlos Vega, el abogado que representa a Saldaño y a su madre, en una audiencia especial ante la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En la audiencia en Washington, que tuvo un “carácter excepcional” y fue solicitada por la República Argentina a través de la Cancillería, participaron también como amicus curiae Javier Salgado, director de del departamento Contencioso Internacional en Materia de Derechos Humanos, y el embajador argentino en la Organización de los Estados Americanos, Carlos Raimundi.

En su presentación, Vega enmarcó el caso de Saldaño como “racismo agravado”. “Es un caso de racismo sistémico al igual que el de George Floyd. En el Caso Saldaño, el racismo es más grave aún. Porque aquí́ son los jueces y las leyes impregnadas de racismo las que deciden la pena de muerte”, dijo Vega a Clarín.

“Hace 25 años que Víctor Saldaño está en el corredor de la muerte del Estado de Texas, es decir, en condiciones de tortura o al menos en tratos inhumanos, crueles o degradantes”, destaca el escrito, al que tuvo acceso este diario.

Víctor Hugo Saldaño está hace 25 años en el corredor de la muerte de Texas.

La presentación resalta que en 2001, “la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU. declaró nula la primera condena de muerte” de Saldaño, y afirma que la segunda condena, de 2005, “fue una farsa porque se juzgó a un loco con absoluta incapacidad para defenderse”.

En 2016, el Informe de Fondo 17/16 de la CIDH declaró la nulidad de ambas condenas por racismo judicial, ordenó la liberación del corredor de la muerte y la reparación integral de Saldaño.

“Hace cuatro años y seis meses que los EE.UU. no cumplen en nada con las recomendaciones contenidas en ese informe –resaltó Vega–. Nunca antes un Estado había sido tan ofensivo con la CIDH al declarar que no cumpliría con ninguno de sus mandatos”.

El Estado estadounidense alega que no está jurídicamente obligado a cumplir las recomendaciones de la CIDH ya que “la Declaración Americana no tiene fuerza jurídica obligatoria para los EE.UU., y tampoco lo tiene la Convención de Viene sobre el Derecho de los Tratados”.

En este sentido, el letrado solicitó a la Comisión que fije el monto de la mencionada “reparación integral por 24 años de tortura en el corredor de la muerte” en una suma de 10 millones de dólares. “En el Sistema Interamericano no hay violación a los derechos humanos sin la obligación reparatoria del Estado responsable”, remarcó.

Ese monto, expresó el abogado, es “el mínimo necesario para pagar la internación psiquiátrica de Saldaño en lo que reste de su vida” y “una medida que evita que la impunidad del Estado fundado en que es la potencia más grande del mundo sea cristalizada”.

Además, solicitó que la comisión redacte un informe especial para presentar a la Asamblea General de la OEA denunciando el racismo judicial y el incumplimiento de las recomendaciones.

El caso

Víctor Hugo Saldaño fue condenado en 1996 por el asesinato de Paul Ray King (46), un comerciante al que mató en ocasión de robo en noviembre de 1995, junto a Jorge Chávez, un amigo mexicano, en Texas.

Saldaño y su Chávez raptaron a King en el estacionamiento del supermercado Sack ‘N Save en Plano, un suburbio de Dallas. Lo llevaron en auto hasta una zona boscosa, le robaron 50 dólares, un reloj y lo mataron.

Saldaño junto a su madre y su hermana, durante una visita en 2015. Foto AP/Archivo.

Horas después de la muerte de King y por informaciones que aportaron testigos, la policía detuvo a Saldaño, que tenía en su poder el reloj de la víctima y el arma con la que lo mataron.

Desde ese momento está alojado en el “corredor de la muerte”, como se conoce a la cárcel de Houston. En 2019, la Corte Suprema estadounidense rechazó revisar su caso, y abrió la puerta a que se fije la fecha para su ejecución. En ese momento, se preveía que recibiría la inyección letal en 2020. Pero la pandemia suspendió las ejecuciones.

Según contó Saldaño en una entrevista en 1998, después de haber abordado el auto de la víctima, su cómplice lo llevó hasta una zona de árboles y lo asesinó de cinco disparos.

“Nos fuimos desde pleno Texas hasta McKinney, allí nos bajamos del auto y Jorge Chávez se fue junto a Pau King junto a una arboleda y le disparó cinco disparos, después se regresó al carro y yo manejé hasta Texas”, detalló. Y precisó: “Estábamos con la influencia de la droga y el alcohol, ya no sabíamos qué hacíamos”. Chávez, que confesó, fue condenado a perpetua.

AS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA