Las Pelotas o cómo no frustrarse con la pandemia y seguir adelante

La noticia meteorológica nacional de la semana es una sola: el miércoles 16 de junio Córdoba amaneció nevada. El tema es ineludible en los canales de noticias y, como no podía ser de otra manera, es el que da comienzo a la charla con el lider de Las Pelotas Germán Daffunchio, ciudadano adoptivo desde hace…

las-pelotas-o-como-no-frustrarse-con-la-pandemia-y-seguir-adelante

La noticia meteorológica nacional de la semana es una sola: el miércoles 16 de junio Córdoba amaneció nevada. El tema es ineludible en los canales de noticias y, como no podía ser de otra manera, es el que da comienzo a la charla con el lider de Las Pelotas Germán Daffunchio, ciudadano adoptivo desde hace añares de Nono, localidad mediterránea ubicada al sur del valle de Traslasierra. “Hace un par de años que no nevaba. Pero acá no es como en la Patagonia que la nieve se queda, y entonces llega un momento en que la odias. Acá se va pronto, y te da unos días de diversión”, dice vía Zoom, antes de que se sume a la charla otra flamante vecina de la zona: la bajista Gabriela Martínez.

La excusa para hablar con dos tercios de la pata serrana de Las Pelotas (el restante es el guitarrista Tomás Sussmann, que también vive cerca de ellos) es la salida de Versiones desde casa. Ocho canciones en plan acústico que la banda pergeñó con aportes de cada uno de sus integrantes desde sus hogares, o sus lugares de confinamiento, durante 2020.

Un disco que escapa al estereotipo del MTV Unplugged o del álbum hippie de fogón para hacer foco en los espacios entre instrumento e instrumento, con la voz de Daffunchio más al frente y desnuda que nunca. Y, encima, salvo Bombachitas rosas o Víctimas del cielo (esta última en una hermosa versión de arpa y voz), con el festejado riesgo de eludir hits en pos de un repertorio menos conocido. Ese riesgo que ya es una constante en el combo que completan Sebastián Schachtel (teclados), Gustavo Jove (batería) y Alejandro Gómez Ferrero (trompeta). Un grupo de rock que, más allá de ser mainstream, elude las convenciones y es adorado por eso. Personas que vivieron varias vidas, y que saben más tanto por diablos como por viejos. Pero que, al mismo tiempo, fueron sacudidos por el Covid 19 y sus consecuencias.

Las Pelotas y sus “versiones desde casa”. Foto Prensa

“Al principio era un chiste. La joda era hacer algo cada uno en su casa, y ver cómo podíamos hacer para tocar un tema. Y de golpe eso se transformó primero en una idea y luego en una terapia, porque era la forma de ocupar los días y el tiempo muerto. Pensá que lanzamos el disco Es así, y en el momento en el que lo íbamos a presentar se pudrió todo y no hicimos nada más. Fue muy frustrante, ya que para mí es un discazo, y tenía muchas ganas de tocarlo en vivo. Y no pudimos”, dice Germán.

Ya tenían la fecha en el Hipódromo y no la pudieron llevar a cabo… (N. de R.: Las Pelotas iban a presentar Es así el 25 de abril de 2020, y el show se suspendió por los motivos de público conocimiento).

Dice Germán: “Va más allá de ese show puntual. Un material nuevo te da la posibilidad de ir a tocar por todo el país. Y tanto a mí como a todo el grupo nos interesa tocar, que es lo que siempre hicimos. Pero también es muy loco caer en la cuenta que en los últimos treinta años yo nunca había parado de tocar”.

Un disco de cuarentena

-¿Cómo eligieron estas ocho canciones del nuevo disco entre tanto repertorio que tiene Las Pelotas?

Germán: No es fácil reversionar temas tuyos y que no suenen igual a lo que eran, más allá de que la canción es la canción y la podés tratar de distintas maneras. En un principio, me encerré a tocar con la guitarra a ver qué me sonaba. Después nos juntamos con Tomás, y tiramos unos bosquejos. Así empezó el diálogo, y el ida y vuelta con los demás. Y se transformó en lo que nos pasa generalmente con todos nuestros materiales: queremos que todo tenga la misma frecuencia. Entonces lo que habíamos hecho que era, por decirlo de alguna manera, “pesado”, fue dejado afuera en virtud de que el disco tenga la frecuencia que tiene. Que es la de un disco de cuarentena (risas).

La pandemia obligó a la suspensión de varios shoes de Las Pelotas. El más importante iba a ser en el Hipódromo de Palermo, para presentar el disco “Es así”.

-Lo interesante es que más allá de ser un disco acústico, el sonido es muy amplio, y hay mucho espacio sonoro entre los instrumentos y hasta con la voz…

Germán: Me siento muy feliz con el resultado final, porque fue una búsqueda. Por ejemplo Gustavo, que es baterista, no tocó batería. O el hecho incluir una versión de Víctimas del cielo tocada con arpa y voz, que es algo extremadamente raro. La experiencia, a medida que avanzó se transformó en algo muy emocional. Fue una gran terapia para nosotros, ya que era tiempo que ocupabas en lo que te gusta hacer.

Gabriela: Yo las llamo “versiones terapéuticas”. Con Gustavo tuvimos que armar las bases desde otro lugar, con percusiones muy chiquitas, y con el bajo ocupando otro lugar sonoro. Fue todo un proceso: nos mandábamos los archivos, y el otro los bajaba, los usaba y los mejoraba. Hubo una búsqueda grupal súper interesante. Si bien toqué bajo eléctrico, busqué un sonido con otro peso, más cercano a lo acústico, para que sonara parecido a un contrabajo. Y desde lo rítmico el desafío era que tocar desde un instrumento que ya querés que suene distinto.

Germán: Pero hay otro detalle interesante en el desafío. Nosotros no tenemos en nuestras casas un súper estudio de grabación. Entonces se daba una situación de mandarnos lo que nos salía en función al instrumento que teníamos a mano, o a la forma en la que lo pudimos grabar. Tenemos una pasión muy grande dentro nuestro. Toda la vida nos dedicamos a tocar, y el hecho y la acción de tocar es una descarga emocional. Grabar en estas condiciones fue un nuevo desafío para llevar adelante. Y todo desde una forma casi precaria.

Soñar con tocar

Las Pelotas, la banda liderada por Germán Daffunchio presenta su nuevo disco “Versiones desde casa”.

-El hecho de que no haya temas de Es así, ¿es adrede o implica que cuando se pueda salir a tocar el foco va a estar en las canciones de ese disco?

Germán: Fue a propósito no incluir temas de ese disco. Lo que soñamos, en un mundo futuro, es que se pueda salir a tocar y salir a tocar eso. Nos quedamos con muchas ganas de compartir de manera emocional con la gente ese material. Porque parte de la cosa no es sólo hacer un tema, sino tocarlo.

-¿Y cómo se están manejando con respecto a lo que viene?

Germán: Se pueden planear o pensar millones de cosas, pero la realidad se da semana a semana. Me parece que lo peor de la pandemia no pasó. Uno tiene que ver qué es lo que va a pasar. Es muy difícil planificar algo, porque por ahí hoy abren todo y la otra semana se dan cuenta que se pudrió y vuelven a cerrar. Y todo lo que estabas craneando se te cayó. Eso nos pasó la última vez. Nosotros empezamos a tocar a fines de febrero, y nos empezaron a aparecer un montón de fechas. Y nos encontramos tocando las últimas fechas en una situación de no saber si se iba a cortar todo o no. Para los músicos, en esta situación, salir a tocar no era algo beneficioso, sino que era sacarte las ganas de tocar. Porque tocar en un lugar al treinta por ciento de su capacidad te tira para atrás, y más en nuestro caso con personal que arma los equipos, con pantallas… Igualmente con esta historia armamos un show alucinante, pensado para el tipo que no puede pararse, con una energía para que pueda ser disfrutado desde un asiento. Lo tocamos en Alta Gracia, en Río Cuarto y en Villa María.

-Así como cuando se pueda volver a cierta “normalidad” la idea es presentar Es así, ¿cuál es la idea de presentación de Versiones…?

Germán: Este disco nos dio el puntapié del show del que hablábamos antes. A partir de estos temas nos dimos cuenta que estaba buenísimo armar un show así. Inclusive cuando pensamos la presentación de Es así queríamos hacer una parte semi acústica. Por lo tanto, nuestros shows serán más largos.

Gabriela: Creo que fue de la mano. El disco nos dio el puntapié para armar un show diferente, porque salir con un show eléctrico era raro. La gente sentada y vos arengando… Parecía algo que no tenía mucho que ver con lo que estaba y está pasando.

Germán: Estamos esperando salir a tocar en pandemia, y estamos esperando salir a tocar con la adrenalina y con la gente una al lado de la otra…

-¡Esperando el milagro!

Germán: ¿Viste que al final era verdad? (risas) Una de las charlas que tuvimos en estos momentos fue “Hace cuantos años te lo dije…”. Corderos en la noche es del año 91. “Trátanos como si fueras pastor, llévanos a donde no haya dolor…”. Parece profético, y es muy loco. Empecé a pensar en temas como La clave del éxito, Grasa de chancho, Solito va… Cuando hicimos Solito va justo asumía De La Rúa. Lo presentábamos en la radio y nos decían “Ustedes son unos hijos de puta” (risas). Porque en ese momento era como que había una esperanza que iba a cambiar todo. Lamentablemente en esa época nuestra visión era bastante pesimista. Basta es del año 98, y estaba preparado para que la gente lo usara en las manifestaciones. ¡Ya ahí pedíamos “Basta”! ¡Y en 2003 hicimos Esperando el milagro! La canción va a cumplir veinte años, y vamos a seguir en la misma.

Gabriela: ¡No te olvides de Capitán América!

Las Pelotas. La banda hace planes para salir a tocar, pero es consciente de que la pandemia es la que marca los tiempos.

Germán: Da mucha satisfacción el “Te lo dije”. Es como decir “¿Viste que teníamos razón?”. Todo confirma que la historia de este país es muy triste, y que hace mucho tiempo que estamos viviendo las mismas cosas.

Gabriela: Y que todo es un ciclo, que vuelve a repetirse.

-¿Cómo te llevas con las efemérides del tipo “Se cumplen treinta años de la salida de Corderos en la noche”?

Germán: ¿La verdad o la mentira? (risas) La verdad es que no me interesan en lo más mínimo, y no les presto la más mínima atención. No creo ni en el día del padre, ni en el día de la madre, ni en el día del niño. Me parece que es parte del vicio de que necesitamos información todo el tiempo para estar ocupados acerca de algo. Son cosas que no tengo presentes. Las tengo dentro de mi corazón, no necesito que me las recuerden. “Hace cuarenta años que Luca hizo tal cosa…”. Qué sé yo, no me importa. Lo que vale es la experiencia que te dejo esa persona.

WD

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA