Katherine Hepburn, la primera gran rebelde de Hollywood

Con una carrera que abarcó prácticamente todo el siglo XX, Katherine Hepburn es recordada como una de las mejores actrices de toda la historia, una de las que más nominaciones y premios Oscar ganó (solo superada por Meryl Streep) y la que no tuvo problema en enfrentar prejuicios y derribar estereotipos en la etapa más conservadora…

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Con una carrera que abarcó prácticamente todo el siglo XX, Katherine Hepburn es recordada como una de las mejores actrices de toda la historia, una de las que más nominaciones y premios Oscar ganó (solo superada por Meryl Streep) y la que no tuvo problema en enfrentar prejuicios y derribar estereotipos en la etapa más conservadora de Hollywood.

Este 29 de junio se cumplen 18 años de su muerte, a los 96 años de edad y con un prestigio que aún está vigente. Antiestrella, Katherine Hepburn se plantó frente a los grandes estudios de la industria del cine a fuerza de talento y trabajo. Sus estatuillas del Oscar eligió donarlas al Empire State Building. “Para mí, los premios no son nada. El premio es mi trabajo”, aseguraba la actriz.

En la misma línea, Hepburn no firmaba autógrafos y no daba entrevistas. Dejaba que dijeran de ella lo que quisieran, sin molestarse en desmentir. Su orgullo estaba por encima de todo y fue una diva, distinta a todas sus contemporáneas.

Katherine Hepburn se crió en una familia progresista. Foto AP

Una familia progresista

Nacida en Connecticut, en 1907, en una familia formada por una sufragista y un médico a favor del aborto y los anticonceptivos, ese ambiente progresista influyó de manera clave en su vida. 

Filmó más de 40 películas y trabajó hasta pocos años antes de su muerte. Pero también hubo un período, a fines de los años ’30, en los que una seguidilla de fracasos comerciales con algunos filmes la llevaron a volver a sus orígenes en el teatro. Los escenarios de Broadway la vieron pasar en más de 30 obras, donde también se convirtió en un referente.

El éxito y la popularidad ubicaron a Hepburn en un lugar desde el que se sentía cómoda para negociar sus propios contratos con los productores y también para tomar decisiones como elegir coprotagonistas y directores.

Pelirroja imponiendo su glamour

Su cabellera rojiza y su elegancia atemporal la distinguían de otras actrices. Katherine imponía su glamour vistiendo pantalones, cuando ninguna mujer los usaba, sin importar consecuencias. De hecho, fue rechazada como protagonista de Lo que el viento se llevó (1939) por no tener suficiente atractivo sexual, según la opinión machista de entonces de los productores más poderosos.

Spencer Tracy y Katherine Hepburn, un amor contra las reglas de Hollywood.

Mi madre me enseñó que las mujeres no tenemos por qué ser el sexo débil. Ser ama de casa es el mayor trabajo que puede realizarse, pero si no te interesa, simplemente no lo hagas”, decía la actriz. En 1935 para la película Sylvia Scarlett, se vistió con ropas masculinas y lució un corte de pelo rapado. En el filme también había una escena en la que se besaba con otra mujer. Todas esas actitudes la pusieron en la mira y empezaron a crecer los rumores sobre su supuesta homosexualidad. Nada de eso la hizo cambiar de postura.

Su vida personal fue otro plato fuerte para los medios de su época. Luego de un matrimonio que duró cinco años, Hepburn mantuvo una relación de 26 años con el también actor Spencer Tracy. Juntos trabajaron en nueve películas.

Spencer era casado cuando conoció a Hepburn y su fe católica le impidió separarse para tener una vida junto a Katherine. La relación era un secreto a voces y recién en los últimos años, cuando Tracy estaba enfermo, se mudaron juntos.

En 1967, a los pocos días de terminar el rodaje de Adivina quién viene a cenar esta noche (que filmaron juntos), Tracy murió y quien estaba a su lado era Katherine. 

La actriz decidió no ir al funeral de su gran amor, no volvió a casarse y no tuvo hijos. Hablando sobre el tema, cuando la maternidad aún no era consideraba una elección sino más bien una imposición, Katherine decía: “No quise tener hijos porque hubiese sido una madre terrible”.

Katherine Hepburn. Una carrera de más de 60 años que aún tiene influencia en Hollywood, a 18 años de su muerte. Foto AP:

Siempre a favor de las minorías y las causas humanitarias, disfrutaba de jugar al golf y al tenis, deportes que practicó hasta pasados sus ochenta años. También solía andar en bicicleta por las calles de Nueva York, donde vivió sus últimos años.  

En 1994, con 87 años, Hepburn interpretó su último rol en cine en la película Love Affair. Poco después rechazó el papel de Rose (anciana) en Titanic. Para entonces su nombre ya estaba asociado a decenas de filmes como La costilla de Adán; De repente, el último verano; El león en invierno; En la laguna dorada; La reina africana o Largo viaje de un día hacia la noche, entre muchos otros.

En 2004, Cate Blanchett interpretó a Katherine Hepburn en el filme El aviador, de Martin Scorsese en la que Leonardo Di Caprio interpretaba al magnate Howard Hughes. Blanchett ganó un Oscar a la mejor actriz de reparto por esa actuación.

Pocos días después de su muerte, el 1 de julio de 2003, las luces de Broadway se apagaron durante una noche en homenaje a Katherine Hepburn.

WD

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