Sube el peso de los subsidios en el Presupuesto y baja el de la Anses

La lógica de “platita en el bolsillo” que planteó Daniel Gollan de manera brutal sobre la estrategia del Frente de Todos de cara a las próximas elecciones tiene su explicación en la ejecución presupuestaria. En el tercer trimestre del año, en pleno proceso electoral, las partidas que más crecieron y más participación en los gastos…

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La lógica de “platita en el bolsillo” que planteó Daniel Gollan de manera brutal sobre la estrategia del Frente de Todos de cara a las próximas elecciones tiene su explicación en la ejecución presupuestaria. En el tercer trimestre del año, en pleno proceso electoral, las partidas que más crecieron y más participación en los gastos totales tuvieron fueron los subsidios, tanto energéticos como para el transporte. Plata que afecta de manera indirecta a los ciudadanos, porque no es plata en el bolsillo sino, en todo caso, aumentos que no llegan.

El problema para las finanzas públicas es que el objetivo de que el dinero llegue de manera directa a los votantes no frena el avance del peso de los subsidios en el Presupuesto. Tanto por cuestiones locales, con una inflación anualizada del 50%, como por cuestiones internacionales, con el precio de los combustibles aumentando a nivel mundial, es un ítem en las planillas que mientras las tarifas no suban seguirá siendo un dolor de cabeza para las cuentas públicas y, por ende, para las autoridades.

Si se analiza el Presupuesto ejecutado en el tercer trimestre, el 12% fue en dos partidas: Formulación de Políticas de Energía Eléctrica (bajo la órbita del Ministerio de Economía) y Asistencia Financiera a Empresas Públicas y Otros Entes de la Secretaría de Energía (Obligaciones a cargo del Tesoro). En el primer trimestre representaban apenas el 5% del total de gastos y en el segundo ya habían subido al 9%.

Solo en julio, agosto y septiembre, esos dos programas significaron una ejecución de $ 328.604 millones. Más de la mitad de los que se devengaron en todo el año fue en los últimos tres meses.

En el caso de los subsidios al transporte, el impacto es menor, pero también aumentó en el tercer trimestre del año, al punto de representar el 2% del total. Fueron $ 55.392 millones, casi un 60% más de lo que se había ejecutado en el trimestre anterior.

El ajuste. Estas cifras chocan con dos partidas que también tienen fuerte impacto, tanto por su significancia en el Presupuesto como por su valor en lo simbólico, que se estancaron o perdieron peso en el total de los gastos del Estado. Son la Anses y el programa Políticas Alimentarias del Ministerio de Desarrollo Social.

La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) es el sector del Estado que mayor peso tiene en las cuentas públicas. En 2020, por ejemplo, el 51% de los pesos devengados salió de ese organismo. Incluye jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y asignación por hijo, entre otros programas. Este año, sin embargo, fue perdiendo impacto en las cuentas públicas: en lo que lleva ejecutado la Administración Nacional en los primeros nueves meses, el 40% salió de la Anses.

Y si se miran las cifras trimestre a trimestre, se ve que fue perdiendo cada vez más peso en las cuentas públicas. Fue el 46% de los gastos en el primer trimestre, el 40% en el segundo y apenas el 36% en el tercero el ajuste en gasto previsional que vienen mostrando diferentes economistas.

En el caso del programa de Políticas Alimentarias (Tarjeta Alimentar), en el segundo trimestre llegó a representar el 2,4% del total de lo gastado por el Estado, pero en el tercer trimestre, pese a la campaña electoral y a la presión de los movimientos sociales, cayó al 2,2%. A nivel nominal, el monto invertido fue similar, subió de $ 60.171 millones a $ 61.612 millones.

Desarrollo Social, al tope de ejecución

Pasados ya tres cuartos del año, hay un solo ministerio que superó el 80% de ejecución del crédito que tiene presupuestado para 2021. Se trata de Desarrollo Social, la cartera que condujo Daniel Arroyo hasta la definición de las candidaturas y que ahora ocupa Juan Zabaleta. Al 31 de septiembre, ejecutó $ 315.802 millones de los $ 394.646 millones que tiene en el presupuesto de todo el año.

Los otros dos ministerios que le siguen en el orden de mayor ejecución son el de Desarrollo Territorial y Hábitat, y el de Economía, que ya gastaron el 79% de su crédito vigente. Después de Trabajo, que incluye a la Anses, el de Economía es el segundo presupuesto más importante, porque incluye los subsidios energéticos. Ya gastó $ 661.414 millones de los $ 834.461 millones que tiene presupuestados.

Por el lado opuesto, la cartera que viene con peor nivel de ejecución es Transporte, que apenas desembolsó el 44% de los $ 176.614. En la cartera que lidera Alexis Guerrera señalan que “por el tipo de obras que hace el ministerio” tienen “convenios de transferencia que tienen procesos largos”. Por eso, aseguran que en los meses sucesivos el impacto será mayor.

Agricultura (58%), Cultura (61%) y Jefatura de Gabinete (61%) lo siguen en el ranking de menor ejecución presupuestaria, por debajo del 73% que muestra el total del Estado.

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