Un amor cerca del paraíso, una joyita a la finlandesa

Podrán discutir que cuando hay amor verdadero, no hay nada que pueda ponerle freno, pero nadie en su sano juicio dirá que Un amor cerca del paraíso no vibra, sacude y percute sobre ese tema.Un hombre chino llega con su hijo a un restaurante de un pueblito en Finlandia. “Fongtron”, dice. Busca a Fongtron. Ni…

Podrán discutir que cuando hay amor verdadero, no hay nada que pueda ponerle freno, pero nadie en su sano juicio dirá que Un amor cerca del paraíso no vibra, sacude y percute sobre ese tema.

Un hombre chino llega con su hijo a un restaurante de un pueblito en Finlandia. “Fongtron”, dice. Busca a Fongtron. Ni la dueña y cocinera y moza, ni los habitués a los que les pregunta, luego de inclinar su cuerpo al saludar, saben a qué o a quién se refiere.

Cansado y evidentemente sin dinero, desfallece de sueño sobre la mesa. Sirkka, la dueña, le ofrece dónde dormir, y cuando otro día llegue un contingente de turistas chinos y no quieran comer el menú del buffet, Cheng, que así se llama el recién llegado, interviene, pedirá comprar fideos y pollos y les preparará una exquisitez.

Ella es finlandesa, él es chino y la película es una pequeña maravilla. Foto IFA Cinema

“La buena cocina hace feliz a la gente”, dice Cheng, que no lo sabíamos, pero era chef de un restaurante importante en Shanghai. Pero él sigue buscando, en Finlandia, “Fongtron”.

A comer reno con hierbas

Y ahí, en Pojopoki, se hará cargo de la cocina, sin recibir un euro, porque no quiere que Sirkka le pague nada. Así que ahora el plato del día es reno con hierbas. O sopa de perca china.

Cheng llega buscando a “Fongtron” a Finlandia, y encuentra a Serkka. Foto IFA Cinema

Y a todos les gusta, al contingente de turistas chinos, claro -que bajan del micro con sus palitos de la cámara para sacarse selfies-, pero también a los alumnos de la escuela local, a los comensales de siempre, la mayoría ancianos, a los del geriátrico del pueblo y hasta a los dos policías, incluido el que pregunta “¿El cocinero asiático trabaja siempre aquí?”

“Comé despacio, masticar bien hace bien al estómago”, aconseja. Cheng se las sabe todas, como que el té hay que tomarlo con agua a 80 grados.

El finlandés Mika Kaurismäki (hermano mayor de Aki), en pleno rodaje. Foto IFA Cinema

Mika Kaurismäki, como su hermano menor Aki, tiene en los genes un don, y es el de construir a sus personajes de una manera querible. Si el director de El hombre sin pasado o El puerto tiene una mirada pesimista que se vuelve optimista, Mika resuelve todo en Un amor cerca del paraíso con breves pinceladas de diálogo. La mayoría, humorísticas.

“¿Cómo puedo encontrar a un hombre? -le pregunta Sirkka a Cheng-. Todos tienen más de sesenta, o son casados, o borrachos, o las dos cosas”. O “En Finlandia decimos lo que pensamos. No seas correcto, solo complica las cosas.”

El humor es uno de los puntales de la obra de Mika Kaurismäki. Foto IFA Cinema

Cada uno tendrá sus secretos, para cocinar, para enamorar, como escupir la carnada antes de lanzarla al agua y pescar. Y si comer bien, sana, amar, también.

“Un amor cerca del paraíso”

Muy buena

Comedia dramática. Finlandia, 2019. Título original: “Mestari Cheng”. 114’, ATP L. De: Mika Kaurismäki. Con: Pak Hon Chu, Anna-Maija Tuokko, Lucas Hsuan. Salas: Cinemark Palermo, Showcase Norcenter, Cabildo Multiplex. 

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