martes, 25 junio, 2024
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Los 80 de Mick Jagger: la intimidad de la primera vez con los Rolling Stones en la Argentina

Mick Jagger cumple 80 años este miércoles 26 de julio. La fecha es ideal para recordar esos días de febrero de 1995, cuando a instancias de su compañero Keith Richards -asombrado por la pasión del público argentino, que vivió en su concierto solista en Vélez en noviembre de 1992- trajo a los Rolling Stones por primera vez a Buenos Aires.

El jueves 9 de febrero de 1995 fue un día clave en la historia de la larga y apasionada relación de los Rolling Stones con el público argentino. Fue la fecha de su primer recital en el estadio de River, donde luego dieron cuatro funciones más, sumando 300 mil espectadores.

No fue un show más dentro de la maratón de visitas internacionales que llegaron al país desde fines de los años ’80. Fue una espectacular superproducción, con un escenario monstruoso, de 28 metros de alto y 70 de largo. con una gigantesca estructura que simulaba ser una cobra gigante y suportaba mil luces. Todo pesaba más de 200 toneladas y había llegado en un enorme avión Boeing 747.

La visita de los Rolling Stones en 1995 fue toda una conmoción en Argentina, y tuvieron que hacer cinco funciones.

La visita de los Rolling Stones en 1995 fue toda una conmoción en Argentina, y tuvieron que hacer cinco funciones.

Los Rolling Stones estaban de gira con su Voodoo Lounge Tour desde el 1° de agosto de 1994, cuando arrancaron en el estadio JFK de Washington DC. Era su primera gira en cuatro años e incluyó su debut en Latinoamérica, con shows en México, Brasil, Argentina y Chile.

Un furor que no esperaban

Según contó el empresario Daniel Grinbank en su reciente autobiografía Te amo te odio dame más (editorial Planeta), «Los músicos británicos se alojaron en el Hyatt (la única de las cuatro veces que vinieron al país en que todos los Stones compartieron hotel), y no pudieron hacer muchos movimientos».

La llegada de los Rolling Stones en febrero de 1995. Un furor que desbordó las calles.

La llegada de los Rolling Stones en febrero de 1995. Un furor que desbordó las calles.

«De hecho -agrega Grinbank- estaban sorprendidos con la locura que se había generado, con la imposibilidad de salir al estar rodeado de fans que los acechaban, y con el griterío constante que no los dejaba descansar del todo. Hacía muchas décadas que no veían fans como los de Buenos Aires».

Y sigue: «Cada movimiento de los Stones era complicado de administrar, porque el hotel estaba bloqueado, rodeado de gente a toda hora. Era imposible moverse. Así que también tuvimos que implementar un operativo policial importante».

El concierto

Mick Jagger durante el inicio del show en River, en 1995.

Mick Jagger durante el inicio del show en River, en 1995.

El primer show comenzó con el estadio a oscuras, hasta que se vieron haces de luz verde y dos columnas de fuego a los costados del escenario, que permanecieron ardiendo mientras la banda tocaba Not Fade Away, el primer tema, con Mick Jagger y Keith Richards ocupando el frente del escenario.

Atrás estaban Ron Wood, Charlie Watts, Darryl Jones en bajo, Chuck Leavell en piano, Bobby Keys en saxo, y la dupla Lisa Fischer-Bernard Fowler en coros, además de una sección de vientos.

Recién tras el segundo tema, Tumbling Dice, Jagger dijo en castellano: «¡Buenas noches! ¡Bienvenidos al Voodoo Lounge!».

Ron Wood y Keith Richards en River durante la primera visita de los Rolling Stones.

Ron Wood y Keith Richards en River durante la primera visita de los Rolling Stones.

La lista de temas incluyó los hits (I Can’t Get No) Satisfaction, Angie, Sympathy for the Devil (con un enorme demonio inflable), Start Me Up y It’s Only Rock ‘N’ Roll (But I Like It), además de temas nuevos como Love is Strong y el momento a cargo de Keith: Happy y The Worst.

El show tuvo, 23 canciones y duró dos horas y media, con el clásico final lleno d e fuegos artificiales.

«Me llamó la atención el repertorio», dijo entonces Charly García en Clarín. «Me da la impresión de que para Argentina eligieron canciones con cierto filo político como Undercover of the Night, que habla de los desaparecidos, y Gimme Shelter y Street Fighting Man. Su espectáculo visual es absolutamente shockeante».

Una imagen del final del show de los Stones en 1995, con los fuegos artificiales en River.

Una imagen del final del show de los Stones en 1995, con los fuegos artificiales en River.

Stones en Buenos Aires

Durante esos días en Buenos Aires, Jagger se alojó en la habitación 1209 del Hyatt. Era una suite enorme, con una vista grandiosa de la ciudad, en la que ya habían dormido Axl Rose y Luis Miguel.

Muy cerca, en la Mansión Alzaga Unzué, se alojaron Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts. En total, entre esposas, hijos, amigos, un padre (el de Richards), técnicos, asistentes, sonidistas, guardaespaldas y cocineros, eran 180 personas. Los Stones habían reservado 80 habitaciones para 12 días.

Juanse, el cantante de Ratones Paranoicos (banda telonera, igual que Pappo y Las Pelotas), también estaba ahí, en la habitación 918 del Hyatt con su mujer, Julia, y con Daland, su hijo.

Con el correr de los días, Jagger se molestó porque no podía salir a la calle por la multitud de fans, pero Charlie visitó un haras en busca de caballos de polo y tanguerías en San Telmo, Ron se dedicó a pintar y a dibujar, y Keith tomó sol, bebió champagne y jugó con una navaja en el balcón de su habitación.

El martes 7, el cantante se había escapado del hotel tapado como un bulto en un Peugeot 505 y en la Recoleta tomó un té en La Biela y visitó la Iglesia del Pilar. A la noche hubo una recepción en la embajada británica. con el embajador Sir Peter Hall.

La famosa visita de los Rolling Stones a la Quinta de Olivos en 1995, cuando los recibió el presidente Menem.

La famosa visita de los Rolling Stones a la Quinta de Olivos en 1995, cuando los recibió el presidente Menem.

El viernes 10, los recibió el presidente Carlos Menem en la Quinta de Olivos.

Cuando el tour terminó, después de un año, había recaudado 320 millones de dólares. En Argentina, donde dieron cinco shows legendarios y cortaron 300 mil tickets, la gira facturó 20 millones.

MFB

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