viernes, 12 julio, 2024
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Mundial de rugby 2023: cómo se vive un partido de Francia en el Fan Fest público entre arcos y flechas

Francia goleó a Namibia por 96 a 0 en el máximo resultado que registró el Mundial de rugby 2023. Lo hizo en Marsella, pero en Saint Etienne unos 2.000 hinchas vibraron en una suerte de Fan Fest, pero al que pueden acceder todos. Con un festival de música, juegos de feria, puestos de comida y bebida, la goleada se festejó como en la cancha.

Una pantalla gigante al costado de un escenario en el que después del partido tocaría una banda y luego un DJ, fueron suficientes para garantizar el delirio. Un locutor se encargó de arengar con consignas precisas en los espacios que dejaba el comentarista y relator de la transmisión, que no tuvieron tregua por la contundencia de Les Bleus.

Con el triunfo, el anfitrión del Mundial hilvanó su tercer triunfo consecutivo tras imponerse en el debut ante Nueva Zelanda y luego ante Uruguay. De esta manera Francia domina el grupo A con 13 puntos, pero la felicidad no fue plena: Antoine Dupont dejó la cancha por un golpe en el rostro y hay expectativa por el tipo de lesión.

El Village Rugby, así se llama el lugar donde los franceses ven los juegos de su Selección, no tuvo descanso. Aunque el público no es tan fervoroso y se repartía entre la pantalla, los juegos y otras atracciones, desde los cinco minutos comenzaron a festejar puntos. El primero de Damian Penaud, el máximo goleador en 2023 para Les Bleus.

Fotos Emmanuel Fernández/ Enviado especial - CLARIN Fotos Emmanuel Fernández/ Enviado especial – CLARIN Pero el primer grito desaforado llegó tras la asistencia de Louis Bielle-Biarrey para que Jonathan Danty ampliara la cuenta. Ese fue solo el comienzo. Los franceses fueron implacables, no hubo una fase que no dominaran y antes de los 20, Charles Ollivon coronó una jugada colectiva maravillosa que demostró que el papel de Namibia estaba reservado para resistir una goleada que fue inexorable. Habían pasado apenas 25 minutos y Penaud y Danty ya tenían sus dobletes a su nombre.

El público francés no es de cantar. No hay repertorio, no hay cantitos, saltitos ni un aliento sostenido durante los 80 minutos. La eficacia de Francia era festejada con vocalizaciones o aplausos. Ni un chiflido para los fallos adversos: un resonante “buuuuu”, era suficiente.

Antes del descanso, Louis Bielle-Biarrey recibió una gran asistencia de Dupont con el pie y tras la conversión de Thomas Ramos, el marcador quedó 54-0. Paliza y todavía faltaban otros 40. De hecho, la última jugada perdió la atención: el público corrió al escenario montado para ver lo que se venía: cuatro bailarines con pistolas de aire comprimido para lanzar camisetas.

Fotos Emmanuel Fernández/ Enviado especial - CLARIN Fotos Emmanuel Fernández/ Enviado especial – CLARIN Ese espectáculo de medio tiempo mantuvo al público entretenido. El reinicio del partido tuvo la única situación que pudo amargar a los franceses: Johan Deysel recibió la amarilla por un golpe con Dupont, que debió ser reemplazado. Para colmo, esa acción determinó la anulación del que hubiese sido el único try a Namibia. Divan Rossouw había llegado al ingoal francés, pero la acción no valió. Es más el árbitro Matthew Carley terminó expulsando al capitán africano por la regla Búnker en la revisión de la jugada.

Fotos Emmanuel Fernández / Enviado especial - CLARIN Fotos Emmanuel Fernández / Enviado especial – CLARIN Y si 15 contra 15 había sido fácil para Francia, a partir de ahí fue facilísimo. Baptiste Couilloud, quien ingresó tras la salida de Dupont, apoyó en la primera que tocó y Penaud siguió sumando: hat-trick y a cobrar. Namibia hizo lo que pudo y Francia -que había sido cuestionada en el partido anterior, no aflojó y amplió la ventaja con más dobletes, los de Bielle-Biarrey y Ollivon. Melvyn Jaminet cerró la cuenta y puso las cosas 96 a 0.

A esa altura, el partido había quedado en el olvido: tiros con arco y flechas, 10 food trucks y cervecerías a pleno, una sala de video juegos, colas para los baños perfectamente ordenadas y el rugby como excusa para el encuentro. El Fan Fest fue una fiesta, Francia ya está en cuartos de final y a fuerza de triunfos se confirma como candidata.

Fotos Emmanuel Fernández/  Enviado especial - CLARIN Fotos Emmanuel Fernández/ Enviado especial – CLARIN Solo quedó tiempo para la música, el baile, un DJ y un predio que con poca custodia policial fue el epicentro de los festejos en Saint Etienne. Para hoy, esta pautado el mismo escenario con otros artistas, los mismos juegos y probablemente el mismo público aunque esta vez la pantalla gigante quede en un segundo plano.

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