lunes, 5 enero, 2026
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Cómo hacer salsa blanca casera fácil y sin grumos

La salsa blanca, también conocida como bechamel, es una de las salsas madre de la cocina clásica y un básico infaltable en cualquier recetario. Su textura cremosa y su sabor suave la convierten en el acompañamiento perfecto para pastas, lasañas, canelones, verduras gratinadas y todo tipo de platos al horno.

Preparar salsa blanca casera es mucho más fácil de lo que parece y solo requiere pocos ingredientes y algo de paciencia. En esta nota te enseñamos cómo hacer bechamel paso a paso, con consejos clave para lograr una textura lisa y sin grumos.

Ingredientes

  • 50 g de manteca
  • 50 g de harina de trigo (aproximadamente 3 cucharadas)
  • 500 ml de leche entera o descremada
  • 1 pizca de nuez moscada rallada
  • Sal y pimienta blanca, a gusto

Preparación paso a paso

1. Derretir la manteca

Colocá la manteca en una cacerola y llevala a fuego medio. Dejala derretir por completo, evitando que se dore, ya que esto podría alterar el sabor final de la salsa.

2. Agregar la harina

Incorporá la harina de trigo de a poco y mezclá de forma constante con un batidor de mano o cuchara de madera. Cociná esta preparación —conocida como roux— durante 1 a 2 minutos para quitarle el sabor a harina cruda.

3. Añadir la leche

Sumá la leche gradualmente, sin dejar de revolver, para evitar la formación de grumos. Lo ideal es que la leche esté tibia o a temperatura ambiente, lo que facilita una integración pareja.

4. Cocinar hasta espesar

Continuá la cocción a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta que la salsa espese y tome una textura cremosa y homogénea. Este proceso lleva entre 5 y 7 minutos.

5. Condimentar

Salpimentá a gusto y agregá una pizca de nuez moscada rallada. Mezclá bien para que los condimentos se distribuyan de manera uniforme.

6. Usar o reservar

La salsa blanca puede utilizarse de inmediato o dejarse enfriar para incorporarla luego a distintas preparaciones.

Consejos para una salsa blanca perfecta

Evitar los grumos: si aparecen, podés usar un batidor eléctrico o pasar la salsa por un colador fino.

Ajustar la consistencia: para una salsa más espesa, aumentá apenas la cantidad de harina y manteca. Si la preferís más liviana, agregá un poco más de leche.

Variante vegana: reemplazá la manteca por margarina vegetal y usá leche de soja, almendra o avena sin azúcar.

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