Objetivo conseguido. España se impuso a Montenegro (6-14) en el primer duelo de la segunda fase del Europeo de Waterpolo con un partido solvente que dominó de principio a fin dominando todos los parciales. Álvaro Granados, que volvía al agua tras la sanción por la tarjeta roja contra Serbia, fue decisivo con cinco goles, cuatro de ellos en la primera parte.
España, aunque partía como favorita, tenía en frente a una Montenegro que llegaba de menos a más en el torneo, una selección rejuvenecida respecto a esa Montenegro a la que España ya doblegó en cuartos del pasado Mundial de Singapur. No valía confiarse y tropezar estaba prohibido en una fase en la que, pese a que los partidos no son eliminatorios, sí que pueden ser decisivos. Tras la derrota contra Serbia en la primera ronda, la consigna estaba clara. No confiarse y apretar los dientes.
El primer sprint fue para los balcánicos aunque no sacaron provecho de esa primera posesión. Algo que sí consiguió el combinado de David Martín que provocó un penalti e hizo subir el primer gol al marcador de la mano de Álvaro Granados. Necesitó hasta tres superioridades España para anotar el segundo desde la boya, con Roger Tahull como artillero. En la siguiente superioridad, y tras evitar un tanto de penalti, Granados, con una bonita vaselina, sumaba el primero a su cuenta particular.
Con los españoles dominando en todas las fases del partido, a Montenegro le costó casi seis minutos hacer el primero, obra de Gojkovic. Alex Bustos, con un trallazo lejano al larguero, recuperó el +3 de ventaja para llegar al final del primer cuarto con un 1-4 en el marcador.
Tocó también arrancar defendiendo en el segundo cuarto y, de nuevo, el acierto de Unai Aguirre dio paso a la acción ofensiva que acabó con el gol del joven Biel Gomila, uno de los jugadores de futuro de esta selección. En la siguiente acción era turno para Pol Daura, que se la jugó en el último segundo de la posesión para marcar su segundo gol en un campeonato en el que debuta con la absoluta.
Tras dos ataques fallidos y un gol mentenegrino, Álvaro Granados se ponía el mono de trabajo y con dos goles consecutivos ponía ya tierra de por medio en el marcador. Montenegro hacía buena su quinta superioridad en una rápida jugada que acabó con gol de Perkovic. Los de Dejan Savic optaron entonces por una presión alta que tuvo durante unos minutos a España sin anotar, hasta un penalti transformado por Munárriz que dejó el marcador en 3-9 al final del segundo parcial.
Sin levantar el pie del acelerador
El tercer cuarto arrancó con velocidad y un nuevo gol de Pol Daura. El siguiente se le resistió a los de David Martín, que salieron del atasco con un auténtico misil des más de nueve metros de Larumbe. Menos de un minuto después Unai Biel se unía a la nómina de goleadores, y repetía poco después dejando ya prácticamente tocada y hundida a Montenegro. Alberto Munárriz hacía el siguiente y Unai Aguirre realizaba una nueva parada para enviar el partido al último cuarto con un claro 5-14.
Unai Aguirre, tras un 77% de acierto en los tres primeros cuartos, dejó su puesto bajo palos a Edu Lorrio en el último parcial del encuentro. Casi dos minutos mantuvo el meta español la portería a cero hasta que llegó el tanto de Kholod. Con el trabajo hecho, España bajó las revoluciones en estos últimos ocho minutos en los que apenas hubo producción y en la que no se anotaron más goles.
«El partido estaba acabado al final del segundo cuarto», afirmó contundente el seleccionador montenegrino, Dejan Savic, tras el pitido final.
El próximo partido de España será el domingo 18 de enero a las 15.30 horas contra Francia.
