En una noche marcada por la lluvia persistente, Soledad Pastorutti volvió a encender la Plaza Próspero Molina durante la Octava Luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, al celebrar 30 años de su debut en el escenario mayor.
La jornada contó con la participación de Nahuel Pennisi, que aportó momentos de fuerte sensibilidad musical y acompañó el clima emotivo de una luna atravesada por un público que permaneció en la plaza pese al mal tiempo.
El momento central llegó con la salida de la Sole. Bajo la lluvia, la artista desplegó un espectáculo extenso y cargado de simbolismo, recorriendo distintas etapas de su carrera con canciones que marcaron generaciones. La plaza, colmada y de pie, respondió con ovaciones constantes.
Uno de los pasajes más comentados de la noche se dio cuando Soledad invitó a Cazzu a subir al escenario, en un gesto que unió universos musicales y generaciones, y que fue recibido con sorpresa y entusiasmo por el público.
Las condiciones climáticas obligaron además a desplegar un operativo técnico especial, que incluyó el uso de una grúa sobre el escenario para el montaje y desarrollo del show, sin que ello interrumpiera el ritmo de la presentación ni la respuesta de la plaza.
El espectáculo incluyó más de 30 canciones, invitados y momentos de alta carga emotiva. Lejos de apagar la fiesta, la lluvia terminó de consolidar una postal potente: una Próspero Molina llena, bajo el agua, celebrando tres décadas de historia.
La Octava Luna dejó así uno de los momentos más intensos de la edición 2026, con una Soledad que volvió a Cosquín para celebrar su camino y reafirmar su lugar central dentro del folklore argentino.
