A las 11.15 de la mañana, la entrada del Palacio de San Telmo apenas hacía presagiar la magnitud de la protesta. Algún médico, con la bata enrollada bajo el brazo, se dejaba ver frente a la sede de la Junta de Andalucía, pero la imagen era todavía la de una convocatoria deslucida, sin apenas ambiente. Bastaron, sin embargo, quince minutos para que el escenario cambiara por completo. A las 11.30, una marea blanca tomó la entrada del palacio para gritar “basta”, una vez más, contra lo que consideran una “devaluación de su profesión” y para rechazar el borrador del Estatuto Marco planteado por el Ministerio de Sanidad.
La de este miércoles fue la concentración más multitudinaria desde que las huelgas arrancaron el año pasado. Según el Sindicato Médico Andaluz (SMA), más de 2.000 personas procedentes de las ocho provincias participaron en una movilización que, por primera vez, unió a toda la comunidad y recorrió el centro de Sevilla para denunciar su “precariedad laboral” ante miles de vecinos y turistas. La Policía Nacional, presente durante la protesta, rebajó esa cifra a unas 1.200 personas.
Más de mil médicos se manifiestan contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad a las puertas del Palacio de San Telmo. / Rocío Soler Coll
A diferencia de las dos últimas movilizaciones, que partieron desde el Hospital Virgen del Rocío, esta vez la protesta convirtió a Sevilla en epicentro autonómico del malestar médico. Banderas del SMA de las ocho provincias ondearon frente a San Telmo, adonde llegaron facultativos en autocares y coches particulares para reforzar el carácter andaluz de una convocatoria que buscó exhibir fuerza y unidad en pleno centro de la ciudad.
Esta vez, el ruido traspasó la frontera del Virgen del Rocío y se trasladó hasta algunas de las zonas más turísticas de la ciudad recorriendo calles como la Avenida de la Constitución o la calle San Fernando hasta llegar al Parque de María Luisa, donde se ubica la Subdelegación del Gobierno.
A las batas blancas les acompañaban cientos de carteles con caricaturas hechas con Inteligencia Artificial de una Mónica García «endemoniada» o representando «la muerte». También se leyeron frases como «Presos del sistema y tu salud condenada» o «¡No somos el problema, somos los que aguantamos el sistema!». Sin embargo, la pancarta más vista hacía referencia a las jornadas de 24 horas: «Estamos hartos de tener que hacer jornadas de 24 horas, es un problema para nosotros y un riesgo para los pacientes», denunció una joven residente de Anestesía del Virgen del Rocío.
Más de mil médicos durante la manifestación del SMA por el centro de Sevilla. / Rocío Soler Coll
«Es un conflicto crónico de meses o años»
La guerra entre los sindicatos y la cartera de Mónica García es la misma desde hace meses y no se ha producido ningún avance en las últimas semanas. El propio presidente del Sindicato Médico Andaluz, Rafael Ojeda, el representante de la entidad que convocó la movilización hasta la sede de la Subdelegación del Gobierno lo confirmaba: “Nadie quiere lo que se está comenzando a ver en el horizonte, que es un conflicto crónico de meses o años, lo que haga falta, pero no vamos a parar”.
Ojeda tildó de “arrogante” la actitud del Ministerio y de su líder con la causa de los médicos, que reclaman, entre muchos otros puntos, una reducción del horario en las jornadas de guardia, que a día de hoy llegan a superar las 24 horas. En este sentido, el borrador del Ministerio contempla que no superen las 17 horas si se suma a la jornada laboral ordinaria.
Esta no era una manifestación más para el sindicato, aunque todo parece indicar que no será la última. Esta concentración tenía un papel decisivo para determinar el avance del conflicto entre sindicatos de todo el país y el Ministerio de Sanidad: podía bien consolidar la presión del colectivo médico andaluz, o, por el contrario, abrir una vía de acercamiento que permita desbloquear el conflicto.
Manifestación del SMA por el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad en Sevilla. / Rocío Soler Coll
Rafael Ojeda, sin embargo, ha querido aclarar que no se trata de una presión más, ni de una movilización para pedir una mejora que se reduzca a un aspecto económico, sino que es “un problema muy serio” que nada tiene que ver con los “problemas clásicos”: “Estamos ante una ruptura de un modelo sanitario y ante una situación en que el colectivo médico ha dicho basta”.
«La Junta no puede mirar a otro lado»
En esta “ruptura” con el sistema y en su lucha por conseguir un estatuto marco propio (una vía de diálogo directo con el Ministerio que solo incluya al colectivo facultativo), el SMA también señaló a la Junta de Andalucía y a la Consejería de Sanidad, concretamente. “Con este cambio de recorrido queremos mostrar que efectivamente, esto no es solo un tema del Ministerio, y el Consejo Interterritorial, donde están todas las autonomías como la Junta de Andalucía, no puede limitarse a mirar a otro lado”, denunció Ojeda.
No se trata de “presionar”, dijo Ojeda, sino de “instar a todas las instituciones del Estado que están implicadas a tomar partido”.
