Durante décadas, casi como un mantra heredado, hemos repetido que Córdoba posee una ubicación privilegiada y un potencial estratégico incuestionable. Era una verdad compartida, pero también una promesa suspendida en el tiempo. Hoy, ese escenario ha cambiado de forma radical. Hemos dejado atrás la etapa de las aspiraciones para entrar de lleno en la era de los hechos. Esta tierra ya no es un «posible» nodo logístico; sino un proyecto en marcha que está redefiniendo el mapa económico del Sur de Europa.
Uno de los catalizadores de esta transformación histórica es, sin duda, la Base Logística del Ejército de Tierra (BLET). Resulta fundamental que entendamos la magnitud de lo que se está construyendo aquí, porque no estamos ante una simple instalación militar, sino ante un auténtico tractor industrial y tecnológico. La BLET es el motor que ya está situando a la ciudad y a la provincia en la vanguardia de la logística avanzada en España, atrayendo inversión privada, empresas de alta tecnología y, lo más importante, generando empleo cualificado que permitirá retener el talento de nuestros jóvenes.
Sin embargo, el éxito de este nuevo modelo no puede depender únicamente de un proyecto, por muy ambicioso que sea. El desarrollo económico de un territorio nace de la suma de la voluntad pública y de la audacia empresarial. En este sentido, se ha dado un paso decisivo con la creación del clúster Andalucía Logistic. Es una señal de madurez y de ambición que este proyecto regional esté presidido por un empresario de nuestra tierra, Miguel Ángel Tamarit Almagro. Su liderazgo simboliza un cambio de mentalidad necesario y la muestra de que el progreso no se espera sentado en un despacho. Se construye desde la inquietud, conectando intereses y proyectando capacidad de gestión más allá de nuestras fronteras.
Pero para que este ecosistema florezca, hay una pieza del puzle que es innegociable, como son las infraestructuras. En este tablero, el Ramal Central del corredor ferroviario de mercancías se erige como la columna vertebral de nuestra prosperidad. Es la vía que debe conectar con eficiencia el Puerto de Algeciras con el centro y el norte de España, y de ahí, con el corazón de Europa. Córdoba es el punto de fuga natural de ese eje. Culminar esta infraestructura y mejorar nuestras redes de carretera debe ser una exigencia estratégica para que las mercancías fluyan con la velocidad que exige la economía del siglo XXI. Estamos obligados a entender que la logística es hoy mucho más que transporte y almacenamiento, ya que supone una palanca económica global. Allí donde se consolidan nodos potentes, surge de forma natural la industria, la inversión tecnológica y una dinamización comercial sin precedentes. La logística es industria 4.0 y digitalización aplicada. Además, impulsa el comercio de proximidad fortalecido por cadenas de suministro eficientes y estabilidad social a través del empleo.
Este cambio de paradigma obliga a las organizaciones empresariales a realizar un viraje profundo, de manera que la relación con sus asociados y con las administraciones debe evolucionar. Ser meros gestores de intereses resulta ya insuficiente y debemos convertirnos en agentes activos en la configuración de este nuevo modelo productivo. Hay que preparar a nuestras pymes y comercios para que aprovechen el efecto arrastre de la BLET y del clúster logístico. Nuestra interlocución con las instituciones tiene que ser ahora más técnica, más propositiva y, por supuesto, más exigente en el cumplimiento de los marcos temporales sobre las infraestructuras aún pendientes. Esta tierra tiene ante sí la oportunidad real (no ya potencial) de capitanear la logística en el Sur de España. Atesoramos un proyecto emblemático para ello y el camino está iniciado, pero la meta solo se alcanzará si somos capaces de culminar los proyectos ferroviarios y viales que nos conectan con el resto del continente. El porvenir de la provincia ya no se escribe en futuro, se redacta en presente. Es el momento de dejar de ser una encrucijada en el mapa para convertirnos en el propulsor que relance la economía de toda Andalucía hacia Europa. Córdoba ha pasado de aspirar a ser relevante a capitanear un proyecto logístico gigante, el más ambicioso de nuestra historia reciente. Ahora toca culminarlo.
*Presidente de Comercio Córdoba y Comercio Andalucía, y vicepresidente de CECO
