En un partido de intensidad creciente, Bolivia mantuvo vivas sus aspiraciones de clasificación al Mundial de la FIFA 2026. El encuentro, disputado en el Estadio BBVA de Monterrey, México, puso a prueba el carácter del combinado sudamericano, que supo reaccionar ante la adversidad.
Un partido de dos tiempos
La primera mitad transcurrió con dominio territorial de Bolivia, pero sin claras ocasiones de gol. La situación cambió drásticamente al inicio del segundo periodo, cuando un error defensivo fue capitalizado por el delantero surinamés Liam van Gelderen, quien puso el 1-0 a favor de su equipo a los 48 minutos.
La reacción altiplánica
Con el marcador en contra, Bolivia incrementó su presión ofensiva. La igualdad llegó a los 72 minutos, cuando Moises Paniagua conectó un remate preciso dentro del área, desatando el júbilo de la parcialidad boliviana. El empate dio un impulso definitivo al equipo.
Siete minutos después, una infracción dentro del área surinamesa derivó en un penal máximo. Miguelito Terceros asumió la responsabilidad desde los doce pasos y no falló, estableciendo el 2-1 definitivo que selló la remontada.
El próximo desafío: Irak
Con este resultado, Bolivia avanza a la siguiente fase del repechaje, donde se medirá a la selección de Irak. El ganador de ese cruce obtendrá el pasaje directo a la Copa del Mundo 2026. El clasificado se integrará al Grupo I del torneo, compartiendo zona con las potentes selecciones de Francia, Senegal y Noruega.
El técnico boliviano y su cuerpo técnico tendrán ahora días para analizar el rendimiento y preparar el encuentro definitivo, que representará la última oportunidad para que Bolivia vuelva a un Mundial después de su última participación en 1994.
