Un estudio sectorial reciente indica que la economía del conocimiento en Argentina, con fuerte presencia en Córdoba, proyecta un incremento en sus ventas al exterior para el año 2026. La mayoría de las empresas consultadas manifiesta su intención de mantener o aumentar su actividad exportadora, reflejando un optimismo moderado en el mediano plazo.
La competitividad de costos, el principal freno
El informe identifica a la competitividad de costos como el obstáculo más significativo para la expansión del sector. Más del 70% de las empresas lo señala como un factor determinante, ya que cualquier desajuste impacta directamente en su capacidad para ganar contratos internacionales. En un mercado global donde los clientes comparan talento y precio en tiempo real, mantener márgenes se vuelve una tarea compleja.
Condicionantes locales y escasez de talento
A este desafío global se suman factores internos conocidos: los costos salariales, la inflación, la inestabilidad cambiaria y la normativa. Estos elementos continúan siendo condicionantes clave para la planificación a largo plazo. Paralelamente, el mercado laboral tecnológico enfrenta una creciente escasez de perfiles especializados, un problema que ya afecta a una amplia mayoría de las firmas del sector.
América Latina: el campo de batalla comercial
El escenario externo también se ha vuelto más exigente. Si bien Estados Unidos sigue siendo un mercado con alto potencial, la presión competitiva se intensifica en la región. Países como Colombia, México y Brasil se perfilan como los principales rivales para las empresas argentinas de servicios basados en conocimiento, disputando proyectos y clientes similares.
La inteligencia artificial redefine el juego
La irrupción de la inteligencia artificial emerge como un segundo vector de transformación profunda. Esta tecnología no solo está modificando la demanda global, sino que también está elevando los estándares de productividad exigidos. Las empresas se ven obligadas a adaptarse con rapidez, incorporar nuevas herramientas y reformular su propuesta de valor para clientes que demandan mayor eficiencia.
Impacto en el empleo y nuevos perfiles
Este cambio tecnológico está reconfigurando el mercado laboral dentro del sector. Si bien no se observa una tendencia generalizada a la destrucción de puestos de trabajo, sí hay una clara evolución en los perfiles demandados. Se priorizan habilidades vinculadas a la interacción con nuevas tecnologías, mientras que los esquemas laborales que no incluyen una actualización constante de capacidades pierden terreno.
En síntesis, el sector de la economía del conocimiento se encuentra en un momento de tensión entre el optimismo exportador y un examen riguroso de sus capacidades. El desafío para 2026 no se limita a crecer en volumen, sino a hacerlo mejorando la productividad, reteniendo el talento, integrando la inteligencia artificial y compitiendo eficazmente en un contexto regional cada vez más disputado.
